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Domingo, 24 de septiembre de 2017
Tribuna Digital

3/4/2017

La justicia no es igual para todos

José Carlos Fuertes Rocañín

Creo que no descubro nada nuevo. La justicia no es igual para todos. El conseguirlo es más un deseo utópico, una frase buenista, un propósito saludable que una realidad certera e incuestionable. Pero lamentablemente la justicia no es igual para todos, pese a quien pese. Y ello no ocurre solo en España, sino que es un hecho generalizado, aunque quizá en nuestro país sea mucho más evidente.

Como estudioso de la mente humana no me resulta nada extraño que ello sea así. Una cosa es que las leyes sean las mismas para todos, y otra cosa muy diferente es que a la hora de su aplicación existan matices, diferencias, sesgos, distorsiones, componendas o arreglos que originen diferencias y resultados en los procedimientos,  a veces muy notables.

En unos casos, la causa de la discrepancia estará en el juzgador. Este es siempre una persona con ideología propia, y por muy aséptico que quiera ser, sus creencias personales y forma de ver la vida se proyectarán siempre en su decisión. El juez no es una máquina, es un ser humano y, como tal, y aunque intente ser justo y objetivo, que sin duda lo intentan siempre, no va a poder desprenderse de su ideología, frustraciones, complejos, e incluso traumas.

En otras ocasiones, las oscilaciones en las decisiones judiciales son consecuencia de diferencias económicas y sociales en el justiciable, que permiten a unos conseguir mejores defensas y, a los otros, tenerse que conformar con letrados menos competentes, lo que redunda indefectiblemente en desigualdades sustanciales a la hora de la marcha del proceso, y por supuesto de la sentencia definitiva.

Por último existen también “atajos legales”, faltaría más, como son los indultos, los aforamientos, la inmunidad, y un sinfín de vericuetos que inciden todavía más en esas desigualdades sustanciales entre unos ciudadanos y otros cuando piden la tutela judicial.

Estoy seguro de que a todos nos gusta la equidad. También creo que todos rechazamos la arbitrariedad. Es común la repulsa ante los amiguismos y las diferencias interpretativas clamorosas. Todos anhelamos una seguridad jurídica clara y precisa. Pero los deseos no los debemos confundir con la realidad.

La condición humana es la que es. Y las distorsiones interpretativas ante un mismo hecho, sin contar con las malintencionadas, se van a producir siempre. Para eso los juristas han creado la llamada “doble instancia”; es decir, el fallo de un juez o tribunal lo revisa y valora otro. Pero con todo y con eso el problema sigue existiendo, ya que para aminorar o atemperar los sesgos seria necesario sobre todo una separación de poderes mas eficaz, contundente y radical.

Para que la justicia se aleje de la arbitrariedad, debe distanciarse rotundamente de la política, y en eso todavía el camino que nos queda por recorrer parece ser muy largo. Dice la sabiduría popular que “la justicia es ciega”, al menos así nos la representan en ciertas imágenes y panfletos. Pero lo malo no es que sea ciega, sino tuerta y que vea intencionadamente solo aquello que interesa a una parte.


*Médico Psiquiatra y Vicepresidente de la Sociedad Aragonesa de Psiquiatría Legal y Ciencias Forenses
12
comentarios
  • 12|JUAN CARLOS RODRIGUEZ dijo
    LA JUSTICIA Y LA POLITICA NO SE PUEDEN SEPARAR POR QUE SON LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA.
  • 11|Rata o Rato dijo
    ¿Y no será que hay demasiado margen para la interpretación? Si fuera así, ¿no sería responsable el legislador? Recuerdo unos dibujos para niños que consistían en seguir unos puntos numerados. Lo que al principio parecía un caos, se convertía al final de la linea en un elefante o en un ratón. Pues bien, ¿no podrían estar redactadas algunas leyes (como las que tienen que ver con la corrupción, por ejemplo), de tal modo que a unos les sale una Rata y a otros un Rato?
  • 10|Luis V. dijo
    Anda que no se ha ido gente de rositas a su casa y se han reído en la cara de todos los españoles mientras que otros tienen que pagar penas desproporcionadas
  • 9|Jaime R. dijo
    Tenemos buena jurisprudencia en nuestro país de lo que es la pura realidad
  • 8|Jaime dijo
    Eso en este país que nos decimos democráticos, no quiero pensar ya en aquellos países que se duda mucho de la igualdad
  • 7|Fede dijo
    Los amiguismos están ahí siempre presentes, por mucha independencia que se quiera tener
  • 6|Marisa dijo
    Para muestra un botón, Urdangarín casi se ha ido de rositas y a infanta de vacío, que se lo digan a la Pantoja a ver si hay igualdad ante la justicia
  • 5|Héctor Ruiz Lorente dijo
    Lo de la inmunidad ya es de traca, esperemos que algunos grupos políticos hagan hincapié en este asunto y se consiga al final que nadie esté aforado
  • 4|Sixto dijo
    En este país ya se sabe, hay que robar a lo grande para librarte de la cárcel, pero cuida no robes un boli en un centro comercial que ya tienes el expediente manchado
  • 3|Lorén dijo
    Ya puedes ser un infeliz y haber robado solo un jamón que te caen años de cárcel
  • 2|Ramón Z. dijo
    El que no tiene dinero ya puede atarse los machos que sin pagar no puedes optar a nada porque se te comen
  • 1|Manolo Gil dijo
    La Justicia debería ser independiente y los medios influyen desde luego a la hora de que la sentencia se incline a un lado o a otro
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