“Passivhaus”: Así serán las casas del futuro

“Passivhaus” es un término alemán que se traduce como "casa pasiva"

Puede que hayan oído anteriormente el término “Passivhaus”. Puede también que desconozcan por completo a qué se refiere. Dentro de pocos años será una realidad tan extendida en el día a día que dejará de sonarnos extraña. Pronto, todas las viviendas de nueva creación abrazarán los valores de la sostenibilidad y el consumo energético casi nulo (EECN). Serán “Passivhaus”.

Una casa pasiva es aquella dotada con un sistema de autoregulación térmica que reduce al máximo la pérdida de calor, genera electricidad a partir de fuentes renovables y utiliza materiales naturales y menos contaminantes. Un factor clave es el revestimiento con aislante de los muros exteriores y una carpintería con puertas y ventanas de altas prestaciones. Además de ahorrar en la factura de la luz, apenas deja huella en el medio ambiente y tiene efectos positivos sobre la salud y el confort de las personas que habitan en su interior.

Frecuentemente, son campo de experimentación de las nuevas tendencias decorativas, lo que las pueden hacer más atractivas e innovadoras o más acogedoras y familiares, a gusto del consumidor.

Las nuevas tendencias decorativas son campo de experimentación

Aragón no está al margen de esta revolución en la “cultura habitacional” y ya está llevando a cabo programas de difusión de la nueva normativa comunitaria, por la que todos los edificios necesitarán cumplir determinadas pautas de eficiencia energética. El Gobierno de Aragón ha firmado recientemente un Protocolo General de Actuación junto al Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos para promocionar la rehabilitación del parque edificatorio en Aragón. La XVI edición de la Feria Vivienda Fusión ha sido el primer foro en el que se han dado a conocer las novedades en materia legislativa.

Europa impone los edificios EECN

El modelo constructivo tradicional tiene los días contados. Concretamente, a partir de 2020, Europa exige que todos los edificios sean EECN. En Aragón queda un largo trecho, porque casi el 70% de su parque inmobiliario es anterior a 1980. “Tenemos que ser conscientes de que hay que rehabilitar vivienda y que la normativa europea debe ser transpuesta a la normativa española y, sobre todo, a la de nuestra Comunidad”, señala la directora general de Vivienda, Mayte Andreu.

“Es una obligación moral”, añade el consejero de Vertebración del Territorio, José Luis Soro. Basta con que nos imaginemos que el 40% de la contaminación procede de la demanda energética de los edificios. Y también que lo que pagan las familias anualmente por el suministro de electricidad se está acercando peligrosamente al lo que cuesta la hipoteca.

A partir de 2020, Europa exige que todos los edificios sean EECN

Aragón tiene un compromiso con la sostenibilidad y las políticas apuntan en esta dirección pero, para conseguirlo, hace falta transmitir al ciudadano esa urgencia. “Sabemos que puede ser reacio a estos cambios por una cuestión económica”, opina el presidente del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Zaragoza, Víctor Martos. “Nuestra misión es acercarnos a él para que comprenda que debe rehabilitar. Para eso se necesita la ayuda de las Administraciones. Deben apoyar en subvenciones o fiscalidad”, manifiesta.

Otro de los objetivos del presente inmediato va a ser que todos los edificios sean accesibles, además de eficientes, y permitan que todas las personas, independientemente de sus limitaciones físicas puedan visitar, entrar, subir y alcanzar los lugares que precisan en cada momento.

Escaparate de los objetivos 2020

La XVI Feria de la Vivienda “Vivienda Fusión” se comprometió a difundir la palabra entre los clientes que allí se acercasen con ánimo de comprar, alquilar o efectuar algún tipo de reforma. Es el sector de la decoración el que se ha estrenado este año, pero la compra/venta de inmuebles, indican desde el sector, no va tan mal y comienza a repuntar después de una etapa complicada. “Los precios han subido desde 2018 en torno a un 5%; eso también lo percibe el visitante y por ello aquí han podido disfrutar de promociones especiales con descuentos de hasta 10.000 euros en la compra de una vivienda”, declara la directora de la feria, María Rubio. Se ha potenciado también la adquisición de segundas residencias e incluso la reserva por anticipado de las vacaciones de verano, con la presencia de promotores como Marina D’Or.

Los organizadores hacen un buen balance, ya que la asistencia ha sido ligeramente superior a ediciones anteriores, con más de 15.000 visitantes, y el 100% de los stands han materializado ventas. En total, se han colocado 40 expositores con marcas tanto de ámbito nacional como “Made in Aragón” y la ventaja es que la gente ha podido visualizar su vivienda ideal a través de infografías en tres dimensiones, cambiando y configurando las características según sus gustos. “Así pueden ver cómo van a quedar y no se llevan tanta sorpresa”, señala Rubio.

También se han proyectado tres películas en el cine de verano, instalado en la explanada entre el Auditorio y Los Porches, relacionadas con la temática. Para muestra, un botón: “Up”, una película infantil de 2009 que cuenta la historia de un anciano que consigue atar cientos de globos a la chimenea de su casa de madera, arrancándola de los cimientos y elevándola sobre los cielos como si de un aerostático se tratase.

Otro de los objetivos del presente inmediato va a ser que todos los edificios sean accesibles, además de eficientes

Los que se inscribieron previamente también pudieron asistir a diversos talleres de “showcooking” impartidos por los propios expositores. Uno de ellos era muy curioso. “Astilo Cocinas traía una piedra porcelánica que en realidad era una placa de inducción, pero a simple vista no se ve porque es inteligente, solo cuando enciendes los fuegos con un mando”, explica Rubio. “Entonces se hicieron demostraciones para que la gente viese cómo se podía asar incluso sobre la propia placa, sin necesidad de usar sartén”.

Quizá nunca habían pensado que se podría cocinar sin instrumental de cocina. Pero las posibilidades son muy amplias y muchas están inmersas en periodo de pruebas. Lo único que sí está claro es que con la futura manera de construir viviendas, con la “Passivhaus” (término, por cierto, de origen alemán que se traduce por “casa pasiva”), la demanda energética de cada hogar se podrá reducir hasta un 80%. “El mejor kilovatio, el más barato y el que no contamina, es el que no se consume”, apostilla el delegado de Red Eléctrica de España en Aragón, José Ignacio Lallana. La energía es un bien escaso y costoso de producir y la conservación del medio ambiente apremia. Lallana postula que, para 2050, se espera que el 100% de la generación eléctrica sea de origen renovable.

Mientras adecuamos nuestra forma de vivir y de habitar a los nuevos tiempos, cabe preguntarse si a caso no se estará “deshumanizando” la vivienda. No tiene por qué ser una casa robótica, metálica, gris y fría. Aunque la ficción la pinte muchas veces así. Es cierto que serán casas inteligentes “que manejarás todo desde el móvil; que le indicarás que ponga la lavadora a determinada ahora y la lavadora comenzará a funcionar a esa hora como haces con Alexa, el asistente virtual desarrollado por Amazon”, estipula Rubio. Pero el factor bienestar siempre va a estar presente. La comodidad en el hogar es clave para poder disfrutar de nuestro tiempo de descanso y las nuevas modalidades en diseño siempre tendrán en cuenta el confort de los huéspedes. “Passivhaus” consiste en integrar todo eso: eficiencia, ecología, internet de las cosas y humanidad.

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