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Domingo, 24 de septiembre de 2017
Cartas al director

13/2/2017

Un folio en blanco

Desde el principio de la historia, el hombre se ha preguntado ¿de dónde venimos? y ¿a dónde vamos?, o dicho de otra manera ¿cuál es el origen del universo?.

Actualmente hay dos científicos que están estudiando esta pregunta fundamental y milenaria. Uno es Sthephen Hawking, que dirige el departamento de física teórica de la Universidad de Cambridge, y el otro es Slava Mukhanov, nacido en Rusia y profesor de la Universidad Ludwig Maximilian, de Munich. ¿Qué dicen estos científicos sobre el origen del universo? Hawking dice literalmente que "el universo se creó de la nada. Es una creación espontánea, que se explica por la propia existencia de la ley de la gravedad". Por su parte Mukhanov dice que "podemos soñar con una teoría final o teoría del todo, esa que pretende explicar el origen del universo, pero eso no significa que ese sueño se vaya a materializar. La gente debería ser un poco más modesta".

Es interesante observar que ambos defienden que el universo se ha creado de la nada. Esto lo hemos oído muchas veces, pero que lo digan dos físicos es más llamativo. Pero es claro que de la nada no puede salir nada, o dicho de otra forma, la nada no puede crear algo, una cosa o una obra de arte.

Para comprobar esto se podría hacer un experimento, poniendo en una habitación una sola mesa y sobre ella un folio en blanco, es decir, sin nada escrito, ni una palabra ni una letra. Se cierra con llave la habitación y se espera una semana. Pasado ese tiempo se entra para comprobar si el folio sigue en blanco o por el contrario, tiene escrito el comienzo de una novela o una poesía. Efectivamente el folio continúa en blanco, sin una palabra ni una letra escrita. Se vuelve a cerrar la puerta con llave y más tarde se examina el folio la semana siguiente y el mes posterior y el año siguiente. El folio sigue estando en blanco y donde no había nada escrito sigue sin ninguna letra ni palabra escrita. Se puede afirmar que de la nada, espontáneamente, no se produce nada, no sale nada.

Para escribir "El Quijote" Cervantes, además de folios, también utilizaba plumas para escribir y tenía en su mente un diseño inteligente de la novela y un plan de trabajo. Después de idear a los personajes se puso a trabajar duro durante meses y años, para escribir la novela más famosa de la literatura universal. Esta obra maestra no salió de la nada espontáneamente, sino del esfuerzo de un genio de la literatura.

De esto se concluye que el problema del origen del universo sigue sin ser resuelto por la ciencia y que los hombres han de buscar otras explicaciones más convincentes.


Arturo Ramo García. Teruel

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