José Antonio Mayoral: “Explicar a la gente qué hacemos con sus impuestos mejora la percepción de la UZ”

El rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, explica los objetivos del nuevo curso

Lleva tres años al frente de una institución centenaria. Sustituyó a Manuel López como rector de la Universidad de Zaragoza en 2016 y, a seis meses de decidir si renovará o no en el cargo, asegura que aún le queda lo más importante por hacer: conseguir un nuevo plan de financiación para la UZ.

José Antonio Mayoral nació en Villamayor de Gállego en 1956. Es licenciado en Ciencias Químicas y doctorado con premio extraordinario por la Universidad de Zaragoza. En ella ha desarrollado toda su carrera profesional como investigador y profesor.

Antes de ser elegido rector, fue vicerrector de Profesorado, por lo que conoce bien los “laberintos” administrativos de la institución. Una Universidad que acumula en torno a 33.000 estudiantes cada año, 58 titulaciones y cinco programas conjuntos. El futuro es seguir creciendo.

Pregunta.- Arranca un nuevo curso, ¿qué objetivos se ha marcado la Universidad de Zaragoza para 2019-2020?
Respuesta.- Comenzar con los másteres de referencia -cosa que estaba en mi programa electoral-; aprobar la nueva estructura de puestos de trabajo del personal de Administración y Servicios; intentar concurrir de nuevo a las universidades europeas, el corte fue muy alto y nos quedamos a las puertas, así que próximamente me reuniré con el rector de Pau, que fue quien lideró el proyecto; y seguir trabajando y planificando la posibilidad de nuevos Grados y Másteres.

Mayoral pone énfasis en la necesidad de un nuevo plan de financiación

Y, desde luego, negociar un nuevo plan de financiación con el Gobierno de Aragón. El actual caduca en 2020 y tenemos que negociarlo para que entre en los presupuestos de 2021, así que tiene que estar hablado a principios del año que viene.

P.- De hecho, esta reforma de la financiación es una de las prioridades de la nueva consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz. ¿Se ha reunido con ella?
R.- Sí, pero con su equipo de Gobierno todavía no. Tendremos que tener una reunión de la comisión mixta Gobierno-Universidad y generar grupos de trabajo para las áreas en las que hay que avanzar: en investigación, en modificaciones de nuestra oferta docente, en obras y equipamiento, etc.

P.- ¿Y cree que con la nueva financiación se podrán lograr sueldos competitivos para los docentes y reducción de tasas para los alumnos?
R.- Tenemos que pensar en varias cosas. Cuando la Comunidad Autónoma firmó las transferencias de universidades, las firmó por una determinada cantidad de dinero. Todo esto hay que ponerse a revisarlo, porque los sueldos de los docentes, en buena parte, están fijados en el Boletín Oficial del Estado. Si hay una modificación, tiene que venir a un nivel diferente. Los rectores somos conscientes y el Ministerio también de que cuando se hable de una implementación global, el Ministerio tendrá que estar trabajando desde el punto de vista de la financiación en lo que a él le compete y la Comunidad Autónoma en lo que le compete a ella.

Y en cuanto a la bajada de tasas, repito: una universidad pública tiene que dar igualdad de oportunidades pero no solamente en tasas, también en alumnos con necesidades especiales, refugiados, alumnos con distinta orientación sexual, etc. A veces nos olvidamos de que hay alumnos que tienen otras necesidades y que también tenemos que atenderlos. A mí no me gusta hablar de tasas, me gusta hablar de acceso a la universidad sin ninguna cortapisa tenga uno la condición económica o social que tenga.

P.- Con quien también se ha reunido recientemente ha sido con el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, ¿sobre qué temas hablaron? ¿Hay sintonía?
R.- Por supuesto. La Universidad tiene obligación de tener sintonía no con este Ayuntamiento, sino con todos los Ayuntamientos donde la Universidad tiene campus propios. Con Jorge Azcón hablé de infraestructuras, de residencias universitarias, de aprovechar las opciones que podemos tener de trabajar de modo conjunto, de hacer una mejor oferta… Por ejemplo, tenemos propuestas de clubs que quieren usar las instalaciones deportivas de la Plaza San Francisco porque están muy céntricas. Pues vamos a ver si podemos compartir su uso y también su mantenimiento para que los periodos del día donde no están muy ocupadas podamos dar servicio a los ciudadanos.

