José Ignacio Martínez Val / Director de Martínez-Val Abogados

El 10-N (por un abstinente)

José Ignacio Martínez Val

VOX: partido con ideas claras, duras y firmes de cómo hacer las cosas en relación, básicamente, a la cuestión territorial (poco se sabe públicamente de VOX en otras materias) y que, por ahora, las proclama y defiende con pasión, vehemencia y sin achantarse pese a los ataques de los poderes fácticos progresistas de este país que al ver peligrar su status y no poder controlar a la derecha dócil que ha existido hasta ahora tachan a sus líderes (¿y a sus más de 3 millones de votantes?) de fascistas, franquistas y ultraderecha aunque no sean ni violentos ni totalitarios ni sectarios, caracteres básicos de cualquier partido ultra que no se dan en VOX, que no deja de ser un partido conservador y tradicionalista, sin más, un partido de derecha de libro si bien sin los complejos que la han atenazado en este país durante cuatro décadas. Sus políticas, muchas bastante simples para la complejidad del problema que pretenden atajar, si las pasamos por el tamiz de la realidad, la historia y el pragmatismo, no las veo útiles para solucionar ninguno de los problemas que pretenden atajar pero eso ya es otra cuestión en la que tampoco se detienen a reflexionar muchos de sus votantes quienes, básicamente, se fijan en lo más atractivo de su mensaje: la fuerza, exaltación y defensa de la nación por parte de su líder, algo que ha estado muy mitigado o directamente apagado durante décadas en este país, razón que explica su rápido y fuerte ascenso entre el votante de derechas, ávido y deseoso de escuchar un mensaje abiertamente patriótico del que durante tantos años se ha visto privado y cercenado.

C´S: 5 razones considero que han sido claves para su casi (y más que probable, salvo milagro) desaparición:

1) Querer ir de PP, es decir, de líder de la oposición sin que el pueblo le invistiera con los votos necesarios para ello. No puedes tratar de tú a tú al PP e incluso despreciarle como segunda fuerza más votada cuándo éste tiene mucho más músculo y penetración en la sociedad española (no olvidemos que en las municipales sacó casi 4 millones más de votos que C´s).

2) Bajar la intensidad en la defensa y arenga de la nación frente a los enemigos internos de ésta (algo que es de fachas parece ser) incluso abandonando la lucha activa en Cataluña, de donde proviene no olvidemos, al no enfrentarse de modo contundente y real al independentismo a pesar de haber sido la fuerza más votada en las pasadas elecciones autonómicas celebradas en Cataluña (donde hoy es ¡sexta! fuerza política). Si haces lo mismo que el PP, tu futuro sobre todo en Cataluña ya sabes cuál es.

3) Rechazar el debate de cuestiones básicas como el autonomismo o la política feminista y de género, apostando por el sistema actual como si de una cuestión religiosa se tratase y, en todo caso, siguiendo el discurso del PP con lo que para eso votas al más popular.

4) Aislar de modo casi infantil a VOX.

5) No haberse abstenido en las pasadas elecciones generales.

PSOE y PP: ambos son los grandes partidos de toda la vida de la izquierda y de la derecha, el voto refugio, sin riesgo y tradicional, el Barça-Madrid, partidos ambos de los que se conocen como “de poder” en los que, obviamente, encontramos diferencias; así, mientras el PP está dirigido por políticos profesionales, tecnócratas, altos funcionarios o caciques, desde M. Rajoy ha venido sufriendo un importante vaciado ideológico y moral (todo se apuesta a la macroeconomía) abandonando cualquier muestra de energía y defensa enconada de la nación y de unos principios programáticos de partido contrarios a la “verdad progre”, el PSOE, cumplidos gran parte de los justos objetivos de la izquierda tradicional y obrera moderada, se encuentra en la actualidad, en gran parte por la aparición de PODEMOS y por la intención de que su votante más de izquierdas no acabe votando morado, altamente ideologizado (más bien dogmatizado) en la defensa de causas minoritarias y de clase (feminismo, ecologismo, LGBTI,…) o anacrónicas (guerra civil y Franco), colocando en un segundo plano cuestiones básicas “menos de izquierdas” como el desarrollo económico y la iniciativa privada (motor de cualquier país socialdemócrata que dicen representar). Precisamente por lo apuntado, por ser el producto de toda la vida, obtienen sus mayorías por una inercia y comodidad creada durante décadas pero también precisamente por ello, hoy, que tienen competencia de otros partidos, son incapaces de obtener más apoyo social que el que llevan obteniendo desde hace ya bastantes comicios, y me atrevo a decir que con sus líderes y tácticas actuales es el techo al que pueden aspirar.

