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Miércoles, 20 de marzo de 2019
Tribuna Digital
3/1/2019

Perder el miedo a hablar

Carlos Hué

Sí, el título no hace referencia a hablar en público, sino simplemente a hablar. Lo hemos comprobado en estas últimas fiestas navideñas; hay personas a las que se les ignora porque no participan en la conversación familiar, o que cuando hablan se las desprecia porque para los demás tiene poco valor lo que hablan.

Para aprender cómo actuar recomiendo una charla TED del profesor de la Universidad de Columbia Adam Galinsky. Este psicólogo ha llevado a cabo investigaciones sobre este punto y sus conclusiones las expone en la charla que se puede encontrar en internet; eso sí, en inglés.

Nos dice Galinsky que la capacidad para no tener miedo a hablar con los demás, o en público, es una cuestión de lo que él denomina nuestro “rango de poder”. El poder es definido por otro psicólogo americano, Datcher Keltner, como la capacidad de influencia sobre los demás, la autoridad que sobre ellos tenemos.  Evidentemente, nuestro “rango de poder” aumenta cuando estamos con conocidos, familia o amigos. No obstante, incluso en estas circunstancias hay personas o que no quieren hablar o que tienen miedo de no caer bien.

El rango de poder él lo sitúa en una variable en la que los extremos denotarían falta de poder, bien por no atrevernos a hablar, bien porque cuando lo hacemos los demás no nos hacen caso. En el centro de esa variable estaría nuestro “poder”. Cuanto más ancha sea la zona central, más poder tendremos y más capacidad para ofrecer nuestras opiniones a los demás.

Una forma para conseguirlo es adoptar una visión comprometida con las necesidades de los demás, lo que él llama “perspective-taking”. Esto es ponerse en el lugar del otro, ver las cosas desde su punto de vista, pues dice que esto aumenta nuestra capacidad de influenciar. En este sentido, Galinsky cuenta la anécdota de un ladrón que fue a un banco en Watsonville y le dijo al director de la oficina que o le daba todo el dinero o hacía volar el banco por los aires. El director, con una gran empatía, le preguntó que para qué necesitaba el dinero, a lo que respondió que necesitaba 20.000 $ para salvar de la cárcel a un amigo. Entonces, le respondió: “Lo que usted necesita no es robar un banco, sino un crédito. Pase a mi oficina y rellenamos los papeles”. Con ello, quiere mostrar que las personas que atienden las necesidades de otros aumentan su poder y su capacidad de hablar de un modo asertivo.

Otra forma es dando alternativas al interlocutor. Las investigaciones de Galinsky indican que cuando a la gente se le ofrecen alternativas relaja sus defensas y están más dispuestos a aceptar nuestras propuestas, sugerencias u órdenes. Cuenta la anécdota de que en casa no pueden conseguir que su hija se vista del modo que ellos quieren. La solución se la dio su hermana que le propuso ofrecerle que eligiera entre dos vestidos. Esta práctica es también útil en las empresas y en las organizaciones, no sólo en la familia.

Otra forma más es pedir a los demás consejo para conseguir nuestros objetivos. Esto refleja humildad y da confianza. Cuando esto hacemos, conseguimos que los demás reconozcan nuestros éxitos, nuestra valía, y además, conseguimos que los demás se sientan orgullosos de poder ayudarnos.

Galinsky señala otras más pero, poniendo en práctica éstas, venceremos seguro nuestro miedo a hablar, a expresar nuestras opiniones ante los demás. ¡Una gran idea para comenzar el nuevo año!


* Psicólogo y Doctor en Ciencias de la Educación
10
comentarios
  • 10|Nando dijo
    Pues con el nivel de inglés que tengo.. propósito de nuevo añoooooooooooooooooo
  • 9|SARA21 dijo
    Hombre, recomendar a un caco que usted no necesita robar un banco es un poquito de tonto del culo, la verdad, pero bueno si le hizo un crédito al tío no le falta arrojo la verdad
  • 8|Luisa dijo
    PUES MUTIS, que así se evitan muchas discusiones y estos días son muy propicios jajajaja
  • 7|fedic dijo
    ahora en navidad anda que no hay que aguantar chorradas de algunos familiares, yo soy de los que prefiero estar callado para tener la fiesta en paz, porque además siempre van a hablar los que más tendrían que callar.
  • 6|Groucho dijo
    hay veces que es mejor estar callado y parecer tonto que abrir la boca y demostrarlo
  • 5|nadia dijo
    En las fechas Navideñas y con cuñado por en medio mejor no abrir el pico, que en boca cerrada no entran moscas
  • 4|Juan López dijo
    Suscribo el texto pero no sé yo si en caso de robo en el banco se me ocurriese proponer un crédito al caco si tiene un revólver apuntándote a la cabeza
  • 3|Rafa dijo
    Más respeto es lo que hace falta... y más empatía por el desvalido
  • 2|HOLY dijo
    ¡Pues cuántos mejor están con el pico cerrado porque para decir gilipolleces!
  • 1|Laura dijo
    Muy buen artículo.
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