aragóndigital.es
Síguenos en... Facebook Twitter Canal Youtube RSS Versión móvil
Miércoles, 24 de abril de 2019
Tribuna Digital
17/3/2019

Envenenados

Francisco Javier Aguirre

Es muy fácil envenenar a un niño. Tampoco es demasiado difícil hacerlo con una persona mayor. En ambos casos es un crimen horrendo que, en el caso de la minoría de edad, significa un agravamiento de tal calibre que resulta difícil calificar a quien lo hace o lo intenta. A un niño se le envenena fácilmente disolviendo cualquier elemento dulce en la pócima. Pero aquí no quiero referirme al envenenamiento físico, sino al intelectual y al emocional.

Cuando yo era niño, nos envenenaban a gran parte de la población infantil en el sentido intelectual e, incluso, emocional. Nos envenenaban haciéndonos odiar a determinadas personas o grupos, por ejemplo a los judíos (mataron a Jesucristo), por ejemplo a los musulmanes, ‘los moros’ (invadieron España), por ejemplo a los masones (conspiraban contra el gobierno), de quienes nos decían que eran seres malignos, merecedores del máximo castigo en la otra vida, puesto que en esta no había suficientes recursos jurídicos ni materiales para machacarlos. Pero aquellos a quienes creíamos a pie juntillas por ser nuestros progenitores o educadores, habían sembrado el odio en muchos de nosotros, gente frágil y sensible. Y hasta que no eres mayor, te enteras y razonas, no puedes aplicar el antídoto.

En cualquier época, en cualquier país y en cualquier situación es muy fácil envenenar a un niño. Voy a contar un caso que he vivido personalmente. Encontrándome el año pasado en las inmediaciones de Oñate (Guipúzcoa), pregunté a un adolescente cuál era la mejor ruta para llegar a la población. Se lo pregunté en castellano, por supuesto. El chico no me entendía. Hasta que no pronuncié la palabra Oñati (su nombre en euskera) no pudo, no supo o no quiso responderme. ¿Ignoraba que su pueblo también se llamaba Oñate, en castellano? ¿Había sido envenenado?

En la actualidad, los niños del País Vasco quizá no están tan envenenados como los de otras regiones españolas, en concreto la catalana. Allí se ha envenenado el corazón de los niños, de bastantes, o al menos se ha intentado. Se ha envenenado haciéndoles concebir odio, desprecio y malquerencia hacia las personas que no son de su región, o que piensan de modo diferente aun viviendo allí. Son víctimas de envenenamiento emocional desde hace más de 30 años. Los catalanes que tienen menos de 40 han sido envenenados durante su proceso educativo por inocularles el odio y el desprecio (“España nos roba”), por contarles mentiras de orden histórico y antropológico, por hacerles pensar que sus etnias o su genética son superiores a las del entorno. Menos mal que no han puesto como ejemplo de lo anterior a algunos de sus líderes.


