Fomento pone en servicio nuevos tramos de la A-23 con una inversión de 238 millones de euros

Suponen una mejora sustancial en la seguridad y capacidad de la vía

El Ministerio de Fomento pone en servicio este jueves dos tramos de la autovía A-23 en la provincia de Huesca, entre Alto de Monrepós y Lanave, y abre al tráfico, temporalmente en modo bidireccional, un tercer tramo de nueva calzada entre Congosto de Isuela y Arguis. La autovía A-23, junto con las autovías A-21 Pamplona – Jaca y A-22 Huesca -Lleida, constituirá una alternativa al valle del Ebro para comunicar la cornisa Cantábrica con Cataluña.

Se trata de unas obras enmarcadas en un entorno montañoso de gran complejidad geológica y geotécnica, en el denominado puerto de Monrepós. A estas dificultades se ha añadido la imprescindible compatibilidad de los trabajos con el mantenimiento del todo el tráfico existente en la actual carretera N-330, sobre la que se apoya en su mayor parte la calzada sentido Huesca de la autovía si bien en algunos tramos se han realizado acondicionamientos en su trazado.

Los tramos que se ponen en servicio son, por un lado, el Congosto de Isuela-Arguis, con 2,3 kilómetros de nuevo trazado que conforman la calzada sentido Jaca de la autovía, temporalmente en modo bidireccional, hasta completar los trabajos en la otra calzada (actual N-330) que queda cortada al tráfico. A partir del enlace de Arguis (un kilómetro), la autovía está en servicio desde julio de 2018, a falta de capa de rodadura.

Por otro lado, el Alto de Monrepós-Caldearenas, con 4,1 kilómetros de nuevo trazado que conforman la calzada sentido Jaca de la autovía. Un tercer tramo de Caldearenas-Lanave que suponen, a su vez, dos tramos, el primero, 2,2 kilómetros de nuevo trazado que conforman la calzada sentido Jaca de la autovía (dando continuidad al tramo anterior), y se suman a los 4,5 kilómetros finales de este tramo puestos en servicio en julio de 2018. Y un segundo tramo de 8,5 kilómetros de la calzada sentido Huesca, que se apoya en la actual carretera N-330, en la que se producirán afecciones al tráfico a partir del 25 de marzo para completar los trabajos pendientes.

El presupuesto global de las tres actuaciones que se pondrán mañana en servicio asciende a 208,3 millones de euros, con una inversión total de 238,5 millones de euros una vez sumado el importe de las expropiaciones y las asistencias técnicas de redacción de los proyectos y de control y vigilancia.

Tramo Congosto de Isuela – Arguis  

El tramo Congosto de Isuela-Arguis se sitúa entre dos tramos de la A-23 ya en servicio: “Nueno-Congosto de Isuela” y “Arguis-Alto de Monrepós”. El origen del tramo se sitúa entre las poblaciones de Nueno y Arguis, en una recta larga, cercano al Cerro de Malvachizo. El final del mismo, se sitúa antes de los túneles en servicio de Monrepós (4 y 5), tras un recorrido de unos 3,3 kilómetros. El tramo incluye un túnel de nueva construcción de 920 metros, el túnel de Arguis (Monrepós 3).

Mañana se pondrá en servicio, aunque de forma bidireccional con carácter temporal, la calzada derecha de la autovía en este tramo, unos 2,3 kilómetros de nuevo trazado hasta el enlace de Arguis. Esto permitirá liberar la otra calzada, actual carretera N-330, para poder llevar a cabo los trabajos de rehabilitación y adaptación a la normativa vigente en los tres viaductos existentes sobre el río Isuela.

Dentro de este tramo, en julio de 2018 se realizó una puesta en servicio parcial, a falta de capa de rodadura, del último kilómetro de autovía (construido como duplicación de la calzada de la N-330), entre el enlace de Arguis y la unión con el tramo “Arguis-Alto de Monrepós”, en servicio y que le da continuidad.

Tramo Alto de Monrepós – Caldearenas 

La inversión alcanza los 238 millones de euros
La inversión alcanza los 238 millones de euros
La inversión alcanza los 238 millones de euros

El tramo Alto de Monrepós – Caldearenas corresponde únicamente a la calzada sentido Jaca de la A-23, dando continuidad al tramo Arguis-Alto de Monrepós, en servicio desde 2014, y conectando con el siguiente tramo, Caldearenas-Lanave, en el entorno del enlace de Caldearenas. La otra calzada en este tramo la aporta la actual N-330 mejorada, objeto del contrato de obras del siguiente tramo Caldearenas-Lanave.

Se desarrolla sobre una longitud de 4.083 m de los que 1.086 metros lo hacen a cielo abierto y el resto a través de un túnel de 2.997 metros de longitud: el túnel de Caldearenas, que después del de Somport es el túnel de carretera más largo de los existentes en Aragón. Está dotado de los equipamientos de seguridad más innovadores de los disponibles en el mercado, destacando el sistema de iluminación de tipología led con un sistema de gestión puesta a punto, la instalación de cámaras térmicas y la integración de la plataforma de control en un Scada único para todos los túneles.

Acompaña a este túnel una galería de evacuación paralela con conexiones entre galería y túnel cada 375 metros, coincidentes con la ubicación de sendos refugios peatonales, siendo también singular la geometría de los apartaderos para la prevención de choques frontales. En este tramo también cabe considerar como elementos característicos la ejecución de sendos viaductos con longitudes de 175 metros y 35 metros.

Tramos Caldearenas – Lanave 

El tramo Caldearenas-Lanave recorre la cara Norte del puerto de Monrepós, desde su cumbre (cota 1.280 metros) hasta el río Guarga (cota 715 metros). Adyacente al tramo anterior, en el entorno del enlace de Caldearenas, nace la calzada sentido Jaca del tramo “Caldearenas – Lanave”. Recorre 2.240 metros longitud, incluyendo el túnel de Escusaguas (395 metros), hasta conectar con el subtramo final, ya en servicio desde julio de 2018.

Acompaña a este tramo la puesta en servicio de la calzada sentido Huesca, en una longitud 8.520 m, que se apoya en el trazado de la actual carretera N-330 y que hasta este momento ha funcionado en sentido bidireccional. En esta calzada se han llevado a cabo ajustes en el trazado, entre los que destaca la construcción del viaducto de Fontanal, de 465 m de longitud, que aunque ya finalizado, no se pondrá en servicio hasta que se extienda la capa de rodadura en toda la calzada del tramo.

En julio de 2018 se realizó una puesta en servicio parcial, de los últimos 4,5 kilómetros del tramo, que incluyó un tramo en variante de tres kilómetros, con el viaducto sobre el río Guarga, entre el entorno del camino de Belarra y el enlace de Lanave. Este tramo eliminó una serie de curvas, reduciendo el recorrido en 1,5 kilómetros sobre el anterior de la N-330 y mejorando la seguridad vial.

También un tramo de duplicación de la N de 1,5 kilómetros. En este tramo, se producirán afecciones al tráfico en la calzada sentido Huesca (actual carretera N-330), ya que está pendiente de ejecutar la capa de pavimento de rodadura que comenzará a extenderse, ya con menos tráfico al haberse eliminado uno de los sentidos, el próximo lunes día 25 de marzo con una duración prevista de tres semanas.

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