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Jueves, 14 de diciembre de 2017
Tribuna Digital

4/12/2017

Diciembre

José Luis Labat

Los días apuntan a finales ya, de este año número diecisiete del tercer milenio, según marca el cómputo temporal en nuestro calendario. Casi como en un suspiro se nos va, el que hace nada era tan recién llegado. Pero antes de alcanzar las postrimerías, el Silvestre del último día, aún nos queda algo de tiempo.

Para disfrutar, en estos comienzos constitucionales de puentes inmaculados, del encanto ambiental con el que se nutren nuestras ciudades, en la antesala navideña, y que nos acompañará hasta pasada la visita de los magos. Un encanto que en ciudades europeas constituye más que un reclamo, y al que, por aquí, aunque un tanto a oscuras por los efectos de la crisis durante los últimos años, parece que nos hemos apuntado.

También para celebrar distintas comidas o cenas, de empresa, de grupos de trabajo, de amigos, de compañeros de fatigas, e incluso de familia. Que para todos llega, en esta época, la excusa de ser un poco más sensibles, o de rendirnos al dulce sentimiento que nos remite al sueño del amor fraterno como proyecto universal. Y que vuelve siempre por estas fechas, como nos recuerda un conocido spot.

Claro que, para sueño, ése para el que albergamos la consabida ración posible, según nuestros bolsillos, de números o boletos loteros. Siempre insuficiente, la verdad, porque alguno se nos olvida o nos falla, pero siempre resignada, porque es lo que toca, oiga. O puede tocar, quién sabe.

Pero el tiempo era y es lo que nos queda, como Paris en Casablanca. No sabemos si mucho o si poco. Al fin y al cabo, quién lo sabe. Por eso mismo, tal vez sea nuestra mayor riqueza, como fuente de posibilidades. Y por ello también el mejor estímulo para invertirlo de la mejor manera, en aquello que nos hace más felices.

Tiene su aquél este mes postrero, que además encierra su particular certeza: que cuando termine, irremediablemente, vendrá enero.
 


* Periodista. Responsable de Comunicación del Colegio de Médicos de Zaragoza
10
comentarios
  • 10|paula dijo
    este mes como bien dice usted es el mes en el que sacamos tdo nuestro espíritu y generosidad, es asombroso como la gente cambia
  • 9|tania pl dijo
    precioso! me encanta este mes, gracias por el escrito es hermoso
  • 8|Antonio dijo
    Cuando hay niños en la familia es cuando realmente se vive la Navidad.
  • 7|luisa dijo
    Nos volvemos locos en este mes, entre la lotería y los regalos... todo son gastos! Ojalá se pase pronto.
  • 6|ines dijo
    Pero acaso sabemos lo que significa la Navidad? Consumismo y más consumismo, qué pena!
  • 5|lmr dijo
    La navidad ya no es lo que era, solo hay que ver lo mal decorada que tenemos la ciudad, nos falta espíritu e ilusión.
  • 4|juan antonio dijo
    Es una época para estar en familia y con amigos, una pena que los pequeños de la casa sean cada vez más mayores, nos falte gente en casa y ya no se viva con tanta ilusión...
  • 3|isabel dijo
    Cómo me gusta diciembre! Este puente ya empezaremos a decorar la casa!
  • 2|belen dijo
    A mi estas fechas me encantan, ya no solo por lo que significan, si no por la ilusión que hay en las calles y en cada casa.
  • 1|vicente dijo
    La Navidad ya no tiene el sentido que tenía que en antaño...
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Antonio Coscollar Santaliestra

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