La vida como camino a la muerte

Edward L. Cahn fue un director estadounidense nacido en Brooklyn que abandonó la filmación de pequeños productos poco afortunado de cine negro que facturó durante los años 30 y 40 para saltar a la creación de obras de culto de serie B de la ciencia ficción a mediados de los 50. Tras 5 films en la Universal y 3 en la MGM, comenzó a trabajar para pequeñas productoras que se atrevían a financiar sus arriesgados films, siendo así como filmó su mejor película: ‘El terror del más allá’ (1958), film que ahora homenajea el bueno de Daniel Espinosa en virtud del guion de Rhett Reese y Paul Wernick en esta interesante y amena película de ciencia ficción que llega a nuestros cines: ‘Life (Vida)’.

‘Life (Vida)‘ es un film con entidad propia al que le encuentro ciertas lecturas sociales al que me niego a denostar por tener puntos en su historia que puedan recordar a obra maestras del género. Las comparaciones son odiosas y máxime cuando el último no pretende asemejarse ni realizar ninguna versión no autorizada de ‘Alien, el octavo pasajero’. Daniel Espinosa (director sueco de gran personalidad y de padres emigrantes chilenos que debutó en USA con la interesante ‘El invitado’, apadrinado por el mismísimo Denzel Washington) filma de manera impecable -como si de un veterano se tratara- una historia que trata de pura supervivencia en el espacio exterior, en concreto a bordo de la Estación Espacial Internacional. Allí se confrontan la esperanza y la alegría tras realizar un descubrimiento que podría cambiar la humanidad con el terror de lo desconocido e incontrolado: Seis miembros de la Estación de diferentes nacionalidades recogen unas muestras de Marte en las que encuentran un organismo unicelular aletargado al que le tratarán de dar las condiciones necesarias para su desarrollo y activación. No hace falta ser Einstein para anticipar que dicho hito sin precedentes va a causar más de un problema a los osados tripulantes, quienes comenzarán una lucha por la supervivencia en gravedad cero mientras transitan los límites de la ética y la moral (el trasfondo sobre la seguridad irá ganado terreno conforme avance la trama) como científicos, compañeros y ciudadanos del planeta Tierra.

‘Life’ no es en absoluto una película innovadora, en esto estaremos todos de acuerdo. No sorprende, aunque en su defensa diré que tampoco lo busca -al menos en sus pilares argumentales-. Por supuesto tampoco trata de transgredir los códigos y cánones de la ciencia ficción. Así pues ya hemos visto lo que no es y lo que no hace, en cambio ahora hablaré que lo que sí es: un blockbuster (la presencia del omnipresente y popular Jake Gyllenhaal, la emergente Rebecca Ferguson y de Ryan Reynolds así lo confirman) con alma de serie b que está magníficamente filmado (destacando sobremanera los primeros 6-7 minutos de un más que interesante plano secuencia a través de la Estación Espacial y que sirve para presentar a los personajes) y que no aburre en ningún momento. Un film que huye de lo filosófico –nada que ver con la joya de Nolan– para abrazar al inesperado séptimo pasajero gracias a un relato de tensión de principio a fin y donde las relaciones interpersonales y los perfiles de los personajes crean tensión/reacciones sorprendentes y donde se abre una puerta al debate sobre los protocolos de seguridad y la conveniencia de sus usos y responsabilidades.

Uno de los factores que más podemos agradecer a Daniel Espinosa, amén de una buena filmación, es su fuerte empeño en que se respetaran ciertas condiciones que el quería plasmar en la historia, imponiendo así su idea a los productores y ofreciéndonos detalles que sorprenden (y que no detallaré para evitar los spoilers). Además de lo mencionado –el reparto está más que correcto- hay que destacar la notable banda sonora que nos ofrece Jon Ekstrand (compositor de cabecera de Espinosa), plena de sonidos muy efectivos que aportarán un complemento perfecto a todas las ingrávidamente claustrofóbicas situaciones que se nos plantean a lo largo de la trama. Todo ello provoca que sea un film francamente estimable, sin pretensiones más allá de hacer pasar un buen rato y al que gracias a esa eficiencia se le perdonan ciertos comportamientos poco entendibles de algún personaje –fruto de un dibujo algo apresurado de perfiles en pos de la acción- o las clásicas erratas que los estudiosos del tema siempre se apresuran a mencionar (del tipo de ‘en el espacio no puede haber explosiones’ o ‘¿cómo pueden usar cinta aislante?’).

Recomendable para fans del terror espacial y de la acción non-stop.

Texto: Alfonso Asín.

Lo mejor: La remarcable filmación y el uso de la cámara para trasladar la tensión y la claustrofobia a la butaca. Su desenlace.

Lo peor: El discurso de algún personaje no se puede tomar en serio.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 8

Fotografía: 7

Interpretación: 6

Guion: 6

Dirección: 7,5

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 6,9

 

Print Friendly, PDF & Email

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies