Economía Las mujeres aragonesas cobran de media 5.500 euros menos al año que los hombres

Las mujeres aragonesas cobran de media 5.500 euros menos al año que los hombres

El panorama laboral en Aragón continuó siendo en 2018 desfavorable para las mujeres. Según datos de CCOO, la diferencia salarial anual respecto a los hombres supera los 5.000 euros y son ellas las que copan los contratos temporales y las jornadas parciales en su mayoría. También piden más excedencias para cuidado familiar que los hombres.

Desde CCOO observan necesario el fomento de la promoción profesional "sin estereotipos de género”
Desde CCOO observan necesario el fomento de la promoción profesional "sin estereotipos de género”

Zaragoza.- "La precariedad en Aragón tiene rostro de mujer", ese es el resultado del informe presentado por CCOO este viernes. Un informe que pone en evidencia las desigualdades que, año tras año, se perpetúan en el ámbito laboral para detrimento de las mujeres. Así, por ejemplo, ellas cobran 5.500 euros menos al año que ellos, situándose su salario medio en 16.400 euros frente a los 21.900 de los hombres.

El paro también se ceba más con ellas: son 3.500 paradas más que parados en la Comunidad. Y respecto al tipo de contrato, sigue imperando el de tipo temporal; de hecho, de los 290.000 contratos firmados por mujeres el año pasado, el 90% eran temporales. Aunque aquí la diferencia con los hombres es mínima (89%), sí la hay en cambio en las jornadas que ellas efectúan. En un 39% es completa y en un 78% es parcial. Datos completamente opuestos a los del género masculino, donde el 61% son jornadas completas y el 21,5%, parciales.

El sindicato ha señalado que la razón que explica esta diferencia se halla en que ellas tienen que compatibilizar sus trabajos, en muchas ocasiones, con el cuidado de los hijos o de mayores. “No hay conciliación ni corresponsabilidad, las tareas domésticas siguen siendo un asunto femenino y por ello asumen más trabajo precario”, asegura la secretaria de Mujeres, Igualdad y Juventud, Elena Pérez. Por esto mismo, de las 2.194 excedencias solicitadas en Aragón en 2018 para hacerse cargo de asuntos familiares, 1.955 correspondieron a mujeres y solo 239 a hombres. 

Este es quizá el dato más llamativo de un informe que, por lo demás, demuestra cómo la desigualdad sigue aumentando. Bien es cierto que hay menos paro en Aragón a día de hoy, “pero la calidad del empleo que se está creando no mejora necesariamente las brechas para ellas, porque los hombres siguen accediendo a puestos con sueldos más altos”, explica el secretario general de CCOO Aragón, Manuel Pina. Esto se demuestra también por el sector de prevalencia de uno y otro colectivo, siendo los servicios donde más mujeres hay, el 85%. Le siguen industria, con 28.000 trabajadoras y, en menor medida, agricultura y construcción. En muchas casos, la razón de fondo es la “estereotipación” de ciertos oficios más técnicos. Así, son muchas menos las chicas que acceden a carreras científicas que chicos, lo que luego redunda en las expectativas salariales de unos y otros.

Es uno de los problemas a resolver, según la plataforma sindical, si se aspira a conseguir más igualdad entre los trabajadores. “Hay que fomentar la promoción profesional sin estereotipos de género”, comenta Pérez, “la situación de las mujeres no mejorará mientras su tiempo y su talento no se valore igual que el de los hombres; debemos combatir la idoneidad de las mujeres para determinados puestos y valorar las capacidades de las personas sin concepción sexuada”. Además de que no existe falta de formación entre las mujeres, dado que un alto porcentaje están perfectamente preparadas.

En la línea de reivindicaciones laborales del Día de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo u 8M, CCOO ha anunciado ya la convocatoria de paros durante 2 horas y su apoyo a las manifestaciones que se produzcan ese día. Eso sí, desde el sindicato consideran que desde el año pasado “se ha producido un salto” cualitativo, por lo que la lucha feminista se ha hecho extensible al plano social y a otras muchas formas de discriminación que sufren las mujeres, paralelas al trabajo. También por esto, el “Informe de la Mujer Trabajadora 2018” que hoy han presentado, aunque no es nada halagüeño, cobra una dimensión distinta, impulsado por los vientos del último 8 de marzo.