PODEMOS: siguen y seguirán con sus ideas neocomunistas, peronistas, populistas, socialistas, hippis, colaborativas, chupiguays, …, igual da como lo quieran llamar. Sus mensajes y proclamas ya no calan en la sociedad al ser infantiles, contraproducentes o directamente absurdas para solucionar los problemas que denuncian. Pueden seguir bajando siempre que se cumplan dos premisas: una, que no se produzca en España otra crisis espantosa con consecuencias desastrosas para una masa importante de la población y dos, que el PSOE continúe defendiendo gran parte de lo que PODEMOS dice defender aun a costa de renunciar al ala del PSOE más pragmática y socialdemócrata y a sus votantes limitando el crecimiento del partido por la derecha.

MÁS PAÍS: MÁS PODEMOS.

NACIONALISTAS/INDEPENDENTISTAS: se sigue la tendencia de que los partidos nacionales van desapareciendo de las regiones rebeldes. La explicación es obvia: si los partidos nacionales son marionetas de los nacionalistas/independentistas, ¿para qué votar a la marioneta si se puede votar al que la dirige que es el partido regional? Además, siguen y seguirán de modo perpetuo con su chantaje y desafío al Estado sin que nadie, por miedo a que le llamen facha (razón principal por la que VOX ha crecido tanto pues a sus líderes les da igual), haga nada más que decir que todo está bien y en orden aunque no lo esté. Sin control por el Estado de una educación pública, de una Iglesia y de unos medios de comunicación que están al servicio del independentismo y sin un simultáneo empobrecimiento y limitación drástica de negocio y progresión en el resto de España de todo el entramado indepe, todo irá a peor. Tienen el poder y el dinero y la posibilidad, por tanto, de atraer y comprar almas ávidas de esas dos cosas. La vía penal, el 155 y, en general, la represión son parches que no alivian ni mucho menos solucionan el problema (les recomiendo que lean cualquier artículo que analice la dictadura de Primo de Rivera en Cataluña; represión bastante dura a lo largo de varios años para que al final en 1934 Cataluña declarase su independencia…).

BREVES:

– En relación al próximo gobierno: por el bien del país, la derecha, en bloque, el mismo domingo por la noche debería de haber manifestado su intención de abstenerse para que de ese modo hubiese sido posible un gobierno en solitario del PSOE sin la peligrosa influencia de PODEMOS o los indepes, algo que parece inevitable que va a ocurrir tras el acuerdo de ayer entre PSOE y UNIDAS PODEMOS (y yo que soy hombre, ¿puedo formar parte de esa unión o solo se puede ser unida?). Ese gesto de la derecha hubiese sido muy importante y determinante para poder marcar algo los tiempos de esta legislatura. Si el PSOE hubiese aprovechado la abstención, el gobierno estaría bajo el control directo de la oposición; si por el contrario no la hubiese atendido (lo normal por otra parte) siempre podría habérsele echado en cara al PSOE el no haber querido hacerlo en el caso de que el futuro gobierno sea un desastre (algo bastante factible).

– En relación a los bloques políticos: el poder en la izquierda ya está bastante asentado en el PSOE algo que es previsible que se mantenga durante lustros y en la derecha, sigue la guerra. Eliminado C´s y su líder, la disputa por el poder y hegemonía en la derecha continúa y veremos tras esta legislatura si el PP sigue siendo el partido alfa o no. Si Abascal y los suyos lo hacen bien y no se les va la cabeza podrían seguir arañando votos al PP.

– Y respecto a los nacionalistas/indepes: como no se les pare los pies y el estado siga sin actuar y recuperar poder en las regiones desleales a la unión solo puede empeorar la situación. Mucha valentía, aguante, audacia e inteligencia hace falta para encarar ese toro y en Madrid no veo a nadie vestido de luces capaz de lidiarlo y, lo más importante, finiquitarlo.

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