Educación La nueva Ley de Educación para Adultos apostará por romper la brecha digita y el aprendizaje de idiomas

La nueva Ley de Educación para Adultos apostará por romper la brecha digita y el aprendizaje de idiomas

Con el objetivo de favorecer la empleabilidad y la formación a lo largo de la vida, este martes se ha abierto el proceso de participación de la nueva Ley de Educación para Adultos. Una norma que pretende crear formación especializada para cada caso, pero que apuesta por romper la brecha digital y mejorar el aprendizaje de idiomas.

Pérez no ha querido dar plazos de aprobación
Pérez no ha querido dar plazos de aprobación

Zaragoza.- Un día después de que la consejera de Educación, Mayte Pérez, se comprometiese a elaborar una nueva Ley de educación para Adultos, este martes ha comenzado el proceso de participación con las entidades y agentes implicados en su desarrollo. Aunque ha defendido la valía de la antigua Ley, Pérez ha asegurado que la sociedad ha cambiado mucho desde 2002, y que es necesario dar respuesta a las necesidades actuales.

Aunque no ha indicado concretamente cuáles son, la consejera ha destacado la necesidad de mejorar el aprendizaje de idiomas, por un lado, y de romper con la brecha digital, por otro. "La anterior ley logró el hito de llegar a todo el territorio y garantizar el acceso a una titulación básica, esta tiene que ir más allá", ha señalado Pérez.

En este sentido, ha apostado por aumentar la red de colaboradores institucionales, haciendo referencia a las comarcas, para que desde ellas se impartan también estas enseñanzas. Además, asegura que para mejorar la empleabilidad, "lo mejor es hacerlo a través de un itinerario personalizado para cada caso". Sobre la edad de las personas que se verán incluidas en esta ley, Pérez ha señalado que es uno de los puntos que se tiene que especificar.

Todo ello va dirigido, aseguran desde la DGA, "a contribuir de forma decisiva a construir una sociedad más inclusiva y equitativa". Durante el pasado curso, un grupo de trabajao interdepartamental (Educación, Economía y Ciudadanía) en el que participaron expertos de la enseñanza no reglada y enseñanza no formal elaboró un documento que sirvió de base para esta nueva norma.

En este anteproyecto se recogían cuatro líneas: la inclusión socieducativa de las personas adultas; garantizar un sistema integrado de cualificación y FP; desarrollo personal y social; y orientación e itinerarios formativos.

Además, se creará un Centro de Innovación y Desarrollo Educativo Inclusivo a Distancia para coordinar los centros de educación a disntacnia en los que se podrán obtner titulaciones básicas de FP y de certificados de profesionalidad.