 | | A menos de un kilómetro del monte donde se ubicaría la cantera se encuentra el lugar donde nació Dinópolis
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Teruel.- Alrededor de 500 personas componen ya la asociación de afectados por la posible instalación de una planta cementera en el término de Concud, a 5 km de Teruel. Este colectivo reivindica que la ubicación elegida para esta industria no es la adecuada teniendo en cuenta la proximidad del núcleo urbano y la posible utilización de una cantera que está a escasos metros de un entorno con un alto valor paleontológico, histórico y paisajístico.
Según explican los miembros de esta asociación, la empresa promotora, Cementos Teruel, inició este proyecto solicitando la adquisición de varios terrenos a sus propietarios en el término municipal de la pedanía de Concud para ubicar allí una industria cementera. Antes de realizar la compra, presentaron una memoria previa en el INAGA. Este documento, según han comentado, llegó a sus destinatarios, pero, hasta el momento, nadie ha respondido, ni se ha pronunciado al respecto.
En este momento, los trámites están parados y el próximo paso que tendría que pasar este proyecto es el de la Actuación Ambiental Integrada que tiene que solicitar la empresa en el INAGA. Entonces se abriría un periodo de alegaciones que es cuando la asociación se vería obligada a intervenir recogiendo firmas y manifestándose.
El proyecto
Esta planta cementera ocuparía una extensión de 260.000 metros cuadrados, lo que equivale a 20 campos de fútbol. Albergaría todo el proceso de elaboración de cementos, desde la extracción de las rocas en una cantera contigua a la planta, el molido de éstas y la cocción en hornos que funcionan a temperaturas de hasta 2.000 º C. Además, contaría con la torre más grande que habría en Teruel, con unos 100 metros de altura.
Esta fábrica crearía alrededor de 165 puestos de trabajo directos. Uno de los miembros de la asociación de afectados, Fernando Belenchón, indica que no se puede crear empleo “a cualquier precio”. Entiende que un proyecto de este tipo “debe contemplar muchas variables y debe hacerse de forma coherente con los intereses reales de una ciudad y de una provincia”.
El barrio de Concud tiene actualmente alrededor de 110 habitantes. Los terrenos elegidos pertenecen a varias familias del pueblo que sí están dispuestos a venderlos, ya que la empresa les ha ofrecido entre 5 y 6 euros por metro cuadrado.
¿Por qué no?
Los miembros de esta asociación han solicitado y han consultado multitud de estudios sobre direcciones de vientos, residuos que expulsa este tipo de industria y sus efectos en la salud, en la contaminación del aire, contaminación acústica y visual, han visitado localidades donde, desde hace años, están en marcha este tipo de industrias y su conclusión es contundente y fundada: no quieren que esta industria se instale al lado de Teruel porque, según Belenchón, “las emisiones que produce equivalen al número total de coches que circulan en Madrid circulando por Teruel diariamente”.
Según el informe que Cementos Teruel ha presentado en el INAGA, el ámbito de afección de la actividad de esta empresa alcanza un radio de más de 15 km. Los estudios de vientos realizados por la Universidad de Zaragoza y consultados por este grupo de afectados desvelan que las corrientes de vientos que son los habituales en Teruel, distribuirían diariamente las partículas y los residuos producidos por la combustión del carbón, directamente hasta la ciudad. Concretamente, llegarían hasta el entorno del Planizar, lugar elegido para ubicar el futuro hospital. Julia Muñoz ha explicado que este motivo justifica que “la empresa se haya comprometido ya, desde un principio, a realizar mediciones diarias de control de contaminación a 500 m. y a 5 km de la planta.
Continuando con el análisis de esta memoria, desde este grupo de afectados entienden que “es muy ambigua en algunos aspectos, puesto que, por un lado, reconoce que habrá lluvia ácida, pero, por otro, no especifica dónde se eliminarán los residuos líquidos que generaría”. Además, este informe argumenta que el suelo donde se ubicaría esta cementera es muy calizo y soportaría los residuos, algo que, según Belenchón, “no nos convence”.
Según los datos aportados por Cementos Teruel, este proyecto no contaría con los últimos avances técnicos para evitar o controlar la contaminación que ya se están aplicando en otras cementeras. A este respecto, otra de las miembros de esta asociación, Julia Muñoz ha resaltado que, seguramente “la empresa cumplirá con los límites de contaminación permitidos, pero eso no significa que sus efectos negativos no sean notorios, ni perjudiciales”.
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Este espacio está situado a 5 km de Teruel y a 2 km del término municipal de Concud |
Actualmente están en marcha la ampliación de la cementera de Santa Eulalia, la construcción de una en Albentosa, otra en Torrijo del Campo, la de Concud y otra en Andorra. Belenchón ha comentado que “no es lógico levantar tantas industrias como éstas, que son las más contaminantes del tejido industrial y que en muchos lugares, como Sagunto o San Vicente Raspeig se están cerrando, en un radio aproximado de 70 km”. Siguiendo con este argumento, el cielo de Teruel está calificado como uno de los más limpios del mundo por su calidad lumínica, Muñoz, señala, “si ahora pretenden instalar tantas plantas, este recurso corre peligro y deberíamos protegerlo”.
