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El director de clarin.com, Guillermo Culell ha entrevistado al profesor de la Northwestern University de EEUU, Pablo Boczkowski
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Huesca.- Los primeros efectos de la aplicación de las nuevas tecnologías a la información están generando los primeros tipos de empresas especializadas en periodismo digital, bien como firmas propias, o como subsidiarias de grandes medios de comunicación en soporte tradicional. Ello ha sido analizado en el coloquio “La nueva cultura de las organizaciones periodísticas”, que ha sentado cara a cara, en el marco del Congreso de Periodismo Digital de Huesca, al director de clarin.com, Guillermo Culell, y al profesor universitario Pablo Boczkowski.
Boczkowski es profesor de Ciencias de la Comunicación en la Northwestern University de Estados Unidos, y allí ha liderado un trabajo de investigación acerca de cómo las nuevas tecnologías devienen nuevas estructuras y fórmulas laborales en las redacciones de todos los medios. En este sentido, Culell ha propuesto un juego de comparación, ver cómo eran estas redacciones en los años noventa, y cómo la aparición de los medios digitales ha variado el escenario.
En este sentido, Boczkowski apuesta por una organización empresarial más ágil, frente a las estructuras “compartimentadas, casi militares” de las redacciones de los medios tradicionales. La redacción digital mantendrá sus “roles definidos” entre cada uno de los departamentos y secciones, pero con una mayor interacción, con “circulación interna del personal” y una capacidad de respuesta mucho más flexible a los cambios del entorno.
Asimismo, la respuesta ante la tecnología también está deparando diferencias entre la redacción tradicional y la digital. Los medios del siglo XX son permeables a la tecnología, no la rehuyen, pero el uso que le dan es esquemático, muy vinculado a la estructura piramidal, industrial y más estable de la que provienen. Por el contrario, las empresas digitales asumen la tecnología como una parte más del producto; “hacen uso de más aplicaciones y programas”. Habla Boczkowski también de un “instinto de supervivencia” que hace que los adelantos “se vean, se palpen” como único modo de garantizar su rentabilidad “en un mundo multimedia”.
IGUALACIÓN DE AGENDAS Y TITULARES
Eso sí, y paradójicamente, la aparición de un nuevo soporte con capacidad de generar sobreinformación en tiempo real está provocando el fenómeno contrario, la igualación de las agendas informativas y de los enfoques de los hechos noticiosos. Boczkowski lo motiva en un fenómeno denominado “reducción de escala”, esto es, el volumen de información, y con él el de recursos destinados a su producción, están bajando, lo que provoca la uniformización del discurso. A ello se añade que Internet permite “consultar lo que escribe la competencia, tus propios colaboradores e incluso algunos posibles lectores”.
Para evitar esta uniformización, el profesor de la Northwestern University solicita de los profesionales periodísticos digitales, aparte de su rapidez, generen una “habilidad diferente” basada en la creación de rutinas de trabajo capaces de formular titulares diferenciados y capaces de actualizarse en tiempo real. Los hábitos de consumo han variado, la información se consume durante todo el día, por lo que Pablo Boczkowski cree necesaria una capacidad de síntesis y de creación de titulares concatenados mucho más avanzada que en los medios tradicionales.
Por fin, Pablo Boczkowski refiere un fenómeno que “puede generarse” con la irrupción de los medios tradicionales. Frente a las estructuras industriales basadas en sueldo y plantillas más estables, aparece un tipo de profesional “emprendedor” que puede ser retribuido en función a su producción y a los ingresos que genera. Finaliza el profesor en Estados Unidos, a pregunta directa de Guillermo Culell, señalando que las nuevas tecnologías no tienen por qué generar crisis en las grandes marcas; “en un momento de sobreinformación, la calidad y la marca de referencia” deben ser valor añadido. |