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Domingo, 23 de julio de 2017
Tribuna Digital

26/4/2017

La concienciación ciudadana para tener una ciudad limpia

Por Orlando Suárez

No resulta sencillo valorar la pulcritud de una ciudad ya que, además de encontrarse libre de basuras y desperdicios en sus calles, influyen muchos otros aspectos para determinarlo, como su efectividad en el mantenimiento y la gestión de sus residuos o el cuidado del entorno, proporcionando calidad en su aire, agua y ruidos.

Pero, sin duda, uno de los principales pilares para tener una ciudad limpia es la plena concienciación de sus ciudadanos, siendo fundamental, básico y necesario que los habitantes se preocupen y ocupen de que sus avenidas, aceras y parques estén limpios y bien cuidados, que sus coches y fábricas no produzcan más gases tóxicos de los permitidos, y que sus ríos y mares no estén repletos de basuras que contaminen el agua.

Y los zaragozanos no estamos lejos de uno de los mejores ejemplos de ciudadanía. Así, en España y Europa destaca, por encima del resto, la ciudad de Oviedo como la más limpia, según los resultados de diversos estudios y encuestas realizados por entidades nacionales e internacionales entre las principales urbes. Un mérito muy merecido, puesto que todos los ovetenses, ‘carbayones’ con cariño, se ocupan personalmente de mantener sus espacios públicos libres de desperdicios y suciedad, porque la limpieza forma parte de su cultura.

Una concienciación por la que sus ciudadanos no sólo actúan, sino que también exigen y ejercen gran presión a sus conciudadanos y a sus responsables públicos, teniendo muy asumido que la capital de Asturias es una ciudad muy limpia. Y ese espíritu se nota en la política de limpieza pública, cuyo Consistorio cuenta con equipos especiales de limpieza de sus calles, de contenedores y papeleras o de recogidas de basuras de la hostelería, facilitando –en la medida de lo posible– ese buen mantenimiento que ha sido reconocido, por la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente, con hasta seis “Escobas de platino” en los últimos doce años.

No obstante, si bien es cierto que las ciudades en las que el presupuesto municipal se ha reducido son las que más han caído en valoración positiva, como es el caso de Cuenca, Valencia o nuestra ciudad, Zaragoza, invertir más dinero no garantiza una ciudad más limpia pues, por ejemplo, Madrid es una de las ciudades que más destina a su limpieza (78 euros por habitante al año) y, sin embargo, es una de las más sucias, mientras que la propia Oviedo (52 euros por habitante), Gijón (36 euros) y Pamplona (40 euros), con un gasto mucho menor, están en el Top 10 nacional de las más limpias.

Lo que sí parece evidente es que, tal y como decimos firme e infatigablemente desde la asociación Zaragoza Ciudadana (www.zaragozaciudadana.es), una ciudad limpia no es la que más limpia sino la que menos se ensucia, y los ciudadanos tenemos la clave para que así sea.

Oviedo es el ejemplo…


* Director de Comunicación y Marketing / Miembro-Fundador de Zaragoza Ciudadana
13
comentarios
  • 13|Fernando dijo
    Pero yo me pregunto cómo en contenedores que se sabe que se llenan enseguida no se realiza una recogida diaria o se ponen más contenedores. Eso no depende del ciudadano. ¿Quién organiza eso? Y luego nos dicen que reciclemos...
  • 12|Cándido dijo
    Se dice que poco duraría un gobernante empeñado en que los ciudadanos deberían hacer las cosas que rechazan, por ejemplo mantener limpia su ciudad. De esa idea nace la sentencia "educar antes que sancionar". Pero tal sentencia se refiere a los niños. A los niños se los motiva, sin embargo a los adultos solo hay que rascarles el bolsillo para modificar su conducta. Quien lo dude, solo tiene que mirar la disminución de los muertos en nuestras carreteras desde que aumentaron las sanciones, tanto por el uso del cinturón como por exceso de velocidad y tóxicos. Se decía que es propio del español no obedecer las normas... hasta que llega Paco con la rebaja. No hay mal que por bien no venga.
  • 11|Verónica Domar dijo
    eso, eso menos culpa a los barrenderos y más a los tragaldabas
  • 10|Antonio dijo
    Sin duda, Zaragoza es una ciudad sucia, y no porque no se limpie, que también, si no sobre todo porque los zaragozanos no cuidamos la ciudad.
  • 9|Sofi dijo
    Si sales del centro, muchas de las zonas ajardinadas carecen de césped, da un aspecto de mucha suciedad, los barrios deberían tener las mismas brigadas que el centro
  • 8|Ochoa dijo
    Algunas zonas del Huerva dejan mucho que desear, y eso ya no es concienciación, es actuación municipal
  • 7|FEr dijo
    Aquí, en muchos barrios solo le dan un manguerazo que más que limpiar ensucia
  • 6|Chummy dijo
    Cierto, no es el gasto, es la concienciación que se tenga de ensuciar o cuidar
  • 5|Sol dijo
    Los zaragozanos estamos bien lejos de ser ejemplo de nada, papeles, restos orgánicos, excrementos de perros...
  • 4|Richard dijo
    Hay muchas otras ciudades que también son muy limpias, no solo Oviedo
  • 3|Vero dijo
    Las calles del Casco Viejo llenas de orines dejan mucho que desear, tanto para los vecinos como para los turistas
  • 2|Santi dijo
    Por lo general, somos bastante guarros en esta ciudad, más valdría tomar conciencia de ello
  • 1|Marcela dijo
    Eso les digo yo a mis hijos, para no limpiar, no ensuciar
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Decía el filósofo búlgaro Tzvetan Todorov: “La memoria en sí misma, la evocación del pasado, no es ni buena ni mala, todo depende del propósito que perseguimos con esa evocación. Cuando la memoria se aprovecha para la venganza, la autopromoción, la obtención de privilegios, se puede hablar de abuso. Cuando se logra poner al servicio de la verdad y la justicia, el abuso desaparece.”