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Miércoles, 28 de septiembre de 2016
Economía
Marta Gracia Sánchez

24/1/2014

Con nombre de mujer
Hace algunos años era complicado ver a una mujer al frente de una empresa. Sin embargo, cada vez es más habitual. Para luchar por los derechos de las empresarias aragonesas está ARAME, una asociación sin ánimo de lucro que quiere que las mujeres ocupen los puestos que les pertenecen. Aseguran que las cargas familiares lo dificultan.
Imagen de familia de las cinco galardonas en los premios ARAME
Imagen de familia de las cinco galardonas en los premios ARAME

Zaragoza.- Las mujeres aragonesas están ganando terreno en el mundo empresarial, aunque no han llegado a equipararse con los hombres, cada vez es más común ver directivas o presidentas en las empresas de la Comunidad. La Asociación Aragonesa de Mujeres (ARAME) se creó en 1989 con el objetivo de luchar por los intereses de esas empresas que, en muchas ocasiones, tienen dificultades para llegar a la cima.

La Asociación está compuesta por más de cien profesionales y todo tipo de sectores. En 2014, cumplirán 25 años. “Vamos creciendo poco a poco”, apunta la presidenta, María Jesús Lorente. Asimismo, la Junta Directiva, compuesta por diez mujeres, está satisfecha, aunque apostillan que se pueden hacer más cosas.

ARAME es una asociación sin ánimo de lucro que lo que promueve son los intereses de las mujeres empresarias y profesionales. “Lo que hemos pretendido ha sido visibilizar el entorno empresarial en femenino”, explica María Jesús Lorente, aunque matiza que no es mejor ni peor que el masculino, “pero es diferente”. Además, asegura que por la condición de ser mujeres “tenemos algunos problemas añadidos”.

Lorente señala que el objetivo de la asociación “sería desaparecer”, ya que eso significaría que todo el esfuerzo de estos años es válido y que “hemos conseguido ocupar el puesto que por derecho nos pertenece”. Sin embargo, apunta que “todavía está muy lejos de conseguirse”.

La presidenta señala que la parte importante de las asociaciones son los movimientos que se generan por los intereses de los empresarios y “a veces se consiguen las cosas, ya que cuando estás en primera línea dando guerra te hacen un poco de caso”. Así, Lorente explica que en ARAME son proactivas y promueve medidas que benefician a las empresas como algunas de emprendimiento. Además, “somos capaces de darles mucha formación e información a las asociadas para que se puedan posicionar en sus sectores y en sus empresas”.

Cada año, la Asociación premia la labor profesional de las empresarias. En esta ocasión, se valoró la trayectoria profesional de Irene Carmen, Leonor Bruna, Felicidad Segura y Esther y Marta Ariza, que fueron las empresarias galardonadas. Asimismo, se nombró socia honorífica a la presidenta de Aragón, Luisa Fernanda Rudi.

Tipo de empresaria

ARAME es una asociación multisectorial, tienen empresarias de todos los sectores desde propietarias de desguaces hasta de medio ambiente, “esto es lo que enriquece a la asociación”, apunta Lorente.

El perfil es el de una mujer universitaria o con estudios superiores “muy independiente” y que le da mucho peso y muy específico a la formación. Además, estas mujeres empresarias ya no tienen miedo a sectores “masculinos” ni al comercio exterior o al crecimiento de la empresa. La presidenta explica que la mujer del mundo rural no le da miedo Internet “utiliza muy bien las tecnologías y sabe que tiene una ventana abierta al mundo”.

“No cualquiera puede llevar adelante la empresa”, afirma la presidenta, por esto, ha señalado que están luchando para que sus empresarias y futuras emprendedoras se puedan formar empresarialmente.

La presidenta de ARAME trabaja en su despacho
La presidenta de ARAME trabaja en su despacho

Estereotipos

La sociedad está llena de estereotipos. Sin embargo, tal y como explica Lorente, en la Asociación hay mujeres al cargo de empresas de varios sectores. “Tenemos una empresa que es de desguaces, gestionadas por dos hermanas y todos los trabajadores son hombres y el perfil que de cliente es masculino. Alucinarías cómo se manejan en el desguace”, señala.

Asimismo, reconoce que la sociedad tan estereotipada “hace que no crezcamos lo suficiente” y matiza que muchas veces esto viene marcado por lo que “nos rodea, el entorno familiar y la sociedad”. La presidenta de ARAME se muestra rotunda: “El esteriotipo no existe lo tenemos en nuestra cabeza”. Por esto, recalca la importancia de la Asociación, “si alguien tiene alguna duda de algo se la podemos resolver”.

María Jesús Lorente asegura que, en muchas ocasiones, las barreras se las marcan las propias mujeres, “no nos sabemos vender, nos quitamos mérito”. Además, señala que hay que algunas que restan importancia a lo que hacen “y eso un hombre no lo haría”. La presidenta explica que “desde que nacemos tenemos ese concepto de que tenemos que ser modestas y que no nos tenemos que autopromocionar y eso nos hace muchísimo daño”.

