Miguel Linares supo lo que es ganar 3-0 al Barcelona de Leo Messi hace 15 años

A sus 37 años, quiere seguir estirando sus días de fútbol en los terrenos de juego

El delantero zaragozano Miguel Linares tiene motivos para presumir de su carrera. A sus 37 años, quiere seguir estirando sus días de fútbol en los terrenos de juego, pero a estas alturas ya puede decir que consiguió una importante hazaña hace 15 años: vencer 3-0 a Leo Messi. No fue con el Liverpool, ni con el Real Madrid o el PSG, sino en un partido de filiales, un Zaragoza B – Barcelona B en la Ciudad Deportiva. Eso sí, nada quita mérito a un logrado triunfo que permanecerá en la memoria del de Fuentes.

El Barcelona B llegaba a la Ciudad Deportiva en la temporada 2004/05 sin jugadores que apuntasen a reforzar el primer equipo catalán. De hecho, quitando a Leo Messi, el único visitante que jugó ese día y se convirtió en un habitual de Primera División fue Damiá. Racing, Osasuna y Betis fueron los tres equipos que le hicieron disputar casi 300 partidos en la máxima categoría española.

Por parte del Real Zaragoza -además de Linares- Lafita, Longás y Piti eran buques insignia del club. De hecho, el propio Longás parecía que iba a convertirse en un fijo del primer equipo con el paso del tiempo. Con 22 años ya sumaba un par de titularidades en La Romareda, ante el Málaga en Copa del Rey y frente el Recre. Sin embargo, salió de la disciplina blanquilla. Tras una temporada en el filial del Barcelona, pasó por el Cartagena, el Nástic y el Sabadell, sumando descensos a Segunda B con estos dos últimos.

El partido ante el Barcelona B empezaba de la mejor manera posible para el equipo zaragocista. Era el propio Piti el que, en el minuto cinco, abría la lata en tierras mañas. El partido del filial estaba siendo muy completo, y contaron con muchas opciones de continuar con una ventaja superior. Sin embargo, se llegó al descanso con la renta de un único gol.

Todo se decidiría en la segunda parte, con dos goles de Philippe Toledo, en el 70 y el 84, que sentenciarían al Barcelona y a Messi. Tampoco el anotador francés llegaría muy lejos en el mundo del fútbol. Pisó la Segunda División de la mano del Elche, e incluso anotó cuatro goles en la competición. Sin embargo, se perdió en el abismo de la Segunda División B a partir de los 23 años.

Linares no cree que “nadie” pudiese adivinar “todo lo que iba ser Messi”

Linares recuerda perfectamente cómo se fraguó ese encuentro, y reconoce que Messi “no pudo hacer mucho” porque el Real Zaragoza “estuvo muy bien”. “Recuerdo que todos hablaban de él. Me llamó la atención que era muy pequeño pero tenía mucha fuerza”, narra el de Fuentes. Lo cierto es que el ariete es un gran admirador del atacante argentino. Para él, aunque físicamente sea menudo y parezca “el más débil”, “sigue siendo el mejor, el más grande y el más fuerte”, asegura.

Otra de las cuestiones que le llamó la atención fue su forma de ser. “Siempre iba a lo suyo. Es el carácter que tenía y el que tiene. Le dimos patadas, pero nunca levantó la voz ni se enfadó, como hace ahora”, explica. Linares pudo experimentar lo difícil que es parar a Leo Messi. “Me chocó una jugada en concreto. Cogió el balón y solo podía ir detrás de él. Mientras le pegaba patadas pensaba “madre mía este niño”, porque no había forma de pararlo. Le di cuatro patadas hasta frenarlo”, continúa. Y es que, en ese partido, el 25 de septiembre de 2004, el astro argentino solo tenía 17 años.

Esa misma temporada, Messi alternaría sus participaciones entre el primer y el segundo equipo. Incluso, llegó a estrenarse como goleador profesional frente al Albacete, en la jornada 34 de la temporada 2004/05, siendo todavía menor de edad. Ese mismo año supo lo que era disputar competición europea disputando los 90 minutos del encuentro frente al Shaktar en Champions League. Aun así, Linares no cree que “nadie” pudiese adivinar “todo lo que iba ser Messi”. Para él es “el mejor jugador de la historia”, y era incapaz de imaginárselo cuando disputaba un partido de filiales.

Recuerdos en imágenes 

Más allá de todos los recuerdos que le evocan ese partido y esa época, su primera vinculada al Real Zaragoza, guarda una imagen de dentro del césped. “Tengo una foto en la que salimos los dos de espaldas, con el número 10 en la camiseta”, relata. Linares no duda de su valía, porque supone un documento del momento en el que se enfrentó “al mejor jugador de la historia”.

Esa misma campaña, el equipo pelearía por el ascenso a Segunda División contra el Real Madrid Castilla, entonces Real Madrid B. Allí también se encontraban futbolistas que acabarían jugando al máximo nivel. Diego López, Arbeloa, Jurado, Trashorras, Javi García, Rubén de la Red, Soldado o Borja Valero eran algunos de los componentes de ese equipazo. Mención especial merece el exzaragocista Javier Paredes, que disputaría los 180 minutos de la eliminatoria.

Linares únicamente contaría con 20 minutos del encuentro de vuelta, en tierras madrileñas, y no pudo hacer nada por evitar la derrota por 2-0. En casa, en el partido de ida, los maños habían logrado no encajar, y llegaban a Madrid con todo por decidir tras empatar a cero. Sin embargo, los goles de Arbeloa y Borja Valero en Madrid conllevaban la eliminación y la retirada de la licencia que permitía seguir soñando con el ascenso a Segunda División.

Ahora juega con Shinji Kagawa, al que ha definido como “un ejemplo para todos”

A lo largo de su carrera, el delantero de Fuentes de Ebro se ha enfrentado a centenares de jugadores y de equipos. Sin embargo, merecen un capítulo especial los mejores con los que ha compartido vestuario. “El que más lejos ha llegado es Willy Caballero, con el que coincidí en el Elche”, rememora. Fue en Segunda División, en la temporada 2010/11. El guardameta pasó por el Málaga y el Manchester City, y ahora se encuentra en el Chelsea, aunque no ha debutado esta temporada.

Ahora lo hace con Shinji Kagawa, al que ha definido como “un ejemplo para todos”. “Que con todo lo que ha conseguido en su carrera esté aquí con la humildad que tiene debe ser un ejemplo. Es un privilegio tenerlo”, ha sostenido el “7” zaragozano. Trabajar con el nipón es algo de lo que se pueden sentir orgullosos.

“El 30 de junio no es la fecha de caducidad de la carrera de Miguel Linares”, aseveraba contundente. Es decir, todavía le quedan muchos campos que visitar antes de colgar las botas. Quién sabe lo que le deparará el futuro al delantero centro, pero siempre podrá presumir que su equipo le endosó tres goles al mejor jugador del siglo XXI.

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