‘Clash’: Encerrados en un furgón

Las películas son muchas veces sentimientos y cada uno disfruta el cine de manera diferente. Hay personas que lo pasan muy bien con las comedias o las películas de acción, y en mi caso prefiero otro tipo de historias que me provoquen mucha tensión durante parte o la totalidad del metraje. Eso me sucedió con películas claustrofóbicas por lo que cuentan o por la manera en que están fotografiadas, en títulos recientes como ” Buried ( enterrado )

( 2010 ) “, ” El hijo de Saúl ( 2015 ) ” y ” Paraíso ( 2016 ) “. La misma sensación de angustia y disfrute en una sala de cine he sentido cada una de las dos veces que he visto ” Clash ( 2016 ) “, la primera en la pasada edición del festival de cine de Valladolid a última hora de la tarde el primer día de la Seminci en el Teatro Carrión y por su segunda vez en una proyección de la distribuidora de la película previa a su estreno en los cines españoles.

La película es el segundo largometraje del director egipcio Mohamed Diab, cuya ópera prima ” El Cairo 678 ( 2010 ) ” era un trabajo bastante digno para ser su primer película como director, y por lo tanto con solamente dos películas a sus espaldas ya podemos considerarle como uno de los jóvenes talentos procedentes de una filmografía poco conocida en el continente europeo.

” Clash ” tuvo el honor de inaugurar la sección Un Certain Regard del festival de Cannes de 2016, celebrada justo hace un año. Posteriormente fue seleccionada por su país para competir por el premio Óscar 2017 en la categoría de película de habla no inglesa, quedándose fuera de la terna de 9 precandidatos anunciadas por la academia de Hollywood el pasado mes de Diciembre. Pero no se fue de vacío del festival de cine de Valladolid, a diferencia de Cannes, ya que se llevó dos premios entregados por el jurado de la sección oficial, el Pilar Miró a la mejor ópera prima ( en la Seminci optan a este premio los primeros y segundos trabajos de los directores en competición ) y el de mejor fotografía.

El guión ha sido escrito por el director junto a su hermano Khaled Diab y la película se rodó en un espacio reducido de 8 metros cuadrados en donde se había estado trabajando previamente durante varios meses para recrear en madera una réplica del furgón. El rodaje duró 26 días, situando la historia en el verano de 2013 durante los días posteriores al golpe de estado del ejército contra el presidente Morsi, elegido en 2012 y perteneciente a los hermanos musulmanes, que accedieron al poder tras la marcha de Mubarak durante la revolución egipcia con multitud de gente en las calles de El Cairo pidiendo la dimisión del que llevaba siendo presidente del país en los últimos 30 años.


El director ha querido recrear un día cualquiera en ese caluroso verano de 2013 cuando las calles de la capital de Egipto estaban ocupada por manifestantes de ambos bandos, los partidarios del ejército y de los hermanos musulmanes que defendían la vuelta al poder de Morsi, después de haber sido desalojado por el ejército. Esas escenas de pánico las hemos visto muchas veces ya que fueron noticia en los informativos mundiales, al igual que las concentraciones ciudadanas 2 años antes pidiendo la dimisión de Mubarak ( esto último está muy bien contado en un documental muy recomendable, una producción egipcia multipremiada titulada ” The Square ( 2013 ) “, que fue candidata al Óscar en 2014 ).

El director no ha querido posicionarse en ninguno de los dos bandos, pese a que en la vida real formó parte de manera activa de las concentraciones en contra de Mubarak y posteriormente en las manifestaciones para pedir la marcha de Morsi, sino que coloca su mirada en el interior de un furgón policial de pequeñas dimensiones, para recrear de la manera más fidedigna posible ese pánico y el enfrentamiento entre los dos bandos, colocándolos juntos en el interior de ese vehículo en movimiento sin poder salir, y teniendo que convivir mientras que en el exterior se seguían produciendo esos disturbios y enfrentamientos entre la policía y los manifestantes de ambos bandos.

El guión va introduciendo elementos que hacen que el espectador sufra más tensión de manera paralela a esos ciudadanos encerrados en ese vehículo, y eso se incrementa gracias al acierto técnico, sobre todo al montaje que dota de agilidad al relato, a la fotografía que consigue mostrar lo que sucede dentro y no perderse un detalle de lo que está pasando en el exterior, pero todo filmado desde dentro lo que provoca una mayor sensación de angustia y al mismo tiempo colocar la visión del público desde dentro como si fuera una de esas personas encerradas. El sonido está muy bien logrado y en muchos momentos no sabes lo que está pasando afuera, y al mismo tiempo se están escuchando ruidos de tiroteos y lanzamiento de objetos. Al principio los integrantes de ese furgón quieren salir para volver a estar en libertad, salvo alguna excepción, pero cuando tienen la posibilidad de hacerlo en la parte final no lo hacen viendo el panorama que hay afuera y que si abandonan ese vehículo pueden correr el riesgo de morir.

El principal problema de la película es que se abusa de dos recursos narrativos, y no siempre se hace de manera adecuada: explicar lo que pasa por medio de llamadas con el teléfono móvil, y gritar y hablar rápido en las situaciones más dramáticas.
La película tiene 3 partes y funciona bastante bien en todo momento, aunque tiene unos 10-15 minutos de parón en donde el guión no ofrece soluciones y con la repetición de situaciones, pero vuelve a remontar en los últimos 45 minutos con la inclusión en la trama de varios elementos que suceden en las calles de El Cairo y que dotan de mayor agilidad al relato.
Se puede sacar la conclusión de que los ciudadanos por mucho que tengan ideas políticas o religiosas opuestas al final terminan llegando a un punto de acuerdo, y muchas veces son los dirigentes políticos o los líderes religiosos los que provocan esos enfrentamientos entre ciudadanos a los que les mueve el fanatismo.


Recomendable a los aficionados al buen cine de autor, con historias diferentes y claustrofobias, y no tanto a los que sufran con tramas que se desarrollan en un espacio reducido.

Texto: Guillermo Navarro.

LO MEJOR: El montaje, la dirección y el sonido.

LO PEOR: El abuso del teléfono móvil como elemento narrativo.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 7

Fotografía: 9

Interpretación: 6

Dirección: 9

Guion: 7

Satisfacción: 9

NOTA FINAL: 7,8

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