Enrique Clemente, de romperse el cruzado en Tercera a debutar con España sub-21 en un año

Clemente ya ha vuelto de sus compromisos internacionales y se encuentra a las órdenes de Víctor

El 23 de septiembre de 2018, el Deportivo Aragón visitaba el feudo de la A.D. San Juan en un partido que se antojaba más que habitual en la Tercera División. Sin embargo, ese encuentro marcaría la carrera del joven Enrique Clemente, una de las promesas más firmes del club blanquillo. Corría el minuto 6 de juego cuando el zaragocista se tenía que retirar lesionado entre graves gestos de dolor. Las caras de preocupación en el banquillo eran muy claras, porque todo apuntaba a que se trataba de algo serio.

Los peores presagios para el zaragozano se hacían realidad ese mismo martes, el día 25, cuando las pruebas de la Clínica Quirón reflejaban una rotura de ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha. Unos días más tarde ya pasaba por el quirófano. Su progreso daba un frenazo en seco porque iba a estar cerca de un año sin poder competir en un terreno de juego.

Sin embargo, a partir de ese momento, el canterano empezó a hacer un trabajo que conllevó una importante recompensa. La primera buena noticia llegó por parte del Real Zaragoza a principios de octubre. El club le ofreció una renovación de contrato que le vincularía a la entidad hasta el año 2022. Una vez se hubo rubricado el acuerdo, Clemente se encontraba aún en una nube. “No termino de creerlo, poco a poco lo iré asimilando”, reconocía a la vez que prometía devolver la confianza en el verde.

Su día a día como zaragocista servía para coger masa muscular y recuperar esa rodilla maltrecha. A finales de mayo, después de cerca de ocho meses de sesiones individualizadas, de gimnasio, de progreso y de ganas de ver la luz al final del túnel, el joven zaragozano empezaba a sonreír. Volvió a entrenar con el Deportivo Aragón, aunque de forma momentánea porque, a todos los efectos, era jugador de la primera plantilla.

Evidentemente, completó la pretemporada a las órdenes de Víctor Fernández. Tuvo que parar por una inflamación en esa misma rodilla, pero todo se quedó en un susto. Y el trabajo volvió a dar sus frutos. El 30 de agosto de 2019, Clemente salía de inicio frente al Elche, completando un partido más que notable y venciendo por un gol a cero en La Romareda. “Es el debut que llevo soñando desde hace once años”, declaraba tras un partido que terminó entre lágrimas de felicidad y emoción.

Poco a poco se ha ido asentando a las órdenes del míster, que ya ha contado con él en ocho partidos, todos ellos como titular. Con él sobre el campo, el Real Zaragoza se ha llevado los tres puntos en ocho ocasiones, y solo en dos se ha ido de vacío. Su descaro y su salida de balón han convencido a Víctor Fernández, y le han convertido en una pieza importante dentro de sus planes. No cabe duda de que, a sus 20 años, tiene un margen de mejora muy importante, y que puede llegar a ser un central de primer nivel español.

La guinda ha llegado a principios de este mes, poco más de un año después del fatídico momento en el que se rompió el cruzado. La Selección Española sub-21 llamaba a la puerta del zaragozano, que precisamente recordaba el día de su operación cuando leía la lista. Debutó frente a Macedonia el 14 de noviembre, disputando los 90 minutos en el estadio de Santo Domingo y venciendo por tres goles a cero. Era un día más para la memoria de Enrique Clemente.

Según ha asegurado, ha vivido “una experiencia única” que “no se olvidará nunca”. Ahora vuelve ilusionado, “con muchas ganas de trabajar”. Eso sí, ha querido mandar un mensaje a todos aquellos que se recuperan de una lesión de larga duración: “Con trabajo se puede conseguir lo que te propongas. Todo el mundo vuelve a jugar y disfrutar. Esto me ha hecho valorar mucho lo que me está pasando y disfrutar mucho más”.

Visita a Vallecas

El Real Zaragoza, ya con Papu y el propio Clemente bajo el mando de Víctor, visitará Vallecas este sábado para enfrentarse al Rayo. Ha reconocido en rueda de prensa que la derrota ante el Albacete fue “un palo duro”, pero que hay “un vestuario unido” con ganas de sacar los tres puntos. El equipo de seguir imponiendo su estilo, ser protagonista y fuerte atrás para encontrarse cómodo en el terreno de juego.

Una victoria volvería a llevar a los blanquillos a la zona alta de la clasificación, previsiblemente a los puestos de playoff. Ahora bien, el zaragozano ha dejado claro que la tabla “es mejor no mirarla hasta final de temporada”. El Real Zaragoza quiere salir victorioso de cada encuentro y, mejorando pequeños detalles, sabe que pueden volver a lo más alto.

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