 | | García Vicente ha presentado su informe sobre los conflictos escolares |
Zaragoza.- El Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, ha expresado este lunes ante la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos que se impulsen aulas de convivencia en los centros educativos aragoneses para hacer frente a los conflictos en el aula. En estas aulas se debe “socializar al individuo en el mismo centro”, ha explicado el Justicia. “Hay que tenerlo más tiempo en el colegio enseñándole unas prácticas distintas de las que son conocer las materias escolares”, ha opinado. El Justicia ha recordado que estas medidas ya se están aplicando con éxito en Andalucía.
De este modo, García Vicente ha expuesto una apuesta en la que la “expulsión sea la última de las medidas posibles” y ha añadido que “ni de la víctima ni del agresor”. El Justicia ha explicado que en muchos casos las familias de las víctimas de conflictos escolares tratan de alejar al menor de ese ambiente pero, a su juicio, “en estos casos se da una doble victimización”. No obstante, tampoco ha negado que esta iniciativa pueda ser “aceptable”, “sobre todo cuando actúan en grupo, de forma organizada, para distribuir ese grupo entre varios centros”.
Junto a esta medida, el Justicia de Aragón ha planteado a la Comisión otras dos medidas que deben paliar los conflictos escolares. Por un lado, ha abogado por evitar el aislamiento de los alumnos. “Aquellos niños tímidos y sin capacidad de relación son más fácilmente víctimas de conflictos en el ámbito escolar”, ha asegurado. La última propuesta de García Vicente ha sido multiplicar el apoyo al profesorado tanto por parte de la familia, como de los alumnos y la propia Administración. “El profesor no debe estar solo por eso es necesario que se aumente los medios de apoyo con más especialistas como psicólogos y psiquiatras que detecten el conflicto prematuramente y a buscarles soluciones”, ha reclamado. En ese sentido, también ha puesto sobre la mesa la necesidad de formar a los docentes en este aspecto.
Por otro lado, el Justicia ha concluido solicitando a las familias más implicación en la formación del menor imponiendo filtros en los contenidos de televisión y videojuegos que consume “para que no se termine banalizando la violencia”. Asimismo, ha pedido a los padres que “apoyen al profesor incluso en aquellas situaciones en que su actuación sea discutible”, aunque también ha dejado clara su oposición a la “arbitrariedad”. Por último, ha indicado la necesidad de completar todas estas medidas con una mayor vigilancia “porque el acoso, más que en las aulas, se producen en los recreos, los comedores y los exteriores de los centros”.
24 casos en cuatro años
Fernando García Vicente ha afirmado que es necesario no exagerar acerca del tema del conflicto escolar aunque también ha puntualizado que “estaría preocupado con que se diera un sólo caso”. En ese sentido, ha informado que su institución ha recibido 24 casos en los últimos cinco años, a los que hay que sumar dos quejas de profesores. No obstante, ha matizado que en esta materia “ni son todos los casos que se denuncian, ni se denuncian todos los que son”. Por eso, ha explicado que “el acoso requiere persistencia y desigualdad entre el agresor y el agredido”.
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