 | | Uno de los fósiles que se exponen en el museo |
Zaragoza.- El Museo Paleontológico de la Universidad de Zaragoza podría verse
obligado a cerrar si no encuentra recursos con los que financiarse. La
desaparición en los presupuestos de Aragón para 2010 de la partida destinada al
centro lo coloca en una tesitura delicada, ya que sin los escasos 45.000 euros
anuales que recibía del Ejecutivo, sus responsables ven “imposible” que pueda
seguir funcionando.
El desconcierto comenzó cuando se presentaron los presupuestos para este año
sin que se incluyera ninguna partida para este espacio, el único museo
científico público de la Comunidad. Al principio, se creyó que se trataba de “un
olvido”, un error que rectificar, pero meses después sigue sin haberse anunciado
una solución.
Pese a que el tiempo corre y el dinero no llega, en la dirección del museo se
mantienen los ánimos. El director del centro, Eladio Liñán, se muestra
“optimista” porque ve “razonable” que este museo, en cuyo depósito se conserva
el 99% del patrimonio paleontológico de Aragón, “siga adelante”. Y con este
propósito, el Rectorado está intentando mantener conversaciones con la DGA.
Desde enero, la vicerrectora Concha Lomba busca alcanzar un acuerdo con el
Departamento de Cultura y Educación para desarrollar un convenio “estable” entre
ambas instituciones que permita mantener abierto el centro de forma permanente.
Hasta ahora, el museo recibía una aportación anual de 45.000 euros, con los
que se pagaba a las tres personas que se encargan de su funcionamiento. Con el
convenio que se plantea, la idea es que el museo se asegure “un carácter
permanente” y que cuente con una cantidad presupuestaria anual fija, “aunque sea
testimonial”. Lo que se tiene claro es que el acuerdo no podría pasar por una
reducción de los fondos recibidos hasta el momento, que ya han sido objeto de
reducciones anteriores. “Con menos dinero es imposible”, asevera el
director.
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Otra muestra del catálogo de especímenes del museo
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A finales de mes, se desvelará si estos contactos han dado sus frutos o si,
en cambio, habría que recurrir a otras alternativas para que los más de 50.000
fósiles que guardan los muros de este museo no queden soterrados de nuevo, pero
en este caso, bajo los problemas económicos.
"Un bochorno para la cultura"
Y de organizar estas alternativas se encarga la Asociación de Amigos del
Museo Paleontológico, donde afirman “estar absolutamente escandalizados” ante la
incertidumbre que envuelve a este escaparate de la historia, que cada año recibe
la visita de más de 20.000 personas, sobre todo turistas y estudiantes, para
quienes es un magnífico instrumento de apoyo didáctico. | | El museo cuenta con más de 50.000 piezas como ésta
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Para evitar el cierre de las instalaciones, lo que para la asociación sería
“un bochorno” para la cultura, los más de 500 socios que forman el colectivo han
iniciado una campaña de recogida de firmas con la que ya se han obtenido más de
5.000 rúbricas. El vicepresidente de la asociación, Joaquín Guerrero, no duda de
que contarán con el apoyo de la comunidad científica en general en el caso de
que sea necesario, además de con el respaldo del mundo académico.
También han elaborado un manifiesto y ya han pensado varias actividades como
protesta que pondrán en marcha si finaliza este mes sin haberse conseguido una
solución al respecto. “Haremos más cosas”, afirma Guerrero. Y entre las
posibilidades, plantean acudir a los grupos municipales del Ayuntamiento de
Zaragoza “porque –insiste el vicepresidente- esto realmente afecta a la cultura
en general”.
Y es que no deja de ser como mínimo “curioso” el que se esté planteando el
cierre de este museo, uno de los más importantes de España en su especialidad, a
la par que se reivindican los méritos culturales de la ciudad maña. “Yo entiendo
que el Ayuntamiento pondrá el grito en el cielo con esto, que no deja se ser un
hachazo a la idea de que se esté promocionando Zaragoza como Capital de la
Cultura”, concluye Guerrero.
La huella de la crisis
El Museo Paleontológico de Zaragoza nació en 1985 poco después del inicio de
los estudios de la Licenciatura de Ciencias Geológicas en la Universidad de
Zaragoza. Además de albergar labores de conservación y de investigación, este
espacio, con más de 50.000 piezas en su haber, lleva más de 25 años siendo una
unidad didáctica para miles de escolares, que recorren retales del pasado en
forma de fósiles.
La falta de presupuesto obligó a cerrar sus puertas en 1998, y no se pudo
reabrir hasta un dos años más tarde. La sombra del cierre ha reaparecido. La
crisis parece capaz de dejar huella hasta en los fósiles de hace millones de
años.
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