Deportes Derrota justa de un Real Zaragoza decadente (3-0)

Derrota justa de un Real Zaragoza decadente (3-0)

Los maños no estaban a la altura. Foto: LaLiga
Los maños no estaban a la altura. Foto: LaLiga

Humillante derrota la sufrida por el Real Zaragoza en su visita a tierras baleares, donde el Mallorca fue muy superior a los maños y acabaron imponiéndose por 3-0. Preocupante imagen de los blanquillos, incapaces de generar peligro, concediendo de manera constante atrás y en una sensación de decadencia en su juego constante. 

Víctor Fernández apostaba por un centro del campo, como novedad, formado por Eguaras, Igbekeme y Ros, dejando las bandas para Pombo y Pep Biel y, la punta de ataque, para Linares. Y al menos en el planteamiento, el técnico local andaba más atinado, con un Mallorca completamente dominador de la situación y buscando con paciencia los costados para acabar jugada en centros a Budimir. 

Los dos primeros sustos, antes del minuto 15. Primero con Lago Junior peinando solo un centro de Salva Sevilla, atajando Cristian, y poco después con un resbalón y posterior regalo de Delmás que Budimir no aprovechó. Por si fuera poco, Dorado tenía que ser retirado del terreno de juego con un problema muscular y Álex Muñoz le sustituía en el tapete. 

Es cierto que con el paso del tiempo el Real Zaragoza daba un paso adelante. Incluso se asomó con peligro en un centro de Delmás que Pombo remataba de primeras a las manos de Reina. Aunque el Mallorca empezó a usar el arma del contraataque y la velocidad. Cristian anduvo un día más salvador en dos ocasiones consecutivas, especialmente con un zurdazo de Estupiñán que, ni siquiera con bote delante, pudo superarle. 

Entre el lateral ecuatoriano y Lago Junior buscaban con ahínco a Delmás, haciendo lo que podía el canterano en inferioridad ante la falta de ayudas de Biel por pura inferioridad física respecto a su par. Por hacerlo todo más dramático, el Mallorca se adelantaba cuando apenas faltaban unos segundos para el descanso. Raíllo se colaba entre Muñoz y Nieto y cabeceaba a las mallas sin oposición. 1-0 y a vestuarios. 

Segunda parte

Poco cambió el guion en el arranque. De hecho, Cristian estuvo atento para salvar el segundo en un disparo desde la frontal de Dani Rodríguez. Y nada podía haber hecho el argentino si un violento golpeo de Baba hubiera ido entre los tres palos, escapándose por milímetros y salvándose el Real Zaragoza. Un conjunto, el maño, que al menos quiso asomarse con el paso de los minutos. 

La más clara la tuvo en un disparo de Eguaras en el 54, que tras golpear en la espalda de un defensor estuvo cerca de sorprender a Reina. Para tratar de dar mayor mordiente e inspiración, Soro por Pombo al campo. El choque por entonces ya estaba roto, con un correcalles en el que, al menos, daba el Real Zaragoza una mayor sensación de poder hacer daño que en juego estático. 

Aunque también el Mallorca. Guitián estaba providencial para robar por detrás un balón a Budimir, siendo por entonces ya el mejor jugador de campo con diferencia de los maños. Al césped saltaba con más de 25 minutos por delante Álvaro, quien enganchaba una gran volea nada más salir que se estrellaba contra el lateral de la red. Pero por si acaso no fuera ya lo suficientemente complicado, Nieto veía la segunda amarilla, algo rigurosa, en una falta evitable. Minuto 73 y con diez. 

Y lo que tenía que suceder, sucedió. En el 77, Abdón Prats recibía en la frontal, se daba la vuelta con comodidad y, sin nervios, la ponía lejos del alcance de Cristian echando el candado al botín de los tres puntos. Todavía sería más doloroso con el paso de los minutos porque Ariday Cabrera, cinco después, fusilaba a un poco acertado Cristian en esta ocasión. 3-0 y lo mejor fue cuando el pitido final del colegiado acabó con una auténtica pesadilla.