 | | Salón Monte Gaudio de la Casa de Óscar, donde sus amigos y familiares se reunen habitualmente |
Alfambra.- Después de cinco años sin Óscar, que se marchó para siempre en un tren el 11 de marzo de 2004, su recuerdo sigue en Alfambra. Así quieren mantenerlo sus padres, Jesús y Maribel, su hermana, Beatriz, sus demás familiares y sus amigos. Su ilusión, su alegría, su espíritu, su valor continúan presentes en el corazón de quienes le conocieron.
Óscar partió con 19 años. Vivía en Coslada (Madrid) donde estudiaba Educación Física. Allí estaban sus padres, su hermana, muchos de sus amigos y su novia, Jana. Aunque sus raíces y una buena parte de los días de su vida estuvieron en Alfambra, una localidad situada a escasos 25 kilómetro de Teruel, a la que le encantaba ir desde que era muy pequeño.
En Alfambra su familia había adquirido una casa que tenían intención de reformar, así lo cuenta su padre, Jesús Abril, “la idea, en principio, era arreglar la casa para los cuatro y llenarla de nuestras cosas, poco a poco y con tranquilidad, ya lo teníamos diseñado y hablado y empezamos a trabajar con él”.
“Después del 11 de marzo, todo dio un giro de 180 grados”, indica Jesús. “Nos quedamos sin plan”. Ante esta situación, “sentimos que una forma de convertir esta casa en algo positivo era rehacerla en su recuerdo, en su memoria”. Pensaron que sería bueno “llenarla de vida, de gente, de alegría, de personas que pudieran pasarlo bien aquí y si, además, se llevan el recuerdo de Óscar, mejor”.
Con esta idea y con esta motivación se pusieron en marcha con la reforma de la que hoy es La Casa de Óscar. Los primeros que se implicaron fueron los amigos de sus hijos. Algunos trabajaron y colaboraron en la restauración del edificio.
En algo más de un año, la obra estaba terminada. Poco a poco, esta antigua edificación fue tomando forma y se ha convertido en un caserón rehabilitado donde cada detalle y cada estancia desprenden la ilusión, el entusiasmo, el amor y la historia de Óscar, de su familia y de Alfambra, el pueblo del que todos descienden.
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Salón Monte Gaudio, uno de los espacios de encuentro de esta casa donde se respira paz |
Un lugar para la convivencia
Los amigos de Óscar y de Beatriz tienen en el salón Monte Gaudio una estancia que utilizan para charlar, para cenar o para tomarse unas copas. “Nos gusta llenar este comedor de su gente, así notamos que él también está aquí presente y que nuestro hogar es un lugar para la convivencia” asegura Jesús.
Esta casa también se inunda de vida con la llegada de personas que la elijen como lugar de alojamiento cuando visitan Alfambra. En sus dos años de vida, la Casa de Óscar ya puede contarnos muchas anécdotas en la boca de sus padres y de su hermana.
La gente que llega a este lugar va descubriendo que, entre sus muros, se respira un aire especial, Jesús y Maribel explican que, antes, incluso de preguntarles, y de saber cuál es el origen y el sentido de la casa, sus visitantes ya comprenden que en ella se esconde algo más que lo que los ojos ven.
Para sus propietarios, es hermoso y muy gratificante que su hogar sea un sitio donde turistas, vecinos o hijos de Alfambra puedan alojarse. Tal y como relata el padre de Óscar, “a algunos les ha servido para reencontrarse con sus raíces y volver a su pueblo, han podido conocer y reconocer su historia desde la Casa de Óscar y eso para nosotros es algo muy grande”.
“Nos encanta llenar todos los cuartos de familias, de niños, que te saludan, te dan un beso cuando se van a dormir, ves que te aprecian, te regalan cariño, te preguntan por historias de nuestro pueblo”, matiza Maribel. “Vemos que para ellos es un sitio donde esperan encontrar la paz y realmente la halla”.
Un espacio para la reflexión
La Casa de Óscar es un lugar de promoción y de fomento de la paz, que acoge, desde que abrió sus puertas, distintos eventos y actividades a favor de este valor. Éste es el caso del Concurso Literario de Alfambra, que se celebra desde hace tres años. Los premiados en todas las categorías se han alojado en la Casa de Óscar cuando han asistido a la entrega de premios. Según Jesús, “esto le da un valor añadido nuevo, porque hemos conseguido que tuviera un aire literario y vinculado con las letras”. Aquí se celebran tertulias literarias y encuentros poéticos y, desde el pasado año, este certamen incluye un premio especial que galardona relatos escritos por jóvenes que utilicen la paz como hilo argumental y que está dedicado a Óscar Abril.
