‘Goodbye, Berlin’: Peligro, adolescentes sin carnet

Mientras estrena en el festival de Cannes su ultimo trabajo, “In the Fade”, un thriller político protagonizado por Diane Kruger, llega ahora a nuestras pantallas el penúltimo trabajo del realizador turco alemán Fatih Akin. La novela “Goodbye Berlin” escrita por Wolfgang Herrndorf fue todo un éxito editorial con mas de 25 millones de ejemplares vendidos. El autor no pudo ver su obra convertida en imágenes pues falleció hace un par de años. Akin abandona el tono grave habitual en su cine para relajarse y abordar en tono de comedial esta road movie juvenil.

Malas perspectivas se presentan para Maik en este verano que acaba de comenzar. Su madre, con graves problemas de alcoholismo, se encuentra ingresada en una clínica de desintoxicación; su padre aprovecha la coyuntura para irse de vacaciones con su “secretaria”. Para colmo no ha sido invitado a la fiesta de cumpleaños de Tatiana, una compañera de clase de la que esta enamorado. Será el recién llegado al colegio, Tschick, de origen ruso, inadaptado, quien le ofrecerá la oportunidad de romper con la monotonía y rebelarse frente al abandono familiar. Juntos, a bordo de un coche robado y sin carnet de conducir, huirán de Berlin e iniciaran una aventura que marcara la vida futura del joven Maik.

La película esta narrada en primera persona, y comienza revelándonos en la primera escena lo que va a suceder al final. A partir de aquí y en un largo flash back ubicamos a Maik, el protagonista. Un chaval normal, ni es un líder ni tampoco un friki. Simplemente le ha tocado el papel de semi marginado de la clase, ese rol que en nuestra juventud luchamos por no desempeñar. El punto de vista de la historia es la suya, lo que le da a la película un tono ágil, divertido, relajado a pesar de que algunos sucesos en la vida de Maik no tienen nada de chistosos. Y la narración en primera persona permitirá introducir elementos de fantasía propios de un chaval de 14 años. Es una historia que ya hemos visto antes y que, a pesar de que podemos vaticinar por donde van a ir los tiros, resulta agradable de ver. Maik encontrara a su media naranja, a esa persona con la que conectas y te abre los ojos, dando a las cosas su justa importancia, adoptando ese punto de rebeldía a la que su complicada vida familiar le esta empujando.

En la parte negativa del film y, por las reseñas que he leído, también sucede en la novela en la que se inspira, se adolece de una mala descripción de muchos personajes. No terminamos de saber que sucede con esos padres que han llegado a ese punto de su relación; o cual es la historia de Tschick, o de la chica que se encuentran en su periplo automovilístico. Se limita a contar hechos de su vida, de su familia, del viaje en coche y a describir fugazmente las personas con las que se encuentra. No hay suficiente desarrollo del fondo y los personajes son planos. Por eso, a pesar del ritmo ágil, la falta de profundidad del guion escrito por Hark Bohm y Lars Hubrich impide imprimir verdadera personalidad al film.

Tristan Göbel (Maik) tenia alguna experiencia tras las cámaras, no así su compañero de fechorías, Anand Batbileg (Tschick). Juntos conforman esa extraña pareja para el resto de la clase pero perfecta en su particular universo a bordo del viejo y desvencijado Lada. Ambos alternan la ingenuidad, inexperiencia y entusiasmo propios de su edad con otros temas con los que se encontraran en su camino como la marginalidad o la intolerancia.

Por su parte, Fatih Akin realiza un trabajo competente aunque no sobresaliente, lejos de los dramas a los que nos tiene acostumbrados.

La música es importante como procede al tratarse de una road movie. Akin ha optado por el rock alternativo, acorde con el look de Maik. El tono friki y nostálgico lo pone la música de Richard Clayderman, solista popular en la Europa de primeros de los ochenta, que gozó de gran éxito con su tema “Balada para Adelina”, y que suena en bucle en el radio casete del viejo Lada.

Hemos visto muchas veces la historia de seres marginales que inician un viaje que cambiara en mas o en menos medida sus vidas. Desde “Rebelde sin causa”, hasta las películas de John Hughes de los ochenta hay muchos ejemplos. En este caso, el viaje es intenso, divertido, y por supuesto eficaz a la hora de introducir cambios en la vida del protagonista. La falta de fondo del guion a la hora de describir a los personajes resta mas entidad al producto y lo que queda es un film simpático, perfecto para los jóvenes, que se recuerda con agrado pero sin pasión.

Texto: Luis Arrechea.

Lo mejor: El momentazo en el cumpleaños de Tatiana.

Lo peor: El encuentro con la chica vagabunda.

Valoración:

Banda sonora: 7

Fotografía: 6,5

Interpretación: 7

Dirección: 7

Guion: 6

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 6,75

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