P.- Parece que el fuerte de la UZ han sido siempre y siguen siendo las carreras científicas. ¿Cómo se reparten este año los alumnos en los diferentes Grados?
R.- Me temo que otra vez tendremos brecha de género. Siempre hablamos de que no hay mujeres en las carreras STEM, pero a mí me preocupa también que hay pocos hombres en las carreras de Salud y Educación. Estamos ordenando la sociedad de una manera que a mí no me gusta, porque la idea de que la mujer educa y cuida todavía no la hemos erradicado. A mí me gustaría que la sociedad estuviera ordenada por igual en todo tipo de carreras.

Mayoral ha desarrollado toda su carrera profesional como investigador y profesor

Igual hace dos siglos era más difícil encontrar mujeres en la ciencia porque eran más escasas. Pero, en la actualidad ,hay muchos referentes para que nuestras alumnas más jóvenes vean que es posible tener éxito.

Situación de la Universidad

P.- Usted en ocasiones ha planteado su preocupación porque el 25% de la plantilla sea mayor de 60 años. ¿Es urgente el relevo generacional en la UZ?
R.- Claro, y ya estamos trabajando en esa dirección. Es un problema que ha venido agravado por la tasa de reposición; durante mucho tiempo no hemos podido reponer a los jubilados, lo cual nos ha lastrado. Pero con algunos esfuerzos de organización de la universidad, este año hemos podido convocar 70 plazas para profesor ayudante doctor, que es el puesto de entrada en la universidad de la gente joven.

Hemos ido incrementando en los últimos años, 30, 40… Y ahora 70, es un hecho bastante histórico. Tenemos que hacer que la carrera universitaria sea competitiva y atractiva para los jóvenes y esto depende también de los salarios. Pero como decía, la decisión debe venir a nivel nacional y acompañada de una inyección económica.

P.- La institución ha conseguido reducir la deuda a corto plazo de los 17,2 a los 11 millones de euros, ¿qué ha supuesto todo ello?
R.- Ha supuesto mucho esfuerzo de gestión interna. Por lo demás, no se ha notado: los alumnos han seguido yendo a clase, los investigadores han tenido las puertas abiertas, hemos seguido teniendo luz, agua y teléfono, hemos hecho más obras de reparación, etc. Hemos mejorado nuestra financiación y nuestro modelo y espero que este año todavía podamos reducir más la deuda.

P.- ¿Cómo van las obras de Filosofía y Letras comenzadas con el anterior equipo de gobierno?
R.- Las obras siguen su curso, pero hasta que veamos los edificios crecer falta un tiempo. Fue muy difícil, porque hubo que decir a la Facultad que los proyectos que tenían ya no valían, que había que empezar de cero. Y lo asumieron desde el catedrático más antiguo hasta el estudiante más joven, porque si no valía es que no valía. Ya no cumplía las normas medioambientales ni de seguridad europeas.

Esto supuso volver a redactar un proyecto, lanzarlo a concurso y luego ha sufrido un ligero retraso, pero como el compromiso es hacerla en el modelo rápido, es decir, todo a la vez en lugar de un edificio y luego otro, pues ahí seguimos peleando día a día. En una obra de más de 20 millones es normal que aparezcan problemas. Y luego, el plazo de ejecución son tres años, en principio, pero no puedo asegurar que se haga dos meses arriba o abajo, porque hay que hacer la mudanza y buscaremos la época en la que no se entorpezca a los estudiantes.

