 | | Manuel Torres es gerente de la FAC desde el año 2003 |
Huesca.- Desde el año 2003, Manuel Torres es el gerente de la Federación de Asociaciones de Construcción en la provincia de Huesca. Un sector que está sufriendo directamente las consecuencias de la actual crisis financiera. El año pasado, en Aragón había alrededor de 3.300 parados. Doce meses más tarde, esa cifra se ha duplicado hasta los 6.600 y en ella no se ha computado, todavía, los obreros que trabajaron en la construcción de la Exposición Internacional de Zaragoza. La situación está muy complicada.
Pregunta.- ¿Cuál es la situación real que está viviendo el sector de la construcción? Respuesta.- Estamos viviendo un momento de dificultad en el sector residencial, que está vinculado a crisis, de tipo financiero y de confianza, generando una situación de preocupación y de dificultades para todo el sector, aunque es fundamentalmente el residencial, muy vinculado al pulmón financiero.
En cuanto a su pregunta sobre la adquisición de suelos, en la situación actual no se compra ni se vende suelo. Por el momento, la crisis financiera y de confianza genera que se realicen menos operaciones, lo que lleva aparejado un efecto directo en la recaudación de todas las administraciones públicas.
P.- ¿Cuántos empleos se han perdido? R.- Ahora estamos pendientes de obtener los últimos datos, correspondientes al segundo trimestre, pero los datos interanuales desde febrero-Marzo del año pasado en comparación con los mismos meses de este año, hablan de una pérdida de empleo entre un 23 y un 25 % en el sector. Creemos que las perspectivas no son nada alentadoras. Además, hay que tener en cuenta que el sector de la construcción tiene un factor de arrastre muy importante en otros sectores, que también se traducirán en más desempleo.
P.- ¿Y cuál sería el sector de la población al que más afectaría? R.- Mi impresión es que esté vinculado fundamentalmente a la mano de obra menos cualificada.
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Torres reconoce que este es uno de los momentos más difíciles desde que asumió su cargo como gerente |
P.- ¿Cuál sería el horizonte más complicado en la provincia de Huesca? R.- Huesca no es ajena al actual escenario nacional y global. Estamos en un momento en el que el precio de la vivienda se ha estabilizado. Llevábamos una escalada de precios que era insostenible, tanto para el comprador como para el propio promotor, que tenía la necesidad de construir y comprar los suelos a precios más caros. En definitiva, las empresas que se dedican a la promoción de viviendas, han hecho, hacen y seguirán haciendo viviendas y vender por encima de un determinado precio supone expulsar del mercado a potenciales compradores.
P.- ¿Por qué no adquieren tantas viviendas como antes? R.- Los tipos de interés han subido, pero los precios se han estabilizado, de tal manera que ambas situaciones pueden compensarse, por lo que creo que el descenso en la adquisición de viviendas está más vinculado a las condiciones para la concesión de un préstamo hipotecario, que han cambiado. Se pueden escuchar cosas desde las propias entidades financieras tales como “no se compre usted un piso porque bajarán” y lo cierto es que el precio de la vivienda interanual ha bajado sólo un 0,2 %.
P.- Entonces, ¿Es un buen momento para adquirir una vivienda? R.- Este es un momento tan bueno como otro para comprar una vivienda, porque los precios se han estabilizado. Supongo que a corto plazo tocará fondo la crisis de confianza y económica. Hay una expectativa de relanzamiento de la situación, que llevará consigo una subida de precios, aunque no como la de estos últimos años, que es irrepetible.
P.- ¿Cuáles son las posibles soluciones? R.- Quizás una primera medida de apoyo arranque en la posibilidad de realizar vivienda de protección en cuanto existe una importante demanda de la misma. Ahora bien, debemos reivindicar un incremento del módulo actualmente vigente en Aragón que se adapte a la realidad de los costes de construcción y adquisición de suelo; resulta poco atractivo hacer viviendas de protección con los costes actuales de construcción, vinculados a la energía y al petróleo con el modulo vigente que hay ahora en Aragón que es peor que el de algún pueblo de Cataluña. Los promotores están dispuestos a hacer viviendas de protección oficial. En primer lugar, porque son obligaciones impuestas, y además tienen capacidad técnica para hacerlas. Así lo han demostrado durante muchos años. En cuanto a la posibilidad de que el Gobierno compre suelo, pues al final esa compra de suelo se realiza con fondos del erario público del que somos partícipes todos. No creo que sea la solución. El Gobierno de Aragón articula otro tipo de medidas como que determinados tipos de suelo vayan destinados a viviendas de protección.
P.- ¿Y dónde queda el papel de las instituciones? R.- Las instituciones tienen que ir más encaminadas en apoyar al comprador de viviendas, en asegurar que puedan acceder a la financiación, con una deducción por adquisición de viviendas. Cuando los intereses eran bajos, no era el momento para plantearlo, pero ahora el Estado tiene que ser capaz de devolver ese incremento del precio en la hipoteca.
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En el sector de la construcción se ha perdido entre un 23% y un 25% de empleo |
P.- ¿Estamos ante un ajuste del sector? R.- Efectivamente estamos ante un ajuste del sector, que además era deseable, pero ello no debe suponer un abandono de las empresas del sector que son generadoras de renta y de empleo. Yo creo que hay alternativas, como la obra pública y debemos por ello reivindicar por parte de la administración un importante esfuerzo de inversión en materia de infraestructuras, que lleva aparejado el desarrollo de nuevas actividades, nuevas capacidades industriales y la posibilidad de reestructurar los sectores productivos. Y todo esto, lleva aparejado asumir determinados costes de infraestructuras que repercutirá que en las posibilidades de determinadas empresas tradicionalmente lentas en un sector como el residencial, puedan trabajar en otros sectores como la obra pública. Así, se mantendría el sector de la obra pública que tiene un importante componente de empleo, aunque no tanto como el residencial.
Cuando cerró la Mildred se montó un espectáculo de muy señor mío. Esos empleos, parecen que no son equivalentes a los 400 empleos directos e indirectos que conlleva la construcción de un edificio.
P.- ¿Hay un cierto abandono de la administración? R.- No sé si hay un cierto abandono. El boom inmobiliario quizás ha sido llevado en exceso, pero hay que tratar de no abandonar a empresas que durante años han demostrado su capacidad de solvencia, de generar renta y empleo. En el momento en que las cosas van bien, no se acude a la administración que recauda bastante dinero. Evidentemente no se pretenden ayudas directas para el sector, pero desde luego hay muchas formas de apoyar al sector, como el referido ajuste del modulo de precio de vivienda protegida, suelos de concurso con precios ajustados realmente a los parámetros de ese módulo y apoyar al comprador y al ciudadano ,en sus decisiones de compra a través de deducciones por la adquisición de vivienda. En la medida que exista renta y empleo se seguirá comprado vivienda.
P.- En cuanto a las viviendas, ¿ha descendido su construcción? R.- No existen datos fiables de viviendas, pero sí puedo decir que hay un significativo descenso de las obras que se han iniciado.
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