Oliete cuenta con un taller de empleo del olivo para frenar la despoblación

En el talle de recuperación del olivo participan ocho personas

Un total de ocho alumnos participan en un taller de empleo en Oliete que facilitará puestos de trabajo a partir de la recuperación de olivos. Con ello, además de poner en valor la denominación de origen, se pretende frenar la despoblación de una localidad que llegó a tener 3.000 habitantes y ahora apenas alcanza los 365 censados.

Desde mediados del pasado mes de febrero, ocho alumnos (cuatro mujeres y cuatro hombres) participan en un taller de empleo en la localidad turolense de Oliete, organizado por el Instituto Aragonés de Empleo (Inaem), una propuesta formativa que a su finalización propiciará a los participantes el Certificado de Profesionalidad de Nivel 1 de Auxiliar en agricultura para el manejo del olivar.

La organización de este taller de empleo en Oliete (Tierra de aceite en su traducción del Latín) está más que justificado por la trayectoria histórica y agrícola del municipio, con una superficie de 86 kilómetros cuadrados en plena Comarca de Andorra-Sierra de Arcos y con un censo estimado de 100.000 olivos centenarios, en su mayor parte abandonados por la falta de relevo generacional para mantener las explotaciones.

“Los olivos y el aceite, en una zona que cuenta con una denominación de origen, son recursos que teníamos al alcance de la mano pero había muchas dificultades para encontrar a gente que quisiera trabajar con ellos. Por eso nos pareció una buena idea organizar este Taller de Empleo”, explica Constanza Martín, una ingeniera agrónoma que dirige esta actividad formativa.

Se trata, en definitiva, según la directora del Taller, de “formar a desempleados de Oliete en el manejo del olivar bajo procedimientos ecológicos con la intención de que algunos puedan incorporarse en el futuro a la actividad diaria agraria que lleva a cabo la Asociación para la recuperación de olivos yermos de Oliete, entidad fundada hace cinco años y en continua expansión tanto en la recuperación de olivos como en la posterior producción de aceite en su almazara.

El proyecto, de 370 horas lectivas para obtener el certificado, más 150 horas de formación complementaria (Prevención de Riesgos Laborales, Sensibilidad medioambiental, Habilidades para el empleo…etc.) más las prácticas de campo hacen que la actividad sume cerca de 2.000 horas repartidas en ocho horas diarias de lunes a viernes. “No hubo ningún problema a la hora de ponernos de acuerdo en organizar el Taller. Hicimos los procedimientos de selección tanto de los alumnos como del docente y la dirección y lo pusimos en marcha”, afirma la directora provincial del Inaem en Teruel, Patricia Utrillas.

Los alumnos se forman en las distintas operaciones relacionadas con la preparación del terreno, plantación y siembra de cultivos agrícolas; riego, abonado y aplicación de tratamiento de cultivos agrícolas, recolección y mantenimiento de explotaciones agrícolas, todo ello muy ligado al olivar. El curso lo imparte Íñigo Lobera, también ingeniero agrónomo.

Recurso propio y futuro

Alberto Alfonso es uno de los cinco socios cofundadores de la Asociación para la recuperación de olivos yermos de Oliete, una entidad de utilidad pública que se asienta sobre tres bases: emprendimiento social, cuidado del medioambiente y desarrollo rural, todo ello sobre el mismo recurso propio o endógeno como es el olivar.

Esta entidad ha recuperado en menos de cinco años 7.200 olivos en la mayoría de los casos a través de contratos de custodia del territorio con los propietarios de las fincas. El propio Alberto Alfonso lo explica: “Firmamos un documento por el que los propietarios nos ceden las fincas durante 10 años. Trabajamos en recuperar los olivos y a partir del sexto año le remitimos al propietario el 10% de la cosecha de aceite y el resto de la producción se queda para la venta propia de la Asociación”.

Como vehículo promocional la Asociación, en la que en el futuro podrían integrarse como trabajadores algunos de los participantes en el Taller de Empleo, ha echado mano de la figura del apadrinamiento de olivos. “Se trata de crear un vínculo entre el padrino y el propio olivo. Quien apadrina olivos, además de recibir aceite virgen extra, visita el pueblo, lo conoce y de alguna forma contribuye a su mantenimiento. Se trata de un proceso sostenible, social, solidario y saludable”, explica Alberto Alfonso.

Inaem, a través de este Taller de Empleo, y Asociación comparten, por tanto, unos mismos objetivos. “Se trata de poner en valor un recurso endógeno, que se quede aquí el valor añadido de un producto como es el aceite e incorporar además las TICs a este territorio”.

Otra de las posibilidades ciertas de trabajo es la almazara de aceite que empezó a funcionar en 2016 y de la que han salido varias cosechas de aceite, en diferentes formatos para la venta, la última de ellas de excelente calidad, según Alberto Alfonso. “Queremos que todo esto perdure en el tiempo. Con personas cualificadas, generar empleo desde la base y frenar el proceso de despoblación”.

Print Friendly, PDF & Email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies