«El sótano de Ma»: De repente, Octavia

Cuando piensas que un actor no te puede sorprender, llega ese momento en el que participa en una película y en un género en el que no pensabas que podría llegar a implicarse. Siempre había tenido un poco de tirria a Octavia Spencer. No niego que no sea una buena actriz, pero había abusado de un tipo de papel de vecina buenrrollista que me cargaba bastante. Títulos como “Lo mejor para ella”, “Un don excepcional”, “Familia al instante” o, la peor de todas “La cabaña”, habían provocado que la tuviera relegada dentro de mis preferencias e incluso que evitara sus películas. Y eso que en “La forma del agua” está estupenda y el año pasado participó en la producción de “Green Book”. Pero este año le ha echado valor y ha asumido un rol en “El sótano de Ma” muy distinto a los que nos tiene acostumbrados, convirtiendo su actuación en uno de los alicientes de este notable titulo que contiene virtudes y defectos a un cincuenta por ciento.

Maggie y su madre se trasladan al pueblo donde ella pasó su infancia. Los comienzos en un nuevo lugar son siempre difíciles pero la chica pronto se hace con un grupo de amigos. Como toda ciudad de provincias hay pocas ofertas para que los jóvenes se diviertan como no sea beber y colocarse. En uno de los intentos por comprar alcohol, el grupo conocerá a Sue Ann, una mujer madura con la que entablaran cierta amistad hasta el punto que ella pondrá a su disposición el sótano de su casa para que los chavales puedan pasar el rato. Pronto ella entrará a formar parte del grupo pero la diferencia de edad y los misterios que parecen envolver a la anfitriona provocarán una serie de situaciones que prenderá la mecha de algo que, hasta entonces, estaba oculto.

Nos encontramos ante una producción de Jason Blum y de su productora Blumhouse, la reina del cine de terror de los últimos años, autora, entre otras, de las sagas “Insidious” ó “Paranormal Activity”. Como ya hemos comentado en otras criticas, este genero es por lo general muy rentable dado el escaso presupuesto invertido en las películas que es fácilmente recuperable. La principal originalidad que encierra este sótano es que, argumentalmente, se aparta de la mayoría de los títulos del genero que siguen un esquema parecido. Aquí el punto de partida es un drama rural en el que es necesario que durante 50 minutos se geste una historia que justifique lo que debe suceder en los 50 minutos siguientes. Es decir, no hay un sádico asesino que vaya matando a la gente de manera cada vez mas sangrienta ( lo que pueda defraudar a un publico adolescente que no quiere que le cuenten historias demasiado complejas sino que se vaya al grano, osea, que corra la sangre cuanto antes).

Además, aunque se juega con los tópicos del genero, el guionista Scotty Landes, junto al director Tate Taylor, tratan de apartarse de los tópicos del género. En el grupo de chavales protagonistas tenemos a la ingenua recién llegada y al chico que la pretende, ambos con una cara de bondadosos que no pueden con ella, a la chica rubia casquivana, al joven deportista y finalmente al chico de color, cumpliendo así la cuota de minoría étnica. Automáticamente, imaginas quien puede morir y en que orden solo con mirales a la cara. Pero los derroteros por los que discurre la historia van por otro lado, y eso es una novedad.

Por tanto, tenemos una historia en la que el espectador va conociendo poco a poco las piezas del puzzle pero los guionistas intentan jugar al despiste para romper las reglas del juego del cine actual de terror. Se interesan mucho más por hablar de los personajes y sus circunstancias que por asustar al personal, aunque sustos fáciles también los hay. Hasta el titulo del film puede llevarnos a una idea de lo que vamos a ver cuando realmente no va a ser así. Es cierto que poco a poco las cartas quedan al descubierto e imaginamos por donde van a ir los tiros y cuales van a ser las causas que desencadene lo que, admitamoslo, todos hemos venido a buscar. Pero hay que reconocer el esfuerzo por crear algo nuevo en el genero, una mínima linea argumental que quizás desemboque en algo muy trillado pero no desdeñable en absoluto. Como digo es un drama rural que pone de manifiesto el aburrimiento, la presión social y la crueldad que puede provocar un trauma en quien la padece.

A la previsibilidad argumental hay que añadir la precipitación de los acontecimientos que hace que su parte final quede un tanto anticlimática, producto quizás de una inexperta dirección de Tate Taylor, nuevo en este genero, y del que pudimos ver “Criadas y señoras” o “La chica del tren”.

Esta claro que Octavia Spencer no iba a aceptar un papel de simple psicópata mata jóvenes y menos siendo una de las productoras del film. Aquí interpreta a una mujer que ha fracasado en su vida personal y social y cuyas frustraciones se reactivaran al entrar en contacto con la juventud local, tan variable, egoísta y poco dada a confraternizar con quien no es de su edad y estatus. Octavia esta estupenda, un personaje con muchos registros que refleja en el fondo el fracaso de quien no se conforma con lo que tiene y arrastra el peso del pasado cuyas heridas no pretende curar.

Muy destacable es el resto del reparto, sobre todo para un film de género como éste. Juliette Lewis, a la que nunca podré dejar de ver como la niña de “El cabo del miedo”, encarna aquí a la madre de Maggie, una mujer que intenta hacer el doble papel de amiga y progenitora, y que vuelve al lugar donde creció sin ninguna gana de hacerlo. Luke Evans es el prepotente Ben que tendrá un papel importante en los acontecimientos finales. Y la oscarizada Alison Janney interpreta un papel no acreditado como veterinaria y jefa de la protagonista. Diana Silvers, McKaley Miller, Corey Fogelmanis, Gianni Paolo y Dante Brown conforman el grupo de jóvenes asiduos visitantes del sótano.

El sótano de Ma es una propuesta insólita dentro de un género que tiene un destinatario definido no muy paciente, que prefiere que le entren por los ojos que por el cerebro, más aficionado al susto y a la sangre fácil. Nos ofrece una historia coral articulada en torno a una inquietante mujer madura y mantiene al espectador con la expectativa de saber por donde va a salir el monstruo. Lastima que también recurra a los tópicos y al final descubra sus cartas. Con todo y sin ser una obra redonda, Ma proporciona un buen entretenimiento e intriga y una excelente interpretación de una de las mejores actrices actuales.

TEXTO: Luis Arrechea.

LO MEJOR: Octavia Spencer y los registros de su “Ma”.

LO PEOR: Que veas venir el origen de todo y por donde va a transcurrir la trama demasiado pronto. Que Alison Janney salga tan poco.

VALORACIÓN:

Fotografía: 7

Banda Sonora: 6,5

Interpretaciones : 7,5

Dirección: 6

Guión: 7

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 6,84

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