aragóndigital.es
Síguenos en... Facebook Twitter Canal Youtube RSS Versión móvil
Jueves, 21 de marzo de 2019
Tribuna Digital
9/1/2019

Julián Gállego en su centenario

Javier Barreiro

Acaba de cumplirse el centenario (7 de enero) de uno de los sabios aragoneses menos conocidos en su propia tierra. Me refiero a Julián Gállego (1919-2006), al que -aparte de los estudiosos del arte que continuarán durante mucho tiempo consultando sus magníficas monografías sobre Velázquez, pintura barroca y Goya- casi nadie recuerda, a pesar de que no hace más que una docena de años que abandonara este valle de risas y lágrimas.

Es verdad que residió en Madrid buena parte de su vida, por otra parte muy viajera, pero el desconocimiento de su muy atractiva obra literaria creo que se debe más a que el público difícilmente encaja entre sus meninges que el conocido por una actividad –en este caso, la crítica de arte- se dedique también a otras cosas. Efectivamente, Julián Gállego fue autor de un puñado de obras que van desde la narrativa (San Esteban de afuera, Muertos y vivos, Apócrifos españoles, Nuevos cuentos de la Alhambra) hasta el teatro (Fedra), pasando por los viajes, a los que tan adicto fue (Postales, Años de viaje), las crónicas, en las que fue maestro (Mi portera, París y el arte) y el género autobiográfico en su libro El arte de la memoria, una deliciosa evocación de la Zaragoza de la primera mitad del siglo XX.

Recuerdo que sus primeros textos los leí en los dominicales de Heraldo de Aragón, entonces con un excelente elenco de colaboradores culturales remunerados. No sé si ese periódico lo ha recordado en estos días, pero sí que uno de dichos colaboradores, César Pérez Gracia, ha procurado preservar su excelencia y su memoria escribiendo en varias ocasiones del maestro nacido en la calle Mayor, número 47.

Don Julián, que se había doctorado en Derecho e Historia del Arte, ejerció algún tiempo como técnico de la Administración Civil en Sevilla y Barcelona hasta que decidió cambiar su orientación profesional y trasladarse a París. Enseñó en las universidades de la Sorbona y Complutense, fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y pronto se convirtió en un crítico de arte de talla internacional, que comisarió una exposición sobre Velázquez en el Metropolitan neoyorquino y varias en el Museo del Prado. Zaragoza lo galardonó con alguna medalla y una calle, allá por el Parque Ebro.

Julián Gállego vivió de mozo en las calles Mayor y Argensola, de cuyo sector nos proporciona preciosas informaciones. Escojo unas pocas: los panecillos con forma humana que fabricaba el horno sito en el patio de su casa; la fascinación de los niños ante el palacio de Larrinaga, que todos creían que era el de la Reina Hada, y así lo nombraban; la supervivencia del dance de las Tenerías, del que recuerda una de las coplas dedicadas a un político que no señala: “Tienes la cabeza gorda / y el culo de señorita / y donde quiera que vas / vas tirando la levita”. Pero, sobre todo, una que viene al pelo para corregir a los memos y cursis que llaman “Piñateli” al famoso canónigo, propulsor del Canal Imperial, que da nombre al parque y al edificio del Gobierno de Aragón: “Pig-natelli (y pronúnciese, como es uso en Zaragoza, separando la G de la N, sin apiñarlas, y, en cambio, juntando las dos “ele” para dar lugar a la letra “elle”, que tantos países nos envidian)…”

Si lo dice un sabio y yo no me canso de corregir a los puñeteros “piñatelieros”, habrá que aplicar el cuento.


* Escritor
11
comentarios
  • 11|FEOTON dijo
    Siempre interesantes las recuperaciones de este fino investigador.
  • 10|UNAI dijo
    ¡Ya lo creo que hay memos y cursis! A ver si te leen
  • 9|Rocío dijo
    Interesante artículo, Javier, enseñas mucho con tus textos.
  • 8|Marga dijo
    Más estudiosos de los estudiosos y más docentes implicados en dar a conocer a los patriotas, que ya ves tú para lo que vale el mito de las cavernas
  • 7|Juan López dijo
    ¡Toma ese Pignatelli! Me encanta la procedencia. y además no hay que ser tan cursi, que muchos se piensan que se lee como en italiano
  • 6|Marcos dijo
    pues no tenía ni idea de la existencia de este señor...
  • 5|Gerardo S. dijo
    Si se dieran a conocer en las escuelas otro gallo cantaría
  • 4|LOLA dijo
    La verdad es que somos muy dado al olvido de grandes en esta tierra, les deberíamos dar un mayor protagonismo
  • 3|Lupe dijo
    Como se suele decir, nadie es profeta en su tierra y a Julián Gállego le ha pasado
  • 2|Pili Morón dijo
    No he sabido cogerle el tino a este señor, alguna vez he tenido en mis manos un libro suyo pero no lo he acabado
  • 1|Tesesa dijo
    Un gran escritor pero a la vez un gran desconocido que supo plasmar en sus escritos la esencia de Zaragoza
tu comentario
Sí, acepto la política de privacidad de Actualidad Media S.L.
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.

La semana en imágenes
agenda
Últimos estrenos de cine
Los blogs de nuestros colaboradores
Un paisaje, Una mirada
Por Ramón Tejedor
Ötzi. Alpes del Tirol. Italia.
Desafía tu mente
Por Virginia Coscollar Escartín y Antonio Coscollar Santaliestra
Semana Teatral
Por Francisco Javier Aguirre