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Escultura situada a la entrada de Alfambra que homenajea al joven Óscar |
La Casa de Óscar ha acogido ya varios encuentros de los miembros de la Asociación 11 de Marzo. El último se produjo el 21 de febrero. Unas 30 personas compartieron allí unas jornadas de convivencia a favor de la paz. A estas reuniones asisten personas de Barcelona, Andalucía, Madrid, País Vasco, algunos de ellos, expertos que trabajan este valor desde muy diversas perspectivas.
Además, en el mes de julio, también se celebrará un taller de Patchwork a partir del que se prevé preparar alguna exposición o actividad abierta para todos los vecinos de Alfambra.
El libro titulado “Léxico de Alfambra” fue un regalo que Jesús quiso hacerle a Óscar para su 20 cumpleaños, por eso, aunque ya tenía elaborada una parte desde hacía algún tiempo, antes de que el joven falleciera, Jesús se puso manos a la obra para terminarlo y publicarlo ese día. Su padre considera que este trabajo ha sido compartido con el pueblo, cuyos vecinos se han mostrado siempre respetuosos y dispuestos a colaborar con ellos. Para su autor, este libro es una forma de devolver y de agradecer a los alfambrinos todo el cariño y el apoyo que de ellos ha recibido.
Con el dinero recaudado por la venta de este libro, Jesús quiso construir una escultura homenaje al labrador, pues Alfambra es un pueblo agrícola. Esta figura está en una de las entradas del municipio y junto a ella se ha colocado una placa que recuerda a Óscar Abril. Su padre cree que éste ha sido un reconocimiento del pueblo por su hijo.
Jesús ha reiterado, “mis fuerzas son Óscar, su recuerdo, no puedo dejar de ser, jamás, lo que era, el padre de Óscar, ni un millón de bombas podrán cambiar eso jamás; si estoy es porque, mientras viva, querré seguir siéndolo y gracias a esta casa y a todo lo que por él estamos haciendo está latente todo lo que con él vivíamos y sentíamos”. Es por eso que quien entra en este lugar, siente una energía especial, que da fuerzas para seguir viviendo por los que, sin elegirlo, tuvieron que marchar ese y tantos otros días de la historia.
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Placa conmemorativa que recuerda en Alfambra a Óscar Abril |
Asociación 11 M
Jesús Abril está muy involucrado en la Asociación 11 de Marzo. Él fue uno de sus creadores y conoce muy bien su historia y su filosofía. Para esta organización, el término paz les da fuerza y les impulsa en todas las iniciativas que promueven. El propio Jesús comenta, “hemos introducido la palabra paz en el horizonte de la asociación, la idea de que algún día tendremos un poco de felicidad y amor como el que teníamos antes nos mueve”. Para eso, añade “tienes que poner tu vida en acción para evitar que este tipo de tragedias vuelvan a ocurrir; del no desearle nunca más esto a un ser querido, pasas al nunca más para ningún ser humano”. Este sentimiento les ayuda a buscar ese mundo mejor y a alcanzar, en gran parte, esa paz, que, aunque parezca utópica, matiza, “todos podemos poner un granito de arena para alcanzarla”.
La filosofía de esta Asociación se basa en que no hay que olvidar los errores de la historia si no que es más enriquecedor que aprender de ellos. De las palabras de Jesús se desprende que “hay que recordarlos proyectándolos en acciones positivas, sólo de esta forma se evita cometer de nuevo estas equivocaciones; si te dejas llevar por el juego de la ira y de la venganza, sólo se consigue repetir los fallos que se tuvieron en el pasado”.
Jesús continúa diciendo, “transformar el dolor en sentimientos y acciones positivas es una marca que, como el recuerdo de Óscar, nos obliga a caminar y a hacer cosas bonitas”. La esperanza de alcanzar un mundo mejor, esforzarse día tras día para arreglar los errores es otra de sus metas. Jesús reitera que, “con los pequeños detalles del día a día puedes dar felicidad a las personas que tienes a tu alrededor; nosotros trabajamos por transmitir y proyectar esas ideas en la gente, ese es el espíritu de nuestra casa y el que queremos mostrar a quienes entran y salen de ella”.
Desde la Asociación 11 de Marzo (www.asociacion11m.org) han organizado una red internacional por la paz con personas implicadas en diferentes conflictos de países como: Afganistán, Italia, Argelia, Reino Unido, EE.UU. Ruanda, Irán, Rusia, España o Palestina. No todas las asociaciones comparten los mismos principios. Sólo se incluyen en esta red las organizaciones que trabajan con esta filosofía y que transforman su dolor en actos positivos por la paz. Están trabajando a través de Internet y con una página web que ya puede visitarse: (www.internationalnetworkforpeace.org).
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