Por lo que respecta a la creación de empresa, Lorente señala que actualmente no existe ninguna discriminación. “Hay ayudas, pero tienes que pertenecer a un colectivo muy concreto y muchas personas no pertenecen a determinados colectivos”, explica. La presidenta ha añadido que el tema de la edad “es una lucha constante ¿por qué el autoempleo tiene que ser joven? Cuando mucho autoempleo es de mayores de 45 años”.

Situación de la mujer empresaria

“La situación de las empresarias aragonesas es bastante positiva”, apunta, ya que asegura que las mujeres trabajan mucho y creen en el esfuerzo “porque sabemos que nadie nos va a dar nada”. La crisis ha hecho que en estos tres últimos años (2011-2012-2013) el número de mujeres que se autoempleo haya crecido siendo superior al de los hombres.

La formación corre a cargo de la Asociación
La formación corre a cargo de la Asociación

“Lo que necesitamos saber es que en el momento que pase esta crisis si todo ese autoempleo femenino que se ha generado se consolida”, señala. Por esto, considera que la barrera que hay que traspasar es que la gente diga “esto es lo que me gusta, esto es lo que he hecho, me ha supuesto un gran esfuerzo, pero me compensa de todo lo anterior y ya no vuelvo al trabajo por cuenta ajena, me voy a quedar como empresaria y como emprendedora”.

Sin embargo, Lorente señala que la cuota de mercado para las mujeres es “muy difícil, cuando hay cargas familiares porque las hay, cuando tienes una determinada edad, porque la tienes”. Además, lamenta que en España hay un porcentaje que supera el 60% de universitarias, pero “no se traduce en el ámbito laboral en puestos de directivos o ejecutivos”.

La presidenta explica que la mujer “por decisión propia” muchas veces decide tener el parón de la maternidad, decide acogerse a las reducciones de jornada por conciliar familia y trabajo. “Todo eso lo que hace es que tu actividad empresarial se ralentice, tus compañeros se promocionen antes que tu”, apunta. Así, añade que cuando la mujer quiere volver otra vez al mercado laboral, éste ha cambiado totalmente y “no aceptan tus cargas con las que vienes. Una manera de volver otra vez a ser activa profesionalmente es el autoempleo”.

Asociada

Berta Lorente es una de las asociadas de ARAME, de hecho, en 2012 recibió el Premio a la Trayectoria Profesional de la Asociación. Un premio que, en nombre de la gerente de Zaforsa, es un impulso para continuar con tu labor “si te premian es que algo estás haciendo bien”.

Lorente reconoce que ARAME es una Asociación que ha ido siguiendo desde hace bastante tiempo. Considera que es “necesaria” porque establece un “campo de cultivo para que primero nos conozcamos las empresarias”. Berta Lorente explica que las asociaciones son buenas para ayudar a otras mujeres emprendedoras que decidan montarse un negocio.

La gerente de Zaforsa es una persona muy activa en las asociaciones y en las fundaciones. Asimismo, Lorente también pertenece a la Cámara de Comercio donde es la tesorera en su Junta Directiva. Apuesta por las asociaciones porque impulsan el emprendimiento, “algo que también hace la Cámara de Comercio”. Por esto, siempre recomendaría formar parte de una, entre ellas ARAME. Además, ella misma, junto con otras empresas, ha formado una asociación sin ánimo de lucro, Generando Futuro, en la que el objetivo es ayudar al emprendimiento.

Zaforsa es una empresa dedicada a las artes gráficas. Tiene su origen hace 40 años con el papel continuo. En la actualidad, es una dirección compartida con Jesus Glaria con quien ha tenido una apuesta clara por la diversificación siendo desde hace mas de 20 años fabricantes de seguridad, espectáculos, tickets, personalizaciones, documentos oficiales, etiquetas adhesivas, agroalimentación logística y un largo etcétera. Además, son los primeros que fabrican tarjetas plásticas. Lorente asegura que la crisis sirve para reinventarse y que hay que tomarse esa época como una oportunidad. También señala que cree que la Comunidad está más cerca del final de la crisis “o eso quiero pensar”.

Futuro

El futuro de ARAME, en palabras de su presidenta, pasa por ser “todavía más activas”. Asegura que las diez mujeres que integran en la actualidad la Junta Directiva son “como diez torpedos que se mueven en todas las direcciones”, lo que añade que es muy importante porque cuando “tienes un equipo que trabaja muy bien y tanto ya tienes ganado mucho”.

María Jesús Lorente apuesta por tener mayor representatividad
María Jesús Lorente apuesta por tener mayor representatividad

Lorente explica que la Asociación está bien posicionada y la gente conoce lo que hacen, por esto, señala que la idea no es tanto crecer “aunque sería estupendo”, sino posicionarse “muy bien” dentro de las organizaciones empresariales, ya que “sería la manera de que por derecho propia llegar a ocupar el puesto que nos corresponde, por lo menos el 50% de lo que haya”.

Asimismo, ARAME sigue demandando más formación. “Todas somos autónomas, la formación que damos nosotras está fuera de los circuitos oficiales porque los autónomos estamos excluidos de cualquier tipo de formación y es un coste añadido”, señala María Jesús Lorente.

Afirma que la formación que hacen actualmente, se hace por el voluntariado de las asociadas y porque les dejan aulas. “Podríamos hacer muchísimo más si se contemplara algún tipo de ayuda a las asociaciones empresariales”, concluye.