«Serenity»: Un despropósito absolutamente disfrutable

Y por fin llegó a las salas una de las películas más sorprendentes de la cartelera. Y me explicaré. Sorprendente en primer lugar por llegar en silencio. Sin levantar focos ni producir ruido ninguno. Bueno, sí, un ruido hueco y pastoso. El ruido de las críticas absolutamente incendiarias que el film recibió en su estreno en USA (de pobrísimos datos) y también ahora en España y Europa.

Sorprendente por el reparto de lujo que posee. Nada menos que dos ganadores de un Oscar como son Matthew McConaughey y Anne Hathaway -algo que ya hicieran en la mejor película del siglo XXI, ‘Interstellar’- como cabeza de cartel, pero resulta que la cosa no queda ahí. A estas dos mega-estrellas hay que sumar la presencia de Jason Clarke, Djimon Hounsou y la maravillosa Diane Lane. Alucinante. Pero alucinante tanto el reparto como el enorme motivo que tuvieron que esgrimir los productores para convencer a todos de ellos de aparecer aquí. A partir de esto podemos presuponer dos cosas: Una, la película en esencia tenía mimbres para resultar un auténtico peliculón. Dos, al final se ha parecido lo mismo que un huevo a una castaña.

Pero además, si no es ya altamente sorprendente el reparto mencionado, tenemos la presencia en la dirección y el guión de Steven Knight. Un veterano que tiene en su haber cosas tan magníficas como el guión de Promesas del Este, de ser el creador para muchos de una de las maravillas de la televisión de los últimos años -y que todavía no pude ver- ‘Peaky Blinders’ , de la también televisiba ‘Taboo’ (HBO) y del texto y dirección de la sorprendete ‘Locke’, estos dos últimos trabajos con la magnética presencia del poderoso Tom Hardy. Pues bien, este mismo señor ha dirigido y escrito ‘Serenity’, un film casi inclasificable que aglutina varios géneros pero que sin embargo mencionarlos puede ser considerado un spoiler. Una película extraña, de culto inmediato, un film que confieso entre en mi particular olimpo de los ‘guilty pleasures’. Una historia absurda, excesiva, con giros marcianísimos pero que la entendía como una obra incomprendida, inconclusa, mal montada o mal contada pero que…existía un gancho ahí detrás.

Serenity‘ nos presenta en su inicio a Baker Dill (Matthew McConaughey) en una secuencia para guardar en la memoria por extraña y bizarra: Dill es un pescador obsesionado con pescar un atún gigante y que se gana el pan -y las copas- gracias a llevar y ayudar a turistas a pescar en alta mar. Dill y su ayudante -Djimon Hounsou-, una especie de cura rehabilitado con pasado complejo que siempre guarda una frase filosófica a mano, deben ayudar a los turista a pescar y pasar la mañana/tarde. Sin embargo en esa escena todo es raro. Los actores están muy excesivos, los movimientos de cámara lucen extraños y hasta la luz y el color son excesivos en dicho momento. Creo que todos los especialistas nos agarramos los machos tras esos primeros cinco minutos temiéndonos lo peor. Yo personalmente no entendía nada. ¿Qué era esto? ¿Un telefilm alemán de sobremesa en manos de un novato? ¿O todo ello tiene un sentido?

A medida que los minutos pasaron comprobé que McConaughey vivía como medio gigoló, era ex soldado y estaba divorciado de una parecida de los años cincuenta Anne Hathaway. Todo era extraño en sí, los movimientos de cámara así lo dictaban. La presencia de un elemento en traje y maletín hacía presagiar que los tiros no iba a ir por donde podíamos pensar. No era un telefilm alemán de sobremesa, era una idea brillante absolutamente mal ejecutada y montada como por un crío de doce años obsesivo compulsivo. Ahí estaba la clave. Quién haya visto la película lo entenderá.

Una vez descubierto el pastel solo quedada dejarse llevar por esta especie de película de género que en ocasiones resultaba una parodia de ‘Interstellar’ y en otras un film de cine negro de los cincuenta. Piezas que no encajan como no encajan muchas cosas en la adolescencia.

Interpretativamente McConaughey hace suya la función aunque desde la estridencia y las explosiones interpretativas con las que tanto disfruta y que tanto se le van de la mano si no es controlado adecuadamente desde la dirección del film. Aunque….ese es Matthew McConaughey, para lo bueno y para lo malo.El resto del brillante reparto se limitan a tener escenas subidas de tono erótico o de violencia verbal y física poco entendibles.

Serenity‘ solo puede ser recomendada para aquellos que quieran jugar con el film, dejarse engañar y que no saquen el espíritu analista desde los primeros compases de las historia. Sino estarán perdidos. Una historia que pudo haber sido mucho más y que, a pesar de todo, me lo hizo pasar bastante bien sin dejar de ser consciente de los múltiples problemas que arrastra y a pesar de las sorpresas que pretende en su desenlace. Sin duda una frikada que entra directa al listado de placeres culpables personales y que quizás pueda ser considerada por algún inconsciente como yo como una ‘película de culto’. Al tiempo.

www.habladecine.com

LO MEJOR: La diversión y la mezcla de géneros. El reparto.

LO PEOR: El guión, el montaje. El guión. El guión. El guión…

VALORACIÓN:

Banda sonora: 6

Fotografía: 6

Dirección: 4

Interpretaciones: 5

Guión: 4

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 5,5

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