Desde este grupo de afectados consideran que la provincia de Teruel es muy extensa, que lo que las empresas cementeras buscan es un lugar con suelo calizo y con poca población, algo que, está presente, prácticamente en todo el territorio turolense y que, según Muñoz, “no tienen porque traer al lado de la capital, ni de ninguno de sus barrios”. Por tanto, solicitan a las instituciones que planifiquen qué tipo de desarrollo quieren para Teruel, qué espacios y recursos pretenden proteger y cuáles quieren explotar.
Desde esta agrupación han querido hablar de la situación del monte que sería la cantera de extracción de piedra para esta industria cementera. Manifiestan que éste es un bosque inmenso de carrasca, encina, pino rodeno con especies animales como ciervos, corzos, jabalíes, entre otros. Resaltan el gran valor histórico de este entorno, puesto que aquí se inició la batalla de Teruel. Belenchón indica, “hay muchos restos de trincheras y de restos incluso humanos que tenemos localizados”
Estas montañas son, según sentencia Fernando Belenchón, “la máxima expresión de la falla de Concud, espacio que anualmente visitan estudiantes de la Universidad de Zaragoza porque es un pliegue donde se diferencian distintas etapas geológicas”. Además, añade, “éste es el yacimiento paleontológico más importante de Europa, aquí nació Dinopolis, se ha declarado como Bien de Interés Cultural y, en un futuro, está previsto instalar una subsede de este parque paleontológico”. Si se construye esta gran planta, estos espacios estarían a escasos 300 metros de ella.
Otro de los motivos que ha llevado a este grupo de vecinos a unirse en contra de esta fábrica es que los molinos de piedra hacen mucho ruido y se oirían en Concud y también en Teruel de forma considerable y durante las 24 horas.
Esta fábrica sería visible desde el Viaducto en la ciudad de Teruel, con lo que, según dicen, el impacto visual también sería considerable.
En sus indagaciones han descubierto que actualmente todas las empresas cementeras que existen se están utilizando también como incineradoras de rueda de goma o de harinas animales. Belenchón entiende que estas alternativas solucionan el problema de eliminación de residuos, pero, “lo que hacen es expulsar otros aún más contaminantes y, lo que arreglan por un lado, lo desarreglan por otro”. Estos deshechos se sumarían a los derivados de la propia actividad de la fábrica y la contaminación generada se incrementaría más.
Belenchón señala que este tipo de empresas dedican al año unos 34 millones de euros en actividades vinculadas con la Responsabilidad Social Corporativa. Dato que, según él se explica porque “producen muchos daños y tienen que compensar a la sociedad”.
En caso de que este proyecto saliera adelante, añade Belenchón, “la tranquilidad en Concud terminaría, porque tanto por la contaminación del ambiente, como por la acústica, la situación sería insoportable ”.
La asociación
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Pinos cercanos a la central de Buñol que ahora está cerrada por un parón técnico |
Actualmente esta asociación de afectados cuenta con unos 500 socios y está en proceso de captación. Han mantenido reuniones y encuentros con colectivos diversos, como la Asociación de Vecinos San Fernando. Van encontrarse también con diferentes colectivos vinculados con el ámbito de la Salud y con hosteleros y empresarios turísticos.
También han hablado con diferentes agentes sociales, les han llevado al lugar donde se pretende ubicar esta cementara para que pudieran comprobar las distancias, las direcciones de los vientos que son prácticamente diarios. Afirman que en el 99% de las personas que se han acercado a este enclave han reconocido que éste no es el adecuado para instalar la cementera.
Además, se han manifestado en contra de esta iniciativa partidos como CHA e IU. Por lo tanto, las demandas de este grupo persiguen que los dirigentes de las formaciones políticas con representación mayoritaria den su opinión, que estudien a fondo la propuesta y, según Belenchón, “que aclaren cuál es el futuro que quieren para Teruel”. Si el proyecto sale a flote, adelanta, se plantean movilizarse y recoger firmas para impedir que esta empresa se instale en el lugar definido.
Dese el Ayuntamiento de la capital turolense, sólo se ha pronunciado el alcalde, que ha dicho que, si el proyecto es viable en materia de medio ambiente, no puede oponerse porque generaría 165 puestos de trabajo.
Los miembros de esta asociación de afectados han indicado que en Teruel falta información sobre los efectos que esta planta tendría para la ciudad y para sus habitantes y se ponen a disposición de todos los vecinos para explicarles cuáles serían las consecuencias de este proyecto. Desde la página: http://groups.google.es/group/cementera-concud/ ofrecen todos los detalles sobre las investigaciones y análisis que explican su postura ante este asunto. Además, invitan a todos los ciudadanos que deseen conocer el lugar elegido para la creación de esta empresa para que todo el mundo sea consciente en primera persona de los daños que, a su juicio, esta industria generaría en un entorno que hoy aún se puede considerar como privilegiado.
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