 | | El Zaragoza se ha olvidado de los malos resultados de la temporada. Imagen de la web del Real Zaragoza |
Zaragoza.- El equipo de José Aurelio Gay visitaba el Heliodoro Rodríguez López después de preparar el encuentro durante cuatro días en la mini-concentración de Santa Cruz. La victoria se veía como fundamental en vistas a los resultados de los competidores y al paso del ecuador de la temporada.
El partido ha comenzado con dominio zaragocista. Empeño y unas ganas que han durado tres minutos. El control de la pelota ha pasado a ser rápidamente del Tenerife. El juego de los isleños se basaba en la presión arriba y en la búsqueda del área de Carrizo por bandas. La intensidad del encuentro se ha plasmado ya en el minuto 6, en el que Diogo ha visto la primera amarilla.
El Zaragoza se ha ido descomponiendo minuto a minuto mientras pedía alguien que ordenase y dirigiese el balón en el centro del campo, donde la calidad de Ánder y la fuerza de Jarosik no eran suficientes.
Los tinerfeños se han hecho con el control del partido por completo. Conttini y Carrizo han salvado al Zaragoza mientras Pulido se ha empeñado en regalar ocasiones que el argentino desbarataba una y otra vez. Kome, Alfaro y Nino a punto han estado de desequilibrar la balanza. El peligro no ha aparecido en las filas aragonesas. Suazo y Lafita no se entienden todavía, y Eliseu ha estado desaparecido y lento durante estos primeros 45 minutos.
Seis minutos mágicos
Nada empezaba bien para los aragoneses. En el minuto dos Juanlu adelantaba a los tinerfeños tras un fallo defensivo de marcaje que condenaba a los de Gay. Parecía imposible una jornada más que el Real Zaragoza marcase un gol, pero el preparador maño ha acertado de pleno con los cambios.
Eliseu y Diogo desaparecían para dar entrada a Colunga y a Gabi. El madrileño al fin le dio sentido a la máquina visitante consiguiendo unir líneas. Suazo avisaba primero con un gol anulado por falta. Pero sería la entrada de Arizmendi y la disposición de tres delanteros, cuatro medios y tres defensas lo que revolucionaría el encuentro.
El Zaragoza ha dejado de confiar en el azar en ataque y un penalti sobre Arizmendi ha propiciado el primer tanto de Suazo como zaragocista en el minuto 75. Sólo tres más tarde y con un Tenerife muy nervioso Colunga se iba en velocidad tras una enorme asistencia del chileno para batir a aragoneses sobre su cabeza en el 78. Lafita pondría la guinda final al culminar la primera jugada de más de siete toques del Zaragoza en toda la temporada con un disparo desde fuera del área a pase de nuevo de Suazo.
El partido, con diez minutos por jugar, se convirtió en un asedio tan desorganizado como infructuoso para los locales, que veían impotentes cómo el Zaragoza les había remontado en cinco minutos. Los invitados terminaron con cinco defensas. Al final del partido la tensión quedó patente en las lágrimas de algunos jugadores maños.
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