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Viernes, 30 de septiembre de 2016
Cultura

23/1/2014

Villa Fortunatus de Fraga y La Loma del Regadío de Urrea de Gaén se integran en la Red de Villas romanas de Hispania

Villa Fortunatus de Fraga y La Loma del Regadío de Urrea de Gaén se ha integrado en la Red de Villas romanas de Hispania. Esta red se pone en marcha como un proyecto de cooperación entre administraciones en el que se encuentran nueve espacios de Aragón, Navarra, Murcia, Andalucía, Asturias, Castilla y León.
Redacción
Imagen del interior de la Loma del Regadío de Urrea de Gaén
Imagen del interior de la Loma del Regadío de Urrea de Gaén

Zaragoza.- Nace la Red de Villas romanas de Hispania. Un proyecto de colaboración, presentado hoy en Fitur, que tiene como objetivo sumar fuerzas entre las administraciones participantes para promocionar estos espacios como referentes del turismo arqueológico de España.

Esta iniciativa, en la que se empezó a trabajar en octubre de 2012, se pone en marcha como un proyecto de cooperación entre administraciones y en el que encuentran nueve espacios de Aragón, Navarra, Murcia, Andalucía, Asturias, Castilla y León.

La Red, abierta a futuras incorporaciones, está formada por nueve villas romanas con infraestructura adecuada de acogida y visita. Estos espacios son: Villa Fortunatus, en Fraga (Huesca); La Loma del Regadío, en Urrea de Gaén (Teruel); de Almenara-Puras en Valladolid, Arellano, en Navarra, Fuente Álamo, en Puente Genil (Córdoba); La Olmeda, en Pedrosa de la Vega (Palencia); El Ruedo, en Almedinilla (Córdoba); Veranes, en Gijón; y Villaricos en Mula (Murcia).

Villa Fortunatus

El yacimiento de Villa Fortunatus, descubierto y estudiado entre 1930 y 1940 y catalogado como BIC, se halla a unos 5 kilómetros al norte de Fraga (Huesca) en el término de "Pilaret de Santa Quiteria". Se trata de una villa romana cuya construcción data del siglo II, aunque a finales del siglo III o principios del IV d.C. fue ampliada construyéndose la nueva villa, decorada con ricos pavimentos de mosaico. Las investigaciones arqueológicas han demostrado que tras el abandono de la vivienda, una parte fue reaprovechada y transformada en basílica para el culto cristiano a finales del siglo IV o comienzos del siglo V. También se han encontrado en el yacimiento evidencias de ocupación visigoda.

Por las grandes dimensiones de la villa y por la riqueza de su decoración se sabe que Villa Fortunatus fue la vivienda de una rica familia romana y su denominación no es fruto de la casualidad sino que se debe a una inscripción en mosaico, que alude a su propietario. Presenta la habitual distribución de las viviendas privadas romanas, con estancias dispuestas alrededor de un patio abierto porticado de unos 300 m2. Se han conservado restos de su decoración mural y de sus pavimentos teselados de diferentes calidades. Algunos de estos mosaicos se conservan en el propio yacimiento, aunque los más importantes se trasladaron al Museo de Zaragoza.

Destaca el mosaico encontrado en una de sus estancias que posee la inscripción con el nombre del propietario, otros representan un calendario, al modo romano, del que se conservan seis meses, diversas deidades como Venus, Eros y Psiqué y algunos motivos cristianos como el crismón. Otra de las estancias, el aquarium, se decoraba con motivos marinos.

Imagen del interior de Villa a Fortunatus de Fraga
Imagen del interior de Villa a Fortunatus de Fraga

La loma de regadío

El yacimiento arqueológico La Loma del Regadío, situado en Urrea de Gaén (Teruel), es una de las villas romanas bajoimperales más destacadas del valle medio del Ebro, con una cronología comprendida fundamentalmente entre finales del siglo III e inicios del siglo V.

Ocupa una pequeña elevación rodeada de extensas tierras fértiles. Los restos de esta gran vivienda que aún hoy podemos contemplar revelan la versatilidad de estas casas rurales romanas, residencias señoriales de sus ricos propietarios y auténticos centros de explotación y producción agrícola.

Esta doble concepción alcanza en esta villa su máxima expresión. La vivienda cuenta con un bloque de espacios destinados al uso y disfrute de sus moradores, lujosamente decorada con mosaicos y pinturas murales al gusto de los grupos sociales más nobles del Imperio. En ella destaca la presencia de un mosaico con el tema mítico de la lucha del héroe Belerofonte contra la feroz bestia Quimera.

Anexa a la zona residencial se emplaza la parte de labor agrícola, reflejo de la fuerte especialización económica de este centro en el cultivo del olivo y la vid y posterior producción de aceite y vino. La magnitud de estas instalaciones, con cinco grandes prensas de viga, desvela al alto volumen de aceite y vino que esta factoría era capaz de generar, destinado a su distribución y comercialización en los mercados urbanos próximos.

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