Un total de 30 obras de Julio Romero muestran las distintas feminidades de la mujer del S.XX

La exposición puede verse hasta el 8 de septiembre

La exposición “Julio Romero de Torres. Pintor de almas” llega a Zaragoza recorriendo a través de 30 obras las distintas feminidades que el artista cordobés interpretó e inmortalizó a lo largo del siglo XX. Obras, en su mayoría procedentes de coleccionistas particulares, que se puede ver en Ibercaja Patio de lnfanta hasta el 8 de septiembre.

La exposición está compuesta por una selección de retratos. Una crónica gráfica de la mujer del siglo XX a través de los pinceles del cordobés, testigo excepcional de su tiempo que traslada a los visitantes la forma de vida de España de aquella época. La mujer aparece siempre en primer término mientras en un segundo plano se dejan ver elementos de paisajes muy simbólicos con los que crea su propio mundo.

El director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, ha recordado que uno de los “objetivos principales” de la Fundación es la difusión de la cultura. “Esta muestra busca atraer el interés de los zaragozanos hacia la obra del cordobés más universal”, ha añadido. Una muestra que ha calificado de “bellísima”, además de una ocasión “única” de ver estas obras juntas. “Pone a la mujer, sin distinción de clases y en todas sus facetas, en el centro”, ha añadido José Luis Rodrigo.

“Esta obra da a conocer una nueva faceta de Julio Romero”, ha defendido la directora del Museo Julio Romero de Torres de Córdoba, Mercedes Valverde. Lo hace, ha añadido, “gracias a esas mujeres que lo cautivaron y lo convirtieron en un cronista gráfico”. Además de los encargos de la aristocracia, presentes en la exposición, conviven con los que él hacía por su cuenta. “Aquí conviven todas esas facetas”, ha añadido.

“Hemos querido representar un abanico de sus primeras obras, desde esa primera época de luminismo de 1903 hasta “Fuensanta”, una de sus últimas obras”, ha afirmado Valverde. “Independientemente de ser un cronista gráfico es un pintor profundo, narrativo… los argumentos de sus cuadros están basados en los símbolos y narra lo inenarrable”.

“Aquí el protagonismo lo tiene el empoderamiento de la mujer. No solo de la mujer fatal, prostituta… sino de todas las mujeres, también las que iban a la fuente a por agua… Es una exposición que da una visión intelectual de Julio Romero”, ha afirmado la comisaria de la exposición, Marisa Oropesa.

La exposición se abre con una obra de juventud titulada “Huerta de Córdoba”, que tiene como eje central de su discurso a la mujer y sólo en el cuadro “Señora de Taramona e hijo” aparece un personaje masculino. También destaca el lienzo “Jugando al monte” por la modernidad de sus protagonistas y sus dimensiones.

Además, hay retratos de mujeres icónicas como “Pastora Imperio”, musa de los intelectuales de la época, “Fuensanta”, una de sus modelos favoristas e icono del billete de 100 pesetas. También hay infantiles como “Retrato de niña, dedicado a Carmen Otero”, de mujeres de la burguesía como “María de la Concepción García-Escudero y Sainz de Robles”, de mujeres virtuosas de expresión bondadosa como “La Mantilla”, de mujeres sensuales como “La niña torera”, “La niña de los limones” y “La niña de los naranjos” o de modelos publicitarias como “Escopeta de caza”. Todo un universo femenino que refleja el alma de sus protagonistas.

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