aragóndigital.es
Síguenos en... Facebook Twitter Canal Youtube RSS Versión móvil Goggle + Aragón Digital
Domingo, 22 de octubre de 2017
Tribuna Digital

30/5/2014

Cuéntame un cuento

José Luis Galar

Está escrito en el Eclesiastés (1:9): “Lo que fue, eso será. Lo que ya se hizo, eso es lo que se hará; no se hace nada nuevo bajo el sol".

Es posible que esto sea así. Cada día vemos lo que ya se vio, oímos lo que ya se oyó, leemos lo que ya se leyó y escribimos lo que ya se escribió.

Sin embargo, uno quiere creer que los pequeños matices, los diferentes enfoques, pueden dar cierto aire de frescura a lo de siempre, cierto aire de novedad a lo que en esencia no es nuevo.

Viene esta introducción a cuento de una herramienta de marketing denominada storytelling, que no es otra cosa que contar una historia o un cuento por un storyteller, que no es otra cosa que un contador de historias o un cuentacuentos. Y cuando digo “que no es otra cosa” no estoy diciendo que lo considero “poca cosa” o algo irrelevante. Todo lo contrario. El “no es otra cosa” aquí busca potenciar precisamente la eficacia ancestral de las historias.

Historias orales contadas en las tribus para mantener su cultura o pintadas en las grutas que hoy han quedado como pinturas rupestres y que nos dejan información y ensoñación sobre lo que pasó o pudo pasar.

El storytelling busca de manera profesional encontrar la historia perfecta para que el cliente, el turista, el empleado, el ciudadano, el paciente, etcétera, realice aquello que se le indica: compre, viaje, se implique en el proyecto de su empresa, vote, forme parte de su curación…

El storytelling busca adherirse a las emociones de los sujetos a través de las historias y de la forma de presentarlas y contarlas.

Los datos no se recuerdan tan bien ni son tan eficaces como una historia potente. Por eso, a veces, datos indigeribles tratan de explicarse tejiendo una historia más asimilable.

Las personas seguimos siendo “personas” aún en la era de las nuevas tecnologías y seguimos disfrutando, apreciando y sucumbiendo a una buena historia. De forma intuitiva todos somos storytellers varias veces al día mientras intentamos convencer a alguien de algo, poner una excusa para evitar un problema, o intentar que nuestros hijos tengan un sueño feliz cuando apagamos la luz de su mesilla.

Cierto que el storytelling puede presentar un rostro perverso cuando el storyteller movido por motivos espurios trata de explicar lo inexplicable… ¿pero no tiene todo su cara y su cruz? En este caso no es perverso el storytelling, sino el storyteller. Probablemente a todos nos vienen a la cabeza unos cuantos.

Precisamente es la frase del Eclesiastés la que proporciona inmortalidad al hecho de narrar: podrán cambiar los soportes pero siempre se mantendrá el deseo de disfrutar de una buena historia y la necesidad de contarla.


* Escritor (sígueme en twitter @jlgalar)
comentarios
Sin comentarios en la noticia
tu comentario
 

Muchas gracias por tu envío que ayuda a construir Aragón Digital entre todos. El material será revisado en breve para ser publicado cuanto antes. Para cualquier duda, comentario o sugerencia, contacta con nosotros.

Este espacio se rige por unas normas simples con objeto de permitir que cada uno exprese su opinión sin ofender a los usuarios. Por favor, téngalas en cuenta cuando contribuya con la suya.

La semana en imágenes
agenda
Últimos estrenos de cine
Envíanos tus noticias con fotos, vídeos...
Próximo premio: 1 ejemplar de "Después del amor", de Sonsoles Ónega
Los blogs de nuestros colaboradores
Un paisaje, Una mirada
Por Ramón Tejedor
Valle de Aísa. Pirineo aragonés.
Desafía tu mente
Por Virginia Coscollar Escartín y Antonio Coscollar Santaliestra