Están lloviendo coches…¡Aleluya!

Lo normal en las sagas cinematográficas que se extienden a lo largo de varios entregas es que la primera sea la buena y a partir de aquí la cosa vaya cuesta abajo. Esa es la regla escrita, luego están las excepciones. Para mi “Harry Potter y el prisionero de Azkaban” es la mejor de la saga; o la reciente “Logan” sería con creces la mejor de la serie de Lobezno. Con la franquicia “Fast and furious” se ha roto el molde. Para empezar, la primera entrega no era de lejos una obra maestra. La segunda ya vio como su protagonista, Vin Diesel, abandonaba el barco. Y la tercera resultaba ser la menos rentable. Lo normal es que aquí hubiera un punto final. Por eso sorprendió que se acometiera una cuarta y que Diesel volviera a asumir su papel de Dominic Toreto. Pero la recaudación aumentó, y con la entrada en la quinta parte de Dwayne Johnson, los ingresos se duplicaron en la misma proporción que la musculatura de sus protagonistas. A partir de aquí, nos encontramos con un serial que es todo un producto de laboratorio que funciona: coches, testosterona, chicas guapas, un cast interminable y, marca de la casa, espectacularidad. De una recaudación de 207 millones de dolares en la primera película a una de 1.515 en la séptima….y la que nos ocupa apunta maneras.

Pero vamos al grano: ¿merece la pena?. Si usted es fan de la saga, la verá si ó si. Si usted solo quiere entretenerse sin plantearse dudas existenciales, ésta es su película. Si es de los que solo ve cine USA porque “ si la película es española no voy a verla”, dará por bien empleado su dinero. En cambio, si es de los que busca verosimilitud en los argumentos, o de los que huye de los blockbuster o de los que solo ve películas que ponen en los cines tipo renoir, vea otra de la cartelera, por ejemplo, Rosalie Blum ( me meto en el terreno de mis colegas, pero es que está muy bien)

Que nos cuenta F&F8: pues poca cosa. Dominic Toretto se ve chantajeado por una enigmática hacker, que tiene la cara y el cuerpo de Charlize Theron ( y unas rastas que no le favorecen), para que perpetre una serie de misiones bajo la amenaza, si no lo hace, de causar un grave daño a… y hasta aquí puedo leer.

El film se abre con una prologo rodado en La Habana que supone una vuelta a los orígenes de la saga: sol, mar, coches y traseros de chicas en primer plano a ritmo de reggaeton. Vamos, el sueño de todo de defensor de la igualdad de genero. A partir de aquí ya pasamos a la formula que ha imperado en los últimos títulos. Plantear una mínima trama de intriga que permita tender puentes entre una secuencia de acción y otra. Lo mejor que se puede decir, y hoy en día es mucho, es que para 136 minutos, la peli no se hace pesada. Las secuencias de acción, sobresaliendo las que transcurren en Nueva York y Rusia, son espectaculares, rodadas con ritmo ( y con la ayuda de la infografia, desde luego), dignas de un cartoon del Correcaminos, y por tanto totalmente inverosímiles, pero eso hay que llevarlo asumido de casa.

Así como es de agradecer que estas películas no se tomen en serio a si mismas, lo que les resta puntos es que quieran darle una trascendencia y profundidad que no procede Ese concepto presente en el cine USA de la defensa de la familia podían ahorrárselo en este caso. A esto se le añaden las frases típicas de calendario de sobremesa, la mayor parte de los cuales salen de la boca de Vin Diesel. Y la escena de todo el cast con las manos unidas bendiciendo la mesa…. sin comentarios.

Una de las claves del éxito de F&F es su cast. A los integrantes originales se han ido añadiendo otros hasta conformar unos repartos de autentico lujo. Aunque para Diesel es su franquicia mas exitosa, quizás sea la entrada de Dwayne Johnson lo que haya contribuido a revitalizarla, es uno de los actores mas exitosos del Hollywood actual. Debe ser real la enemistad manifiesta entre ambos actores por las pocas escenas que comparten juntos. En la entrega anterior se unieron tanto el gran Jason Statham, que imprime su estilo personal ( y su humor) a la saga, como el veterano Kurt Russell. Como fichaje nuevo destaca Scott Eastwood, que sigue su carrera ascendente, un autentico clon del Clint Eastwood juvenil, aunque su personaje sirve sobre todo de puching ball a los ataques de Tyrene Gibson, presente en la serie desde sus inicios.

En el apartado femenino la chica del prota es Michelle Rodríguez, ausente en varios entregas ( la excusa de la amnesia como justificante para hacer desaparecer a un personaje funcionaba en Falcon Crest y no va a ser menos aquí) y ahora recuperada en su rol de Leticia Ortiz ( si, como lo oyen), quitandole el puesto de primera dama a Elsa Pataky, aun presente en esta entrega. Charlize Theron esta tan guapa que su rostro parece obra del photo shop; su personaje es cruel, sin miramientos, aunque poco trabajado a nivel de guión. Esperemos que su incursión en la franquicia no implique falta de propuestas de trabajos de más calidad y envergadura. Finalmente destaca la breve presencia de la mismísima Hellen Mirren, que manifestó su deseo expreso de participar por su admiración por Vin Diesel.

Técnicamente, la fotografía de Stephen F. Windon y sobre todo el montaje de Paul Rubell y Christian Wagner es impecable, verdadero protagonista de un film como este, a lo que añadir los efectos especiales, imprescindibles para crear ese exceso visual. Respecto a la banda sonora, la original de Brian Tyler es efectiva aunque no memorable. La mayor parte de las canciones son perfectas para este tipo de películas y también adecuadas para hacer botellon en un polígono industrial, de esas que escuchas cuando se para un coche en un semáforo con las ventanas abiertas y la música a todo volumen.

Seamos sinceros, para los que tenemos un paladar abierto a múltiples experiencias, una peli de estas cada dos años viene bien, desengrasa y te permite volver tu cine asiático, finlandes o irani con las pilas cargadas. De la misma manera que no hace falta llevarse a un sobrino de carabina para ver una peli de animación, no necesitas excusa para disfrutar de una peli como F&F8. Puro entretenimiento y evasión, con una calidad mínima, unos valores deleznables, y una facilidad pasmosa para olvidarla.

Texto: Luis Arrechea.

Lo mejor: Jason Statham y su peculiar compañero de pelea en las escenas finales. El motín en el presidio.

Lo peor: Cuando se ponen moñas.

Valoración:

Banda sonora: 5

Fotografía: 7

Interpretación: 6

Dirección: 6,5

Guion: 6

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 6,25

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