Tribuna Digital A pan y agua

A pan y agua

“Estoy seguro de que si comenzamos una discusión entre el pasado y el presente, descubriremos que hemos perdido el futuro". Esta sesuda reflexión se la debemos a Winston Churchill y, visto lo visto, la deberíamos aplicar a esta España de nuestros dolores, porque llevamos décadas con este maldito monotema y no tenemos intención de ponernos de acuerdo ni de ponerle fin.

Nos gusta pensar que los países más al norte están poblados por gentes aburridas (bendito aburrimiento), que buscando emociones más intensas viajan hacia el sur tratando de ver el futuro desde nuestros soleados balcones, pues la falta de esperanza de esos jóvenes turistas europeos abre balcones en la prisión del mundo para buscar desde ellos la eternidad (maldito aburrimiento). Disculpen tanta solemnidad cuando solo pensaba en el estúpido y vulgar “balconing”.

El aburrimiento también alcanza a los sistemas teocráticos, aunque menos, quizá porque lo suyo es la incertidumbre. Cuando murió el papa Clemente IV se llamó a cónclave a los electores para elegir al nuevo pontífice romano. Como hoy ocurre en España, entonces, siglo XIII, no se alcanzaba ningún acuerdo.

Todo ocurrió en Viterbo, Italia central. Tres años tardó en aparecer la “fumata blanca”. Para urgir el acuerdo, la población de Viterbo, cansada de esperar, encerró a los electores bajo llave y por todo alimento les ofrecieron pan y agua, y como seguían sin ponerse de acuerdo, se levantó (literalmente) la techumbre del palacio episcopal para exponerlos a las inclemencias del tiempo. Tras 34 interminables meses fue coronado Teobaldo Visconti con el nombre de Gregorio X.

La elección de nuevo papa no estaba regulada y Gregorio X, escarmentado en carne propia, aprendió la lección. Se reguló en el concilio de Lyon de 1274, dos años antes de su muerte.

No quiero dar ideas (menos aún si son malas), pero si nuestro sistema político no es teocrático y nuestros parlamentarios son (en cierto modo) nuestros empleados, ¿no deberíamos exigirles que se pongan de acuerdo de una puñetera vez, antes de abrir los balcones de la cárcel del mundo en busca de la eternidad?
 


* Maestro de escuela