La lucha diaria por ser feliz

Presentada en el último Festival de Berlín, donde la directora Mia Hansen-Love ganó el Oso de Oro a la Mejor Dirección, El Porvenir puede confundir al espectador que esperaba que la película discurriese por unos derroteros distintos. Generalmente cuando en la plácida vida de una persona ocurre uno ( o varios) sucesos que afectan a su vida sentimental, familiar o laboral, esperamos que la trama adquiera un cariz dramático o trágico, incluso novelesco, al fin y al cabo es lo que mucha gente quiere ver cuando va al cine. Pero El Porvenir tiene que ver más con la vida real que con la ficción cinematográfica, y es que la vida es dura pero no tiene por qué ser un drama siempre.

Nathalie es una profesora de filosofía es una escuela francesa, con una vida asentada, un trabajo que le gusta y le proporciona incluso cierta rentabilidad, un marido a un nivel intelectual similar a ella, unos alumnos que la aprecian y unos hijos que ya han abandonado el nido. Su único “pero” en esta aparentemente tranquila vida es una madre histérica que necesita atención permanente. Varios acontecimientos suceden en su entorno que le llevaran a descubrirse a si misma y afrontar con entereza los nuevos retos que la vida le depara.

La película plantea como afrontar el futuro, el porvenir, cuanto todo se desbarata. Los personajes que aparecen son personas cultas, relacionadas con la filosofía, con mucha vida interior. Una actriz como Isabelle Huppert, de una frialdad apabullante, es perfecta para un personaje de estas características. Nathalie tiene las ideas muy claras: no cede ante el chantaje emocional de una madre castrante, o ante los huelguistas que quieren impedirle dar clase. Por eso, cuando su vida empieza a cambiar, descubrirá en si misma reacciones que no se esperaba. Y surgen en su entorno nuevos conceptos como Independencia, Libertad, Autoestima. No nos encontramos ante una súper mujer, sin remordimientos, ni sensibilidad… sino ante alguien que echa mano de lo que ha construido a lo largo de su vida y le servirá para acometer estos momentos difíciles que se le presentan. Vamos, no estamos ante Bridget Jones.

Aunque la puesta en escena del film es sencilla, la película es densa en cuanto a que muchos diálogos versan sobre temas y conceptos filosóficos que pueden producir rechazo en el espectador, aparte de que puede pensar que no hay mucha tensión dramática en la historia que se nos cuenta. Por eso el porvenir requiere una disposición del publico pues mas que una película es una ventana a la vida. La importancia que a la educación se da en el film y en la sociedad francesa contrasta con la que tenemos en nuestro país. Sorprende que unos muchachos o unos padres con sus hijos puedan tener discusiones de tipo filosófico. Un personaje dice en un momento de la historia que qué significa la palabra obsolescencia, para luego decir que estaba bromeando con la pregunta.

Si consultamos la filmografía de Isabelle Huppert sorprende la gran cantidad de proyectos en los que ha trabajado ( actualmente tiene 8 películas pendientes de estreno o en fase de producción, incluida la esperada Elle de Paul Verhoeven). Ha participado a lo largo de 45 años en grandes y pequeños proyectos, con directores de renombre o ha dado su apoyo a otros noveles. Tan fría en la vida real como en sus películas, está perfecta en su rol, quizás en manos de otras actriz habríamos esperado mayor intensidad dramática pero en las suyas hace perfectamente creíble su interpretación de mujer menuda pero fuerte, con principios, con las ideas claras.

Mia Hansen-Love, esposa de otro cineasta, Oliver Assayas, vuelca en la mayor parte de su cine sus experiencias personales. El personaje de Nathalie se inspira en el de su madre, una profesora de filosofía. Un amor de verano o Eden son algunos de los títulos de esta joven directora.

Un film que requiere la atención y la complicidad del espectador cinefilo, una ventana a la vida sin buscar el humor o el dramatismo, que encierra un mensaje optimista para seguir adelante en los momentos difíciles echando mano de nuestro propio bagaje intelectual y vital.

Texto: Luis Arrechea.

LO MEJOR: El encuentro con el “admirador” en el cine y la forma de resolverlo. La canción “Unchained melody” en los títulos de crédito finales.

LO PEOR: Tarda un poco en plantearse el conflicto.

VALORACIÓN:

Banda sonora: 6

Fotografía: 7

Interpretación: 8

Dirección: 7

Guion: 7

Satisfacción: 7

NOTA FINAL: 7

 

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