Los Reyes Magos dejan regalos, felicidad e ilusión en la noche más mágica del año

Este año han triunfado los juegos de mesa, la muñeca Rosaura y los clásicos como Lego y Playmobil

La Noche de Reyes Magos es la más esperada por todos año tras año. Niños y niñas de todas las edades pero también mayores han vivido con ilusión la noche más mágica. Sonrisas y emoción han invadido las casas y las calles ante la llegada de Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar porque consigo han portado regalos cargados de ilusión tras una gran y multitudinaria Cabalgata que, en Zaragoza, hizo volar la imaginación hasta el 1900 en un gran espectáculo artístico lleno de música y color.

Todo estaba preparado, comida y bebida, para aliviar la larga travesía y los regalos debajo del árbol para que cuando los pequeños despierten continúe la ilusión. Pilar, una niña del barrio del Actur, les ha dejado “piruletas y un tazón de leche. Se lo han terminado todo”. Envoltorios y nervios a primera hora de la mañana, tras una larga noche sin dormir por las ganas de saber si portarse bien, como piden sus Majestades, ha tenido sus frutos en forma de regalos. La excepción ha sido Siena quien ha podido dormir “estupendamente” hasta descubrir un unicornio para pintar junto a los calcetines llenos de caramelos.

Libros, perfumes, muñecas LOL, Nancys, teledirigidos y juegos de mesa triunfan un año más, así como los Lego y los Playmobil porque los clásicos nunca fallan. Tampoco han faltado la ciencia, la tecnología, la bisutería y las manualidades entre las peticiones de niños más mayores.

Por su parte, el público infantil se ha decantado por peluches, cuentacuentos y cantajuegos. Los Reyes no escatiman en regalos y se encargan de que haya para todos y todos los gustos.

Aragón ha amanecido con niebla y bajas temperaturas, la excusa perfecta para permanecer en casa y poner a prueba cada uno de los regalos que los Reyes Magos de Oriente han repartido. Así lo ha vivido Juan, de siete años, quien no se ha quitado el pijama en toda la mañana para estar “cómodo” y disfrutar de juegos para la PlayStation y organizar todo en su nueva mochila para el colegio.

Si bien, aún quedan “valientes” por las avenidas que, desafiando al tiempo, han querido disfrutar de los juguetes en la calle como hacían los críos de antaño porque fuera también se respira felicidad. Isabel, acompañada de su madre, ha paseado por la plaza del Pilar mientras hacía recuento de sus regalos. “Uno, dos y tres”, dice mientras recuerda un juego de cartas llamado Virus en el que el reto es acabar con una pandemia logrando aislar un cuerpo sano para evitar la propagación de enfermedades, y otro conocido como Escape Room.

No obstante, a algunos no les han traído todo lo que pidieron en la carta, en algunas ocasiones entregada a última hora, como le ha ocurrido a Nayara. Ella ha conseguido “ropa, un diario y un mini bebé llorón”, pero ante la sonrisa de su padre, la pequeña de cinco años considera que son “pocos regalos”, ya que se han olvidado de la muñeca Rosaura. Esta mide poco más de un metro y le crece el pelo pudiéndole hacer numerosos peinados, así que mantiene la ilusión de tenerla el año que viene.

Terminan estas fechas, dejando el mejor sabor de boca en los verdaderos Reyes de la Navidad que cada año buscan el regalo ideal.

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