* Escritor
15
comentarios
  • 15|Jasón dijo
    Verdaderamente es un tema extraordinariamente doloroso, y que ya no tiene remedio. España se debate en una enfermedad terminal, que tiene visos de acabar en muerte a un 90 por cien de probabilidades. Antes pensaba que los vascos separatistas y los catalanes separatistas tenían algo superior a los demás españoles. Ahora, verdaderamente creo que cuando están unidos a España, de sus zonas surgen buenas y bellas personas, pero cuando se separan, muestran un terrible egoismo, alentado por sus dirigentes, llenos de un rencor ancestral. Egoismo y maldad que hay en toda España también, pero que en esas zonas, se concreta. Respecto a los separatistas catalanes, que sepan que conseguirán separarse de España, pero también deben saber que sus dirigente han aumentado su población musulmana al 20 por ciento. Han echado a los españoles de Andalucía, de Aragón, de Castilla, de Extremadura... y han metido a personas que tienen todavía una cultura mucho más diferente. Dentro de cien años, esos dirigentes, que seguirán siendo las mismas familias, pedirán ayuda a los que españoles que todavía queden, como pidieron en su día ayuda al General, cuando fueron a Burgos a rogarle encarecidamente que tomase Barcelona, y acabase con los anarquistas y rebeldes que campaban a sus anchas. Dicho de otra forma... los señores feudales todavía mantienen el poder, envenenan a los hijos de sus siervos, para mantenerse siempre como señores de sus feudos. Tristes días nos quedan por delante. Si pueden someterán a Aragón para que trabajemos para ellos. El veneno ya está esparcido, solo queda el resultado final
  • 14|José Luis dijo
    Una vez más, enhorabuena Javier por tan sucinta y clara exposición. Comparto en parte lo expresado por Asun -si bien, no nos dan tantas vueltas..., mujer. Lo de que "van de avanzadilla", sin negarlo del todo, en parte puede deberse a factores culturales, geográficos y, sobre todo, económicos. Pero la pretensión de casi dos millones de catalanes (y seguramente varias decenas de miles de vascos)de decidir unilateralmente sobre su pertenencia a España, obviando -si no despreciando- el parecer y el sentir del resto de los españoles (más de 42 millones de personas) respecto de esa ruptura, demuestra que si en algo son superiores es engreimiento -por "envenenamiento"...
  • 13|Asun dijo
    Esto ocurre en los dos lados, yo tb oigo transmitir odio hacia catalanes y vascos. Es una pena por ambas partes. Pero también digo que los catalanes y vascos en muchas cosas nos dan cien mil vueltas. Siempre van de avanzadilla en un motón de temas. Deberíamos intentar reconciliarnos y coger sus cosas buenas y hacer que ellos se acercasen más a nosotros como nosotros a ellos, y con este clima tan hostil, mal vamos.
  • 12|JAVIER dijo
    ¡Qué vergüenza tener que ver este tipo de situaciones!
  • 11|PILAR dijo
    Yo desde luego no educo a mis hijos así y quien lo haga tiene muy poca decencia...
  • 10|ANDRÉS dijo
    Este tipo de cosas las veo reflejadas en mis hijos...se lo creen todo!
  • 9|ANABEL dijo
    Yo recuerdo que de pequeña me lo creía todo...de críos somos unas esponjas para todo...tanto lo bueno como lo malo!
  • 8|SAUL dijo
    Los niños y mayores son muy fáciles de engañar...qué pena que haya gente que se aproveche de estas situaciones!
  • 7|JUAN dijo
    Pues sí...el artículo tiene toda la razón del mundo...quien esté utilizando a niños y mayores para hacerles creer ciertas patrañas tiene muy poca calidad humana...por no decir que no tiene ninguna!
  • 6|PEDRO dijo
    Uyy...yo viví un año y medio en el País Vasco y la situación no es ni de lejos la que se respiraba hace un tiempo. Sin embargo, a los niños se les sigue inculcando ciertas ideas que no son ciertas sobre el idioma y España y eso es una pena...
  • 5|LAURA dijo
    El caso de Cataluña es especialmente sangrante...No se entiende por qué los indepes quieren enfrentarnos a unos y otros...lo que tenemos que hacer es dialogar y que cada uno de su brazo a torcer!
  • 4|ANA dijo
    Qué triste que se utilice a los niños para inculcarles determinadas ideas políticas sin que ellos sean conscientes.
  • 3|Tony dijo
    Es como todo, cuando te dicen repetidamente una cosa al final te lo crees aunque sea la mayor patraña
  • 2|Michel dijo
    Esta incultura tan grande es preocupante, está bien que se hable la lengua de tu territorio pero no dejes de lado la lengua oficial
  • 1|Moncho dijo
    Nos estamos cargando a la sociedad los propios padres, no sabemos educar a nuestros hijos de la forma debida
tu comentario
Sí, acepto la política de privacidad de Actualidad Media S.L.
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.