El Campus de Huesca celebra un seminario sobre salud visual en la escuela

La Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación del Campus de Huesca ha organizado un seminario sobre salud visual en la escuela. Ofrecer a los educadores herramientas para detectar en las aulas posibles problemas de visión en los escolares es uno de los objetivos de esta iniciativa que dirige la profesora Lucía Puey Bernués. Maestros, estudiantes de Magisterio y otras personas interesadas en esta cuestión son los destinatarios de esta iniciativa que se desarrollará durante siete martes o jueves, en las próximas semanas, entre febrero y abril.

La Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación del Campus de Huesca ha organizado un seminario sobre salud visual en la escuela. Ofrecer a los educadores herramientas para detectar en las aulas posibles problemas de visión en los escolares es uno de los objetivos de esta iniciativa que dirige la profesora Lucía Puey Bernués. Maestros, estudiantes de Magisterio y otras personas interesadas en esta cuestión son los destinatarios de esta iniciativa que se desarrollará durante siete martes o jueves, en las próximas semanas, entre febrero y abril.

Las fechas concretas se fijarán en función de las peticiones de los participantes, en una reunión que tendrá lugar el próximo martes, 12 de febrero, a las 12.30 horas, en el citado centro de la Universidad de Zaragoza (calle Valentín Cardera, 4). Las personas que no puedan asistir pueden dirigirse a la directora del curso a través del correo [email protected].

Treinta horas lectivas, divididas al 50% entre sesiones presenciales y aplicación en la escuela del protocolo sobre salud visual y trabajo personal, conforman este seminario para el que la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación ha reconocido 1 crédito ECTS.

Este centro del Campus de Huesca ha puesto en marcha tres proyectos de innovación docente e investigación sobre salud visual en las aulas, coordinados por Lucía Puey.

El objetivo de estas iniciativas, explica la profesora oscense, “es que los educadores puedan detectar en las aulas problemas leves de visión -que, en ocasiones, no son percibidos por las propia familias, y que pueden causar problemas de aprendizaje importantes-, para derivarlos a los especialistas correspondientes”.