 | | Los ecologistas han agradecido el apoyo recibido |
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Zaragoza.- Un centenar de personas han acudido al Puente de Piedra con
cacerolas, tapaderas de aluminio y otras herramientas con las que hacer ruido
para mostrar su descontento por las obras de dragado del Ebro y rebaje de la
solera.
El presidente de Ansar, uno de los grupos convocantes, Jesús Maestro ha
explicado que han intentado hablar con el nuevo alcalde accidental, Antonio
Becerril, para llegar a un acuerdo sobre las obras, pero “no ha sido posible
localizarlo”.
Maestro ha reiterado que el Ayuntamiento tiene en su mano dar solución a la
disputa, “sólo debe reconsiderar la decisión de los barcos, que tienen mayor
calado de lo aconsejable”. “Si no lo hacen es por cabezonería y soberbia”, ha
añadido.
La cacerolada, convocada por diez organizaciones ecologistas y asociaciones
vecinales, también se ha realizado en apoyo a la docena de personas que
permanecen acampadas por tercer día en protesta por las obras. Esta protesta es
la mayor de las concentraciones convocadas por los grupos ecologistas y
asociaciones vecinales que han organizado movilizaciones todos los días desde el
pasado lunes.
Los grupos representados en la acampada son Ansar, Apudepa, Aragón no se
vende, las asociaciones de vecinos de La Magdalena, La Paz, Puente de
Santiago-Actur y El Picarral, Ebro Vivo-Coagret, Ecologistas en Acción y Equipo
Tricanthos. La Fundación Nueva Cultura del Agua se ha retirado la organización a
pesar de oponerse a las obras.
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Un centenar de personas ha pedido la paralización de las
obras |
Desalojo y retraso
Respecto al posible desalojo de los acampados, el jueves la Delegación de
Gobierno todavía no ha recibido ninguna solicitud de desalojo, aunque la
Confederación Hidrográfica del Ebro estaba tramitando una denuncia
administrativa por acampada ilegal en cauce de dominio público hidráulico sin
autorización.
Por segundo día consecutivo las obras en la ribera han estado paradas. Los
ecologistas han mantenido su bloqueo y las maquinas no han continuado con las
labores de preparación del camino hacia el arco del Puente de Piedra cuya solera
se quiere rebajar.
La detención de las obra, además de paralizar el proyecto de navegabilidad
del Ebro, está provocando un mayor retraso en la adecuación de la ribera, y el
derribe y desescombro del Club Náutico. Una obra que arrastra una demora de
varias semanas.
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