Oferta formativa

P.- ¿Son una buena opción para los estudiantes los dobles Grados y las titulaciones conjuntas con universidades internacionales? ¿Tienen buena acogida?
R.- Buenísima. No hay más que ver cómo los dobles Grados tiran de sí mismos y de las otras dos titulaciones. Por ejemplo, el doble Grado de Física y Matemáticas ha subido la nota de corte en Física y en Matemáticas. Los alumnos miran que hay una opción de empleabilidad muy buena gracias a la doble titulación. Cuando me presenté a rector aposté por ellas, porque solo teníamos la clásica Derecho-ADE. Sabíamos que había muchos estudiantes que se iban a Madrid o Barcelona a hacer dobles vías y esto había que subsanarlo: los buenos estudiantes tenían que querer quedarse con nosotros porque teníamos la oferta que ellos pedían. Y yo creo que ha sido todo un éxito.

Ahora toca reordenar Másteres. El porcentaje de alumnos de Máster ha ido creciendo y hemos tomado alguna medida como adelantar la preinscripción para que los alumnos que están nerviosos puedan elegirnos antes que elegir a las demás. Así competimos mejor y esperamos que con los Másteres de referencia que acabamos de estrenar podamos captar todavía más estudiantes.

P.- Además, la oferta formativa de la UZ se extiende durante el periodo estival. ¿Qué balance hace de los cursos de verano?
R.- Muy bueno. Da gusto ver en Alcañiz, en Monzón, en Ejea o en Jaca el auditorio lleno. Y lo mismo con la Universidad de Verano de Teruel, aunque depende de la Fundación Antonio Gargallo. Son zonas a las que generalmente no es fácil llegar y con estos cursos hacemos el papel un poco de vertebrar territorio. Y a mí me suena muy bien.

Mayoral, el día de su investidura como rector de la UZ

P.- ¿Existen diferencias significativas entre el actual sistema de acceso a la universidad, la Evau, respecto al sistema anterior? ¿Es este, quizás, más adecuado?
R.– No me lo he preguntado, la verdad. Hemos procurado que la Evau sea lo más parecido a lo que teníamos antes, porque funcionaba. A mí lo que realmente me preocupa es que cualquier estudiante, venga de donde venga, tenga todo el mapa de las universidades españolas abierto. Que si alguien por algún motivo personal o profesional tiene que moverse a otro lugar o si tal vez le gusta más otra universidad, pueda hacerlo, igual que hay alumnos de otros distritos que en teoría les corresponde otra universidad, pero les atrae más Zaragoza y vienen a estudiar con nosotros. Eso es muy bueno.

P.- ¿Cuál es el compromiso de la UZ como agente de acogida de personas refugiadas que necesitan protección?
R.- Les hemos dado matrícula gratuita y tienen una oficina donde acudir para que se les ayude y se les oriente. Si no tienen el idioma, se les dan facilidades para la inmersión lingüística. Es decir, que hacemos que su difícil vida sea lo menos difícil posible estando con nosotros.

P.- ¿Y qué opinión le merece la duplicidad entre UZ y USJ? ¿Es posible una planificación entre ambas instituciones sin entrar en conflicto?
R.- ¿Usted cree sinceramente que entre la Universidad de Zaragoza y la Universidad San Jorge, que por historia, tamaño y posición son tan diferentes, puede haber conflicto? ¿Usted cree realmente que en una Comunidad Autónoma tan pequeña y tan poco poblada nos podemos permitir el lujo de no aprovechar al máximo nuestras posibilidades de formación superior? Mire, hay grupos de investigación liderados por investigadores de la UZ donde hay investigadores de la San Jorge también, y no pasa nada. Se piden proyectos de investigación conjuntos, de hecho.

Yo con el rector me llevo muy bien y hablamos frecuentemente. Lo que tenemos que hacer es planificar la educación superior en Aragón de la manera más adecuada. Seguramente hay títulos que serían mejor impartidos en un sitio y otros que serían mejor impartidos en otro, pero vamos a sentarnos a hablar de estas cosas. Es que buscamos enfrentamientos donde no los hay.

P.- Sí, pero la polémica estuvo ahí hace unos años…
R.- Surgió en el momento en que pasó lo de Magisterio. Hombre, a mí lo que no me gusta es que se nos pida vertebrar territorio y que titulaciones que estamos logrando que funcionen bien en Huesca o en Teruel, se pongan en Zaragoza y puedan tener una merma de estudiantes en Huesca o en Teruel. Ese es el problema, porque Huesca y Teruel son zonas con una población que es la que tienen…

Hay que mimar estos territorios, pero por eso hablo de una planificación a nivel global, a nivel de Aragón. A lo mejor hay titulaciones que la Universidad de Zaragoza no piensa poner y que pueden tener demanda en la USJ. Esto es lo que tenemos que sentarnos a hablar.

Trayectoria personal

P.- Cuando fue nombrado rector en 2016 se marcó como objetivos un plan de infraestructuras, la internacionalización o la docencia virtual de los postgrados, entre otras cuestiones. ¿Ha logrado su propósito?
R.- Nunca estaré satisfecho al 100%, aunque en buena medida le diré que sí. Fíjese, tenemos un Instituto Confucio que puede pugnar dentro de poco para ser el mejor Confucio del mundo porque ha tenido un éxito tremendo. Además, somos el único Confucio de habla hispana que no está basado en Lengua y Humanidades, sino en Ciencia y Tecnología, porque el convenio está firmado con una universidad tecnológica, la “Nanjing Tech”. En China, de repente han descubierto que en los países de habla hispana hacemos cosas buenas ¡en Ciencia y Tecnología! Yo estuve allí para firmar el acuerdo y la gente del Ministerio de Educación chino se sorprendía de que una universidad española no lo hubiera firmado con una humanística.

Yo creo que nuestra presencia internacional ha ido mejorando poco a poco: ahora las dobles titulaciones con Francia en ese camino para ir hacia la universidad europea, nuestra oficina permanente en Colombia a través del Campus Iberus, nuestras relaciones con el Caribe a través de Cuba, etc. Hace poco estuve dando una charla allí y en febrero me iré a una reunión de las universidades cubanas a la que he sido invitado.

Docencia virtual quizás es donde hemos avanzado pero más despacio. La UZ es presencial; ahora vamos creando titulaciones semipresenciales que están funcionando bien. También hablamos con universidades no presenciales en origen, como la UNED o la UOC, para ver si podemos colaborar en algún tema.

P.- ¿Considera entonces que ha conseguido hacer el campus de Zaragoza más atractivo?
R.- Eso quiero creer. Con la apuesta que hemos hecho por dobles vías y nuevos másteres, yo creo que la sociedad nos percibe mejor. Y también estamos haciendo el esfuerzo de salir más y explicarnos más, para que la sociedad sepa qué hacemos con sus impuestos, no solamente en formación e investigación, sino en acción social. Creo que las universidades tenemos que ser motores de los ODS porque tenemos la visibilidad, la formación y la formación de los futuros formadores, la investigación y la transferencia.

Yo lo percibo cuando hablo con sindicatos, empresarios, asociaciones de padres, con la Once, con el tejido social, que la percepción de la Universidad de Zaragoza ahora es un poco mejor, aunque siempre ha sido buena. Y esto hay que salir y explicarlo.

P.- Le quedan siete meses en el cargo, ¿se presentará a la reelección? ¿Se ve con ánimo?
R.- Yo animado estoy siempre, pero es la respuesta del millón. Antes de decirlo a todo el mundo, tendrá que saberlo mi familia, mi equipo rectoral y mi equipo de investigación en la Facultad. Lo primero es que quedan meses de trabajo para sacar adelante un plan de financiación. Si digo ahora que no me presento, no va a haber plan de financiación, y si digo que me presento, vamos a generar una lucha política interna que va a dificultar el futuro de la Universidad.

Yo estoy para servir a la Universidad y no para servirme de ella. Por lo tanto, cuando tome mi decisión, lo sabrá mi familia y lo haré público en ese momento.

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