Una pequeña heroína

 

María mira fijamente el techo. No se puede dormir. Sus padres se han ido a cenar y la han dejado sola en casa. Es la primera vez que lo hacen y está asustada. Le han dicho que no se mueva de la cama pase lo que pase y que no abra la puerta a nadie.

Domingo en el río

 

Un cuerpo flota río abajo. Le sigue la cabeza. Una pareja mira la escena desde la orilla. Javier y María han ido a pasar el día a un río cercano a su ciudad aprovechando las altas temperaturas. La escena les deja petrificados, sin saber reaccionar.

Laura

 

Laura se tira en el sofá. Está agotada física y mentalmente. No puede más. Siente que la vida le queda grande, a cada paso que da, más se hunde. Es como andar sobre arenas movedizas. Cuando está quieta, siempre hay algo o alguien que le hunde un poco más en ese barro imaginario. Sabe que tiene que luchar para salir adelante, pero le cuesta un montón. Le cuesta sonreír. Le cuesta levantarse de la cama. Le cuesta llevarse un trozo de comida a la boca.

Destino

 

-Buenos días, señor Destino. ¿Podemos pedirle un favor?
-Pero... ¿Quiénes sois? ¿Cómo me habéis encontrado? ¿Os ha visto alguien entrar?
-Yo soy Juan y ella es María. Le hemos encontrado con mucho esfuerzo. Y no, nadie nos ha visto entrar. ¿Qué hay de ese favor?

Querida persona especial

 

Hola Persona Especial Futura:
Me vas a perdonar, aún no sé tu nombre, por eso no lo pongo.
Después de un día en el parque de atracciones, quiero contarte todas las cosas que tengo pensadas para hacer cuando estemos juntos. Quiero que vengamos aquí. Podemos hacerlo solos o con más gente, eso me da igual. Pero hay unas cuantas atracciones en las que quiero montar contigo. Igual detestas los parques de atracciones, pero estoy segura que vendrás por mí, igual que yo haré otras cosas por ti.

Chico busca chica

 

Tras hablar durante un par de semanas con Carlos, quedó con él en un bar de moda. Era más guapo en persona que en foto. Saltaron chispas desde el primer momento.

Decepción, tristeza, nostalgia… amor

 

Una lágrima resbala lentamente por la mejilla de Laura. No se puede creer lo que ve. Ismael está medio borracho en mitad de la pista de baile besando a una chica que no es su novia. Se lo está pasando muy bien, disfrutando de la noche del sábado sin saber que su mejor amiga le observa desde la barra.

Había una vez un tigre y un delfín

 

El tigre mira al delfín. Observa sus formas estilizadas. Le ve moverse por el agua. Nada feliz. Su medio natural es el mar. Allí tiene todo lo que necesita. Comida, compañía, diversión... no necesita mas. Se siente observado y mira al tigre.

La inspiración manda

 

Una página en blanco. Mi bolígrafo favorito en la mano. Y la mente hace juego con la hoja de papel. ¿Dónde están todas esas ideas que tenía justo antes de llegar a casa? He comprado la mitad de cosas porque estaba centrada en una chica que se perdía en un bosque de noche. A la vez, un perro aprendía a hablar y era la atracción principal de un circo. Al coger una botella de aceite lo he visto con claridad. Una aldeana era famosa en el lugar por sus tartas que tenían un misterioso ingrediente. Gracias, Doña Inspiración. He conseguido recordar varias historias. Pero... ¿Por donde empiezo?

Camino a la felicidad

 

Natalia aparca el coche en la playa. La luna ilumina la fría noche de febrero. Sale del vehículo con el abrigo puesto. Mira al cielo. A pesar de la luz que proporciona el gran astro, las estrellas se ven. Unas más grandes. Otras más pequeñas.