 | | Imagen de archivo de otra de las concentraciones realizadas |
Zaragoza.- Más de 2.000 personas se han concentrado en la mañana de este sábado en Calatayud para mostrar “el rechazo frontal y la oposición” de la instalación de la mina de Borobia en la sierra del Tablado. Sus organizadores, la Coordinadora de Afectados por la Mina de Borobia, la han calificado de “rotundo éxito”, ya que entre los participantes han estado presentes más de 100 personas de diferentes colectivos, asociaciones y administraciones.
El portavoz de la coordinadora, Manuel Morte, ha indicado que “la sensibilización que siempre se ha manifestado en Aragón hacia este proyecto ha quedado patente” en esta concentración y ha señalado que ésta ha servido para "reafirmar el rechazo de la sociedad" hacia este proyecto que afecta a las comarcas del Aranda y de Calatayud.
En este sentido, Morte ha recordado que cuando la coordinadora se puso en marcha la atención era la “amenaza” de esta mina, pero que el transfondo es la “defensa de los intereses medioambientales de los vecinos”. “El medioambiente es nuestro futuro y estamos hablando de una explotación en la ribera de un valle por lo que todavía es más duro en el nacimiento de los ríos”, ha añadido.
La protesta ha comenzado a las 11.00 horas en el Recinto Ferial de la ciudad bilbilitana y ha finalizado a las 14.00 horas con la lectura de un manifiesto por parte del presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza y alcalde de Ejea de los Caballeros, Javier Lambán.
Además se han desarrollado numerosas actividades informativas, talleres para todas las edades, grupos de animación con gigantes y cabezudos, batucada, teatro para todos los públicos, concursos y sorteos de entradas al monasterio de Piedra y de casas rurales de las riberas afectadas.
Un proyecto rechazado en el Valle del Ebro
Hace ya cinco años que la empresa Magnesitas de Borobia manifestó su intención de construir la mina a cielo abierto. Aunque la oposición social y las actuaciones de la coordinadora consiguieron pararla en un primer momento el año pasado fue otra empresa, en este caso Magnesitas Navarra, SA (Magna) la que retomó este proyecto después de renunciar precisamente a abrir una mina de magnesitas a cielo abierto en Erdiz, (Artesiana), en el valle del Ebro, por la fuerte oposición social recibida.
La compañía decidió trasladar sus propósitos a un pequeño pueblo de la provincia soriana que, cuenta sin embargo, con un ingente patrimonio natural en medio de la sierra del Tablado, en la paralela a la del Moncayo, y donde tiene sus acuíferos los ríos Manubles, Ribota, Aranda e Isuela, que se verían seriamente afectados por este proyecto.
En este sentido, la coordinadora desde su creación no ha parado de trabajar para que este proyecto “nunca se ponga en